Pequeños Planes

Miércoles, 20 de julio de 2005

Me gustaría:

Experimentar la caída libre

Estar en gravedad 0

Vivir en una metrópolis un tiempo

Trabajar en Ghana o Tanzania como voluntaria

Viajar por el mundo

Dominar el francés.

Aprender a bailar tango

Pintar un buen mural

Poder cocinar una cena de año nuevo exitosa.

Lograr hacer el Vrschikasana y otras posiciones de yoga avanzadas.

Enseñarle a alguien a leer y/o escribir

Pequeños pasos para encontrar mi felicidad. Todavía necesito encontrar mi propósito mayor en la vida, pero mientras tanto, tengo varios sueños que me gustaría cumplir en el futuro.

Barbapapa

Miércoles, 20 de julio de 2005

Era mi programa favorito de niña, cuando tenía 3 o 4 años. Capítulos que recuerdo son uno en que Barbapapa construye la casa transformándose en bolitas y dejando los pedacitos de él, y otro en que Barbamama les daba clases a sus hijos transformándose ella en una pizarra. Y también cuando estaba cocinando y se llenaba de harina. Me hacía gracia verla a ella tan negra y espolvoreada de blanco. Y hasta mucho después me cayó la peseta que eran todos de diferentes colores. Mi primer contacto con familias multiétnicas!

Peatón

Martes, 19 de julio de 2005

Caminar por San José es toda una experiencia. Hay que recorrer estas calles, observar el movimiento de personas, asomarse a las vitrinas y comparar los precios para acercarse a comprender Costa Rica y como funciona. Hablar con chinameros, vendedores o conversar con la mesera de una soda en el mercado mientras te comes un casado es de esas experiencias que pueden cambiar la manera de ver el mundo de una persona. Caminar, subirte a un bus, sortear tu rumbo por entre los carros, puestos y vendedores, observar pequeños detalles en las cosas cotidianas. Cada paso es un aprendizaje y hasta lo usual puede sorprender.

Plantas diminutas que crecen entre las piedras de un parqueo, las flores que caen sobre la calle, una hilera de hormigas cargando hojas como veleros sobre el asfalto. Ese carro que nadie mueve de donde está, debajo hay una alfombra verde de líquenes y musgo. Está aparentemente abandonado, sin embargo, alguien lo mantiene limpio. Las montañas de Alajuelita en el horizonte: verdes o moradas dependiendo del día y el clima. Un cas abierto sobre la acera, los que siguen en el árbol, inalcanzables y apetitosos. Un graffitti en el asiento delantero que incrimina a Deyanira por actos contra la moral. Un niño se entretiene con una chupa chupa. Cuando su mamá no lo observa, lo pega contra el peluche del asiento y observa atento como se pega la pelusa y mugre a la paleta antes de saborear los recientemente adquiridos tesoros. Un muchacho estornuda tapándose con la mano y disimuladamente la limpia contra su bulto. Una señora saluda con un amoroso beso a su amante en la plaza de la cultura, ambos comportándose tan enamorados como sus jóvenes vecinos de banca, a quienes probablemente les llevan más de 40 años. Una muchacha enciende un cigarro. Lo sostiene tenso en la mano, y lo chupa al inhalar con urgencia, profundamente llenando sus pulmones. Cierra los ojos y una ola de relajación se extiende por su cuerpo. Un extranjero canoso se sienta acunando una cerveza en una mesa que da a la calle. Sus ojos persiguen figuras esculturales de movimientos sinuosos con una energía y fuerza de la que su cuerpo probablemente ya no es capaz.

Un vendedor clava la vista en la pantalla de 10 cm a blanco y negro donde unas diminutas personas corren detrás de un punto. Nunca se pierde los partidos, noticias o novelas mientras atiende su puesto de frutas. Unas colegialas observan con ilusión las vitrinas de una tienda de ropa interior, esperando el momento que vayan a comprar uno de los juegos para lucirlo. Una madre distraídamente le extiende cucharadas de comida a su hijo quien mecánicamente mastica, traga y vuelve a abrir la boca para recibir una nueva cucharada. Tres niños indigentes se sientan con las espaldas a un muro y comparten un plato de comida que les han regalado, peleando por el bollo de pan. Un grupo de amigo se ríe a carcajadas burlándose de la metida de pata de uno de ellos, quien a pesar de estar del color de un tomate de la vergüenza también suelta la risa.

Quisiera llevar a algunos amigos a turistear por ahí. A bajarse del carro, aprenderse las rutas de algunos buses, descubrir tiendas llenas de maravillosos tesoros, entrar en contacto con la gente, ver la cara no tan pintoresca de la ciudad, pero más cercana a la realidad. A veces me sorprendo con algún comentario que los delata como aquellos que todavía piensan que el tico promedio hace sus compras en MultiPlaza un domingo.

Inventario

Lunes, 18 de julio de 2005


Este fin de semana fue de puro aprendizaje. El no perder la calma, alistarse para sorpresas, sobrellevar amarguras. Las cosas se acumulan y como una avalancha se desbarata la montaña y todo cae por su peso, reestructurando el paisaje. Hasta ahora había estado aplicando la filosofía de “no arrepentirme de nada”, de encarar los sucesos como aprendizaje. A veces positivo, a veces negativo y siempre quedando la lección grabada. Ahora me pregunto si será momento de cambiar de estrategia. Pareciera que no aprendo de mis errores, que las lecciones no quedan grabadas, que pasaron por mi los acontecimientos y los puse en el fólder de “revisar después”, y ese momento no llegó. Lo que tengo es un archivero lleno de experiencias y aventuras que no me he sentado a estudiar, a analizar, a comprender. Y al no saber lo que tengo, cometo el típico error de las compras de supermercado: recuerdas que necesitas papel higiénico, pero no te acuerdas que ya lo compraste. Entonces tu casa se llena de papel higiénico, lo que no es necesariamente algo malo, mejor que sobre a que falte, pienso yo, pero igual: probablemente por comprar el papel te olvidaste que lo que necesitabas en realidad era pasta de dientes.

Creo que necesito hacer inventario de mi. Saber qué tengo, que necesito, qué me hace falta, para donde voy y qué debo hacer para llegar. Ver que hay de excedentes, que se ha deteriorado, que necesita chineo, y si necesito aumentar el stock existente en algún área. Sé que es necesario, sin embargo, me da una sensación incómoda. Siento como cuando me he tenido que mudar: echar todo en cajas, revisar qué me llevo y qué se queda, que regalo y que boto. Y recuerdo cuántas cosas he desechado en esos momentos que luego he deseado mantener, y qué cosas conseguí nuevas para darme cuenta que no hacían falta y que fueron un desperdicio de fondos.

La dificultad es que ahora trato con personas, sentimientos, sueños y deseos. No es ropa, libros, papeles y enseres domésticos. Me tomaré mi tiempo.
¿Quién tiene cajas?

Todos los dí­as se aprende algo nuevo

Domingo, 17 de julio de 2005

Mi problema no es tropezar con la misma piedra.

Es creer que con la otra piedra que se me pone en frente va a ser diferente esta vez.

Riddikulus

Viernes, 15 de julio de 2005

Muy serio y down el post pasado. Así que ahora incluyo algunos “chindogus” o inventos aparentemente útiles pero bastante ridículos. Algunos son los popularizados chindogus japoneses… otros son inventos que he visto en otros lados o inventados por mi persona:

Evite meter el pelo en la sopa y que se le confunda con los fideos.
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Bicicleta anti pringazones, lluvias y smog. También anti perros rabiosos.
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Instalarlos en la ruta Sabana Estadio e incorporar despertador

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zapatos blancos atraen mugre… pero no falta el soplas que pringue desde atrás.

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siempre a la mano. Revisar por aquello de regalitos de pajaritos.

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No más olor a perro mojado. Funciona si lleva alzado al perro.

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Bicho Raro

Viernes, 15 de julio de 2005

Hoy me siento atemporal, apartada, inconexa y aberrante. Atemporal porque pareciera que no estuviera en las mismas coordenadas de tiempo y espacio. Apartada ya que de alguna manera pareciera que mi vida juega un vals con la soledad, donde giramos uno alrededor del otro y si no viene a mi, voy y la busco, y aunque en determinado momento de la pieza cambiemos de pareja, sabemos que vamos a reencontrarnos unos pasos más adelante. Inconexa siempre he sido. Hace mucho que no siento que estoy en el mismo lugar que los que hay a mi alrededor. Como que fuera un electrodoméstico de 220V trifásico en un país de 110V que no tiene conexión a tierra. Y aberrante… porque si fuera normal no tendría tanta dificultad en encontrar gente con la que me pueda relacionar en el día a día. Estoy cansada de vivir como errante. Un nómada que no deja raíces en ningún lado, que entra y sale de lugares sin dejar huellas ni interrumpir el orden.

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Unos amigos una vez comentaban como era extraño que irónicamente era a mi hermana a la que imaginaban casándose y haciendo una familia… pero que a mi me imaginaban de esas mujeres que nunca se casan, que recorren el mundo sin importarles lo que piensen los demás, criando gatos, juntándome con un galán de turno y abandonando al desdichado apenas me aburriera. En el momento me hizo gracia: sinceramente no sé que es lo que me gustaría en la vida. La idea de ser la vieja de los gatos no me llama la atención, pero tampoco he soñado nunca con matrimonio de vestido blanco con espumosos encajes y crujientes velos para vivir siendo la esposa de Fulano y la mamá de Fulanito y Fulanita. Ser ama de casa dedicada sería frustrante, ser madre y además trabajar por fuera tampoco me interesa.

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Si me interesa estar con alguien con quien pueda compartir el resto de mi vida. No me imagino navegando por los océanos en un barco habitado con una población de 1. Armar familia sería solo en caso que estuviera casada y mi marido quisiera hijos. Los niños no me hacen mucha gracia, mucho menos para tener uno por cuenta propia y criarlo sola. La soledad a ratos me ataca feo… en Monteverde era una soledad física: mis amigos y personas cercanas emocionalmente estaban a 5.5 horas de distancia. Anteriormente había experimentado la soledad de estar rodeada de gente y no tener con quien hablar de tu a tu. Sin embargo, en esos momentos sabía que estaba ayudando a una comunidad, me enterraba en el trabajo físico. Paleaba, jalaba carretillos, llenaba cajuelas de café, rastrillaba café en secadores solares con temperatura promedio de 40 grados centígrados. Me agotaba físicamente: cuando te duele hasta el pelo, no gastas energía en pensar en no tener de quien hablar y compartir. En ese entonces escribía.

Ahora también.

Y deshacerme de Harry?

Jueves, 14 de julio de 2005

Mini-Obs

Hm. Pues mañana estaré en terramall haciendo fila y 100% lista para comprar el #6 :D

Misses?

Miércoles, 13 de julio de 2005

Por esas cosas extrañas de la vida caí en una página con fotos de niñas en concursos de belleza. Fue inquietante observar que era difícil distinguir las edades de las concursantes.. ni mucho menos definir cuál era la categoría en la que estaban participando. En lo personal los niños no me hacen gracia. Digamos que si hay un niño bien portado por ahí, q es inteligente, puedo tolerarlo, pero definitivamente no hago fiesta cuando un carajillo hace alguna gracia. Bebés tampoco. Sé que la mayoría de gente si tiene una reacción de ternura y AWWWW, q liiiiindo cuando ven un bebé: generalmente logro escapar con un “huy, mirá, un bebé” y rogar q no traten de encaramarlo en mis brazos. Lo extraño de todo esto es que a pesar de ser un concurso de belleza de niñas… se ven como señoras! El maquillaje, el vestuario y cabello en algunos casos pareciera haber sido inspirados por la moda “Hotel del Rey”.
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Estudios como este en Harvard, y este otrosobre los huecos legales de trabajo y explotación infantil con respecto a concursos de belleza me hacen considerar que es más un problema de las madres: nunca dejaron de jugar a las barbies.

Cómo vivir vicariamente a través de los hijos:

1. Nunca es demasiado temprano! Ingrese a su feto en el concurso de sonogramas.

2. Sabemos que una madre vale solo tanto como piropos reciban sus hijos.

3. La vida de tu hija será infinitamente mejorcomo una ganadora.

4. no es solo para niñas. Tu hijo puede participar tambien!

5. Los estarás entrenando para ser ganadores.

6. Tu hijo tendrá un gran futuro por delante! Si no logra ser Mr. Universe, siempre existe Miss GayVenezuela.Image hosted by Photobucket.com

Aprenderán cosas importantes como ser pacientes! Cuesta ser guapa!

7. Todos sabrán quién es tu hijo o hija

9. Tendrán exitosas carreras en los medios y serán figuras respetables.

10. Si todo eso falla, todavía existe esto:
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y esto.

Mi cerebro es avena

Martes, 12 de julio de 2005

Siento que tengo los sesos liquificados. Si tengo q ver una cochina descripción más podría botar la tapa. Mis dedos se mueven sobre las teclas pero el cerebro no está conectado. Es tan mecánico y siento que tan inútil! Escribir y escribir sabiendo que en unas semanas me van a decir que hay que rehacerlo, optimizarlo, alargarlo, acortarlo o eliminarlo.

Es como construir una casa para alguien que no tiene los planos, pero más o menos te va diciendo como. ..y que cuando ya está hecha te digan “hey, no podrías correr esta pared un poco más para afuera, y esta moverla a otro ángulo?”

Si puedo, pero después que te metas esta varilla de pulgada y media por el culo.

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