Reconstrucción

Lunes, 17 de octubre de 2005

Hace rato que no saco la máquina de coser. Ahí está guardada en su mueble de madera, el pedal metálico acumulando pelos de gato. Entre todos los planes, proyectos incompletos que andan esparcidos por mi casa, y nuevos hobbies o trabajos, la pereza tiende a ganarme cuando estoy en casa sin mucho que hacer. Si no es que la cama me llama a hacer una siesta merecida, me pongo a tejer objetos que luego destejo o a leer: que si bien son actividades entretenidas, no dejan algo físico como representación de su existencia. Así que decidí celebrar un proyecto que tiene ya algún tiempo y que definitivamente ha pasado la prueba de fuego. Ha ido conmigo al trabajo, a paseos y a París. Así que les presento mi bolsito viajero:

bolso mensajero visto de frenteEl bolso mensajero fue un pantalón comprado en una tienda de ropa americana hace 3 años. Me acompañó a la zona sur de Costa Rica a construir una soda, hacer senderos y trabajar en un beneficio de café. Después viajó a Monteverde donde me acompañó a múltiples caminatas antes de conseguir trabajo como asistente en mi curso de escenografía en la Escuela de los Amigos, y en pintar unos murales en mi casa, donde se ganó unas cuantas manchas de pintura. La tapa del bolso fue un short que me regaló mi jefa, de una ropa que iba a donar y otras partes vinieron de una tela decorativa que según cuenta mi jefa fue lo que sobró de la decoración interior en la biblioteca de Mel Gibson. La tira y las piezas metálicas fueron compradas. Incorporé la mayor cantidad de detalles existentes de los pantalones y shorts a la construcción del bolso y por eso tiene infinidad de bolsillos tanto dentro como fuera. En la tira hay un protector de hombro para hacer más cómoda la cargada del bolso y también un estuche para el celular en el que también entra la cámara digital, pero el estuche no se puede ver en la foto.

cierre y detalle lateralEl bolso es como de 9 cm de grosor, 50 cm de ancho y 23 de alto. No usé patrones, ahí me la jugué calculando lo que iba a cargar, y viendo còmo acomodaba las piezas de tela para aprovecharlas mejor. La tapa se sujeta en la parte inferior del bolso con un elástico que originalmente estaba dentro de la pretina verde con amarillo para ajustar la cintura del pantalón. La pretina la usé para conectar el bolso con la tira para cargarlo.

bolsas internas vacíasBolsas internas. El pantalón era tipo cargo, así que tenía un exceso de bolsas. En el fondo del bolso está una bolsa de la rodilla del pantalón y un “slash pocket” construido en el borde. Al frente del interior está la bolsa trasera y delantera del pantalón.

múltiples bolsas interioresAcá se ven las bolsas cargando materiales, para que se den una idea del tamaño. En la parte frontal del bolso hay un compartimiento “secreto en el forro. Hay un zipper que va por todo el borde superior y es del tamaño perfecto para meter esos folders plásticos portadocumentos que uno no quiere que se arruguen.

debajo de la tapa y cierres de cintaLa bolsa del frente es la cargo grande con una bolsita pequeña de malla. Las tiras laterales sirven para ajustar el bolso al tamaño de lo que esté cargando y ayudar a distribuir el peso. Las tiras entran en las hebillas metálicas que se ven en la parte inferior de la foto anterior. El fondo del maletín está reforzado con la pierna de aún otro pantalón, para dar el gran total de 3 prendas de vestir que sirvieron para darle a medea un lugar para cargar su lana, agujas de tejer, libros, cuadernos, almuerzo, sweater, billetera, sombrilla, menudo, teléfono, medicinas, maquillaje, bufandas, etc, etc, etc.

Este es mi bolso. Único, irrepetible, reconstruido. La mejor manera de reciclar esa ropa que queremos, que nos ha acompañado en tantos momentos especiales, y que nos tienen prohibido usar en público. Esa que tiene demasiados huecos o manchas para que la acepten como donación. La que mantenemos en el fondo del clóset y sacamos de vez en cuando para recordar aventuras, y de darle un lugar de honor como objeto que podemos utilizar todos los días.

Prejuiciando

Domingo, 16 de octubre de 2005

Soy algo hermitaña. No comparto mucho con mis compañeros de trabajo, creo que antes lo he mencionado, porque me gusta separar mi vida laboral de mi vida social. Sin embargo, este viernes salí con mis compañeros de la oficina a socializar un poco, con resultados bastante interesantes. En general me gustaría pensar que no tengo prejuicios, que soy una chica de avanzada, que he librado mi mente de esas malsanas cucarachas en la cabeza. Sin embargo, este fin de semana me puse a reflexionar si estoy tan libre de tirar la primera piedra, y si valdría la pena de ser ese el caso. El viernes en la noche sali con mis compañeros de trabajo y fuimos a multiplaza del este, vimos una película y nos fuimos a tomar algo. Terminamos en La Bucca en San Pedro. Al terminar la noche salí con la idea que es poco probable que vuelva a repetir esa experiencia de salir con ellos, y me detuve en seco con ese pensamiento. Qué fue lo que hicieron mal, o lo que no me gustó de su compañía? Que son diferentes a mí?

Todos veníamos del trabajo, y ninguno estaba demasiado fachoso… pero tampoco elegantes. Yo para el trabajo uso lo que me gusta vestir, de tal manera que no tengo problemas en pasar de tarde a noche sin cambiarme si algo resulta. Pero una compañera si pertenecía a ese grupo que le molesta no verse bien. Estaba tan preocupada por el “Què diràn” que me impresionó. Hacía tiempo que no salía con alguien tan vocal sobre la importancia de “quedar bien” ante gente que no conoce.

Después fue la conversación en el bar, cuando ya nos sentamos en una mesa. Por casualidad me encontré a uno de mis mejores amigos con la pareja, y fui a saludarlos. En la mesa que seguía había un grupo de personas celebrando un cumpleaños y cuál habrá sido la sorpresa de mis compañeros al darse cuenta que probablemente eran “loquillas” y “playos”. Una conversación sobre “los homosexuales” no se hizo esperar. Diseccionaban sus conversaciones, sus gestos y vocalizaban su abierto disgusto a que se abrazaran, conversaran de cerca o ser rieran en voz alta. Que no era normal, que no podrían tener amigos gays, que no podrían trabajar con alguien gay… La otra compañera comentaba que ella si tenía muchos amigos homosexuales, sin embargo, su conversación no estaba libre de frases ridículas como “que asco” o “que miedo una lesbiana”.

Salió al tema los cigarros y habanos. Eventualmente un compañero comentó que él si había fumado mucha mariguana antes pero que ya no lo hacía. Otro compañero exclamó “Cómo? No le creo.” Yo pensé que no le creía que ya no fumaba, pero no, la sorpresa fue porque en algún momento de su vida si lo había hecho. Mejor me mantuve al margen de esa discusión. Qué pensarían si supieran que no sólo tuve épocas de fumar mucho, sino que todavía lo hago de vez en cuando?

Por un lado considero que no hago nada saliendo con gente cuyos hàbitos son quejarse de lo que sucede en la oficina hasta el cansancio, y repetir que “no es que les moleste”… O aquellos que dicen que “fulanita es una venenosa y es una hipócrita” pero igual va a estarle hablando como si nada en el trabajo. Pero por otro, tal vez valga la pena solo por mejorar las relaciones laborales, hacer los almuerzos un poco más amenos, y simplemente no darle tanta importancia a esos defectos.

Así que he decidido no tener tantos prejuicios hacia la gente por no pensar de la misma manera que yo. Si están acostumbrados a salir a lugares donde la gente se comporta grosera y mala clase si no están bien vestidos, tal vez tengan sus razones para preocuparse por como se ven. Si no han tenido que vivir con la situación de tener un compañero o buen amigo salir del closet, y no hay contacto con personas de orientación sexual diferente a la propia, pues es difícil que se quiten sus prejuicios o ideas preconcebidas sobre lo que hace o no un “playo”. Tal vez tener entre sus amigos personas para quienes eso no es de alarmarse o para sorprenderse ayude a abrir sus mentes. Y de cierta manera, aunque yo lo haya hecho y lo haga, eso no significa que fumar o utilizar ciertas drogas sea algo que tengan que aceptar o ver con buenos ojos. Es cuestión de sus principios y morales, que solo porque no son los míos no signfica que sean menos válidos. Y que si “nunca podrían estar con alguien negro-chino-azul-morado…” pues es decisión de ellos, en algún momento puede ser que les toque enfrentarse a sus propios estereotipos. Tal vez aprenderán que tener prejuicios los limita, o tal vez no. Sus experiencias de vida son muy distintas a la mía, hay lecciones que no necesariamente todos aprenden ni lo hacen al mismo tiempo.

Para mis adentros solo me quedó pensar en que hay buenas razones para que no me haya abierto hacia ellos para contarles de mi vida. Por lo menos les estoy dando la oportunidad de hacerse una idea de mi segùn mi trabajo e interacción con compañeros antes de juzgarme por haber usado drogas, vivir mi sexualidad de una manera distinta a ellos, y tener un historial de experiencias diversas que se salen de sus esquemas.

O seré yo quien los estoy prejuzgando por lo poco que me han dejado ver de sus vidas? Quién soy yo para saber si ellos no tienen historias más extrañas, profundas o diversas? Qué extraño cuando uno tira una piedra y se le devuelve como boomerang.

El Sur

Miércoles, 12 de octubre de 2005

Un artículo en el blog de Dean me puso a pensar en lo que es la pobreza y en cómo definirla.

Yo viví en la zona sur, en un pueblo en Buenos Aires de Puntarenas que está considerado como uno de los más pobres de Costa Rica. Donde hay un ingreso de 300 colones diarios, más o menos. Antes de viajar al lugar quedé aterrada al escuchar esta cifra. ¿Cómo es posible vivir con tan poco? Se estarán muriendo de hambre, serán pordioseros, no les alcanza ni para comprarse un café, menos alimentar a la familia. Sin embargo, me llevé una muy fuerte sorpresa al mudarme a vivir allá y trabajar con ellos.


Descubrí que no les afecta lo que sucede en San José tanto como nos gustaría a nosotros creer. Ellos estaban viviendo en condiciones mucho mejores que aquellos que migran a las ciudades buscando mejores oportunidades: los que en la ciudad con suerte logran un salario mínimo para que todo se les vaya en pagar servicios, alquiler de un cuchitril en una cuartería, transporte al trabajo y acostumbrarse a la nueva situación que si no hay moneda, no hay comida. En este pequeño pueblo remoto llamado Altamira, ellos no tienen mucho dinero, pero tienen tierra con su casa propia, algunos tienen ganado, siembran vegetales frescos, y puede que tengan también una gallina. También se manejan con una cooperativa de productores donde comparten lo que cultivan orgánicamente, desarrollan proyectos, se educan y se ayudan mutuamente para el bien de la comunidad. Sorpresa! Me di cuenta que mi idea de pobreza no calzaba con la realidad en esta comunidad en específico. En qué momento pensé que la riqueza era tener efectivo? Manda la parada! Viví en carne propia una recesión económica donde tener dinero no significaba mucho, porque igual no había nada para comprar.

Muchos de los que conocí en aquella comunidad no piensan que son pobres, y admiten abiertamente que hay gente con mucho menos que ellos, sin embargo, después de escuchar tanto por los medios de comunicación sobre los estudios en donde se declara esta zona como la más pobre de Costa Rica, llegan a la conclusión que si está en el periódico, los libros de texto y noticias, debe ser cierto. Que tal vez en la ciudad o en otros lados si tienen la vida que ven en tele, o que en USA y Canadá no hay pobreza. Empieza a crecer la errónea idea que la vida no es de calidad si no se tiene carro, celular, televisión por satélite o cable, microondas, y ropa de marca, como lo hacen los que no son pobres. Creen en el sueño americano y hacen números con la plata que ganarían.

“Con un salario de $8 dólares la hora, tendría muchísima plata”, me contó un chico de la comunidad con el que trabajaba mientras me mostraba el libro que le habían prestado sobre las aves de Costa Rica y Panamá y del que ya se había aprendido la mitad de los nombres en español e inglés y algunos de los nombres científicos. Me dijo que necesitaba $3000 dólares para hacer el arreglo con los coyotes para cruzar la frontera entre México y USA y ya había hecho un plan para pedir plata al dueño de la cantina-pulpería y que como garantía dejaría la finca donde nació y creció. Según sus cálculos podría pagar rápidamente la deuda en un par de meses. Su plan era comer arroz y frijoles, ir a buscar a un muchacho del pueblo que ya estaba en USA y mudarse con él, encontrar trabajo rápido y ganar mucha plata. “Qué pasaría si te deportan o te agarran en la frontera?” Él igual habría pagado los $3000 al coyote por adelantado, así que llegaría a Costa Rica a conseguir los $3500 del préstamo para pagar al pulpero y no perder la finca: el hogar y la subsistencia de toda su familia. Se aferra a la esperanza que no va a ser deportado y a la ilusión y sueño de tener mucha plata. Jugarse todo o nada. La posibilidad de ser una boca menos que alimentar y tal vez ayudar a la familia, o de perderlo todo. Lamentablemente, no es por nada que el pulpero-cantinero es de los hombres con más tierras y dinero de la comunidad.

Tanto riesgo para irse a otro lado. Por dinero. El tener plata se ha convertido en sinónimo de buena vida. ¡Es extraño! Muchos extranjeros andan buscando y comprando estas tierras justamente para tener lo que estas familias ya tienen. Un terreno propio en un lugar paradisíaco, bosque primario o secundario en el jardín trasero, una naciente que les brinda agua pura, aire libre, paz, tranquilidad y por qué no? Autosuficiencia. “The Simple Life”. ¿O será que ese es un estilo de vida válido y bien visto sólo si es un pensionado extranjero?

Catarsis

Miércoles, 12 de octubre de 2005

Ah, desahogarme fue maravilloso. Aclaré mi mente, ví hacia el horizonte y noté como se dispersaban los “nublados del día”. Es como limpiar mis anteojos con un pañito de microfibra y ver claro por primera vez en días. Después de consultas con mi almohada, amigos, familia y cuanta alma caritativa me escuchara, ya creo saber cuál será mi plan para los próximos meses. Como sugirió Zed, hice mi listita mental de pros y contras, medí el riesgo, analicé los pronósticos económicos para el próximo año y llegué a una conclusión.

Escojo los 2 trabajos!

Si, si, probablemente mi vida social se vea seriamente afectada, pero ¡hey, eso es bueno para la economía! Sería demasiado arriesgado salirme de este trabajo teniendo deudas por pagar y no sabiendo si me va a ir bien o mal. Aguantaré hasta que tenga suficiente dinero ahorrado para poderme lanzar de lleno al freelance teniendo un cojín de flexibilidad económica. Mejor estar tablas antes de joderse la vida. Trabajaré acá en las mañanas, y en las tardes le entraré al otro trabajo. Como el segundo trabajillo consiste en mantenimiento de una página web, escribir artículos, mandar correos y hacer paquetes de presentación, no necesito estar apegada a un horario de oficina y puedo trabajar a mi ritmo. El estar en el trabajillo extra me da varias ventajas: acceso a computador e Internet, horario ultra flexible y un ingreso extra que va a ir directo a salir de deudas y comprar una compu propia rápidamente. Una vez que ya tenga equipo para trabajar, ya podré hacer números para trabajo independiente y desde la casa. El periodo este con dos trabajos también me va a dar un tiempo prudencial de ver cómo está la temperatura laboral, y averiguar si da para mantenerme si sólo quisiera hacer freelance. Si todo marcha bien, para febrero podré renunciar acá, irme a San Andrés a la reunión familiar y empezar una nueva vida laboral.

Uff. Espero que ya pronto pueda regresar a postes menos trascendentales y que mi sentido del humor salga de donde quiera que haya estado escondido estos últimos días.

Al banquillo de los acusados

Martes, 11 de octubre de 2005

Podría cubrir con brea y plumas al mequetrefe que inventó eso de “cuando hay patadas, hay pa’ todos”. ¿En qué estaba pensando? Ayer estaba yo sentada breteando como hace días no lo hacía. Después de dos horas corridas de mecanografiar a altas velocidades dignas de primer puesto en escuela de secretariado, decidí que me merecía un descanso mental. Así que abrí el msn, y le pedí un URL a un compa. Voy yo viendo la página, justamente un URL alterno para entrar a 89db, ya que lo tengo bloqueado. Hacía semanas que no entraba, desde inicios de septiembre… qué mejor momento que después de haber terminado mi misión laboral para despistarme en babosadas? Maldita sea el momento que lo hice. ¿Qué iba a saber que el jefe seguía en el trabajo? Pues si. Llegó justo en el momento donde estaba yo escribiendo en ráfagas emocionadas sobre un juego de póker la semana pasada. Pero, ¿creen Uds que me metí en problemas por el foro? Ah, no. Fue esa cochina ventanita del Chat a la que el patrón le hizo clic y se desplegó en toda su gloria. Medea incriminada. No hay manera de quitarse el tiro. ¿Resultado? Una noche sin dormir, tratando de concluir si es una señal del cielo para que me vaya o son pruebas de carácter para que me quede y madure.

Así que hoy ya oficialmente estoy entre ojos. A pesar que no hay quejas a nivel laboral. Aunque me dan una fecha de entrega y ahí están los archivos para cuando me los piden. Por más que entregue proyectos bien hechos en el mínimo de tiempo. Ah no, si me dejan a mí usar el msn, tendrían que dejar a todos. Por qué no me dio por trabajar en una empresa donde no controlan tanto a sus empleados y los chinean? Donde las reglas cambian según el individuo? Me da chicha que cuando había robos en la cocina de comida, los jefes parecía que no existieran, pero ahora me hacen todo un pleito porque uso un Chat. Qué hizo de malo el Chat? Hacerme compañía? Conectarme con la gente a quien nunca veo? Me hacía feliz aunque no hubiera nadie online. ¿Cuánto tiempo faltará para que me bloqueen el blogger también?

En el equipo pasado era todavía más grave el asunto. Se la pasaban viendo pelos, descargando juegos multiplayer, llegando horas tarde, no haciendo trabajo… ahora nosotros pagamos por sus faltas. Obvio que no soy la única que se distrae del departamento actualmente. Solo que otros lo hacen de maneras que no están prohibidas. Hablar con compañeros, pasarse notitas, levantarse y conversar, agarrar breaks de 30 minutos. Hay compañeros que se echan la siesta y me recuerdan a Medea sentada en las aulas universitarias al dormir sin cabecear. Pero como mi falta estaba contemplada, y mi compu está en posición idónea para que cualquiera que pase por la puerta se fije en lo que hago, me fui en banda.

Esto me pasa por romper el 11 mandamiento: Que nadie se de cuenta.

The grass is always greener…

Lunes, 10 de octubre de 2005

Mi estómago quema y siento cómo mi organismo se resiste a adaptarse a los medicamentos. Las dos cervezas tomadas a lo largo de 6 horas hacen estragos, cómo si hubiera estado de fiesta toda la noche. Despierto de goma y no reconozco los síntomas… no estoy acostumbrada a sentir efectos secundarios de un trago o dos. Tengo hambre… o será ansiedad? El agua fría refresca mi garganta y esófago, casí que la puedo sentir fluir hasta mi estómago y bajar pegada a las paredes, dejando un frío que insensibiliza. Por eso no vine al trabajo el viernes. No quise. Me sentía mal, sin ganas de agarrar dos buses repletos de gente perfumada con múltiples aromas, de sentir como mis órganos internos se zarandean, brincan y se baten gracias al inadecuado sistema de suspensión de las grandes latas de sardinas con llantas que llaman buses Sabana-Estadio, de sentarme frente a una pantalla de computador todo el día, apenas levantándome a comer, sintiendo el calor de la tarde caer sobre nosotros y envolvernos en vaho a pesar del aire acondicionado. Las cinco de la mañana es muy temprano para estar preparado para eso. Una llamada al doctor, una visita y listo, salí con mi justificación médica. Gastritis aguda, efectos secundarios de medicamento, inapetencia… incapacidad.
Siento que se acerca el punto final de una etapa. Llega la marca de 1 año. Para mi es el equivalente del 3 day hump de los que dejan de fumar. Estoy aburrida, cansada, harta. Lo mismo siempre, creatividad inabilitada, busy work. Me pagan un salario para tolerar el trabajo tedioso y monótono que me tiran encima. Ni bien acabo de terminar de retocar todas las páginas del sitio cuando me avisan que hay que hacerlo de nuevo. Qué pasó con la Medea que escribía artículos dignos de revistas especializadas, que investigaba y sacaba textos eruditos sobre temas obscuros? La que encontraba lazos y amarres entre temas radicalmente disímiles? Está enterrada entre hojas de excel y optimización sistemática. Quiero un cambio.
Este fin de semana me salieron 2 oportunidades de trabajo. Ninguno paga lo mismo que este, ese es un hecho. Uno sería haciendo contactos internacionales como promotora del grupo en el que canto y ayudando a mantener y construir otras 2 páginas web, el otro trabajo sería armando una empresa propia con un amigo. Tirarme al agua, sacar proyectos personales, o tener la certeza de un salario mes a mes? El difícil balance entre tener fondos para hacer lo que uno quiere hacer y de tener plata para hacer lo que uno quiere hacer. Claro, la posibilidad de tener conección ilimitada a internet para travesear todo lo que me de la gana, aprender xhtml, dhtml y a usar el dreamweaver. Jugar con photoshop, arreglar imágenes, mantener una página. Escribir del grupo, de los ensayos, de nuestra experiencia, escribir de Costa Rica, visitar, viajar, irme de gira. Sonará demasiado bueno para ser cierto? Tal vez. Seré lo suficientemente valiente para lanzarme al vacío? No lo sé.

Organizarme!

Jueves, 6 de octubre de 2005

Poder estar en la parada a la hora que es para llegar al trabajo a tiempo y no 5 minutos tarde, como es usual.
Que mi cuarto permaneciera ordenado y acogedor
Que mi estación de trabajo estuviera más contenida en vez de tener esa montaña de tiliches que la rodean a diario.
Lavar platos que uso.
Lavar ropa antes de entrar en crisis y empezar a sacar las enaguas y la ropa elegante.
Usar enaguas y ropa más formal no sólo cuando ya no quedan jeans limpios.
Poder cargar una cartera pequeña y no 4 kg de chucherías.
Tomarme las medicinas a tiempo.
Comer a las horas que debo.
Distribuir mejor mi tiempo en el trabajo.
Cocinar de vez en cuando, sobre todo porque no lo hago mal.
Tomar más interés por la limpieza del hogar y darme cuenta cuando hace falta pasar la escoba.
Terminar los proyectos pendientes antes de iniciar otros.
Acordarme de los cumpleaños de mis amigos.
Recordar compromisos pendientes.
Mejorar mi caligrafía.
Ahorrar.
Averiguar que quiero hacer con mi vida.

Los placeres masoquistas

Martes, 4 de octubre de 2005

Espero que no sea la única en disfrutar de los pequeños detalles incómodos que lo hacen a uno sentirse vivo. Ayer, como es usual entre semana, me bajé del bus de Sabana Estadio, pero en vez de dirigirme directamente a la otra parada para el 2do bus, subí al Mas x Menos de Cuesta de Moras. Creo que es el supermercado más horrible que hay en Costa Rica, exceptuando tal vez el más por menos que había en Tibás, que hasta hace poco todavía portaba al bichillo ese mascota de CSU que parecía Cantinflas con unas tijeras en el rótulo. Horror y Verguenza. La entrada está atiborrada de buses, vendedores ambulantes tratando de atraerte con sus tiras transparentes de brassiere, medias en 3 x 1000 y cajetas de dudoso origen y con esa patina de esmog que uno aprende a reconocer en el centro de San José. Siempre está repleto de gente, y su stock debe ser de los más limitados en el casco metropolitano. Creo que lo único que lo diferencia de un Palí es el hecho que te cobran más y te empacan las compras en bolsas. Sin embargo, el estar caminando por los pasillos del supermercado con mi carrito de compras chocho, de esos que tienen la llanta trasera atascada, que se resiste a dar vueltas y moverse y tiende a tirarse suicida contra los estantes decorados con torres de latas. Voy llenando mi carro con las compras y Batallo con él a través del denominado “Pasillo Peligro”. A la izquierda, tenemos un display de barquillos, conos para helado, galletas suizas y sorbetos: todos a la perfecta altura para aplastarlos con la esquina del carro si falla el cálculo. Directamente en frente está la olla gigante con agua hirviendo que contiene 3 o 4 pejibayes flotando en ese líquido turbio. Después de los pejibayes y barquillos se encuentra el “Embudo Mortal”. Botellas de licor importado a nuestra izquierda y las oficinas de servimás a la derecha, con una fila larguísima de personas esperando pagar sus tarjetas, servicios o hacer transferencias. Señores panzones conversando con los compas a medio pasillo, señoras con hijos menores de 5 años corriendo por todos lados, personas con bolsas de compras recién hechas o gringos cargando con mochilas. Esta fila siempre se arma como a un metro y medio de la pared. Por qué no se acercan más a la pared y dejan espacio para circular? porque en esa pared a alguna sabia persona se le ocurrió poner la sección de plantas. No sé si se habrán fijado en la selección del Mas x Menos. Contiene 2 o 3 macetas que ojalá algún día echarán una o dos flores y el resto son cactus. Muchos cactus de diferentes variedades. Algunos con agujas largas y filosas, otros con cortas y peludas, ortigantes, punzantes, para todos los gustos. Entonces uno se ve con el carrito con complejo de cangrejo, capeándose a niños con sus carritos de compras little tykes, el señor que decidió que es excelente lugar para detenerse a observar las marcas de licor y leer todas las etiquetas, las señoras que se defienden de la amenaza de los cactus y tal vez alguna ancianita que quiera ir a la sección de frutas y verduras que está al fondo de ese mismo pasillo. Todo un circo. Me encanta. Si fuera más fácil entrar y salir de hacer compras, simplemente sería algo que hago durante el día, en vez de todo un evento.

Tal vez me gusta que me cuesten las cosas. Pierdo el interés de las cosas fáciles. Easy come, easy go. La incomodidad del tener que jalar bolsas a mi casa en un bus o a pie, la presión del plástico en acordeón cortando la circulación de mis dedos cuando los cargo hasta mi apartamento en el 3er piso, la esquina de la caja de leche pegando contra mi espinilla, esos pequeños agravantes me hacen sentir viva. Entiendo a los neandertales, al Homo Erectus o al australopithecus… es emocionante que la comida a uno le cueste ganársela. El proceso de enfrentarse a retos, obstáculos y aventuras para llegar a tu casa a prepararte un pinto, un filet de atún o simplemente tomarte una cerveza para pasar el calor. Sé que sería más fácil haber tomado un taxi, esperar a que mi hermana llegara e ir con ella en el carro, pedir A mi Domicilio. Pero entonces cuál sería la gracia?

Me gusta el reto de vivir sola, disfrutando a lo máximo lo positivo y lo negativo. Que si no hay plata y no hay comida, te pones creativo con el ramen y la lata de atún. Que si se acabó el papel higiénico no está mamá que te lo traiga con solo pegar un grito indignado. No. Tenés que pensar en todo eso antes que suceda, preveer, prevenir. Con madres presentes, la casa siempre está ordenada. Cuando uno vive independiente y está limpia, sabes lo que costó y se mantiene. Y ver tus pisos brillando encerados, las ventanas relucientes y las cortinas lavaditas y blanqueadas, puña! Es todo un éxito! Uno se siente grande. De verdad.

No todo es color de rosa, pero uno aprende a verle lo positivo hasta al asunto más inconsecuente. Es incómodo caminar a todo lado, pero a veces cambio mis botas por tacones e ignoro la sensación de mis pies comprimidos por el placer de poder ver desde una posición un poco más alta que ayer. El rebuscar en tiendas de ropa americana donde salís cubierto de polvo pero con una prenda codiciada, única y extremadamente barata. El hacer una caminata de 13 horas, sudar, estar a punto de caer exhausto y deshidratado, ir vacilando con amigos de cuánto tiempo faltará para llegar y que si será demasiado tarde para regresarse y finalmente llegar a tu destino, ver a tu alrededor y darte cuenta que ya te olvidaste de todo lo que dolió llegar hasta ahí, y que definitivamente valió la pena. Y será bastante extraño y raro, pero hay un placer nefasto cuando estoy enferma o deprimida y además puedo cagarme en todo porque estoy sola. Porque no hay nadie que me haga sopita de pollo, que me frote con zepol, que me suba gelatina o té con galletitas a mi cuarto. Qué difícil es estar de mal genio e insoportable cuando alguien está haciendo lo mejor para chinearme! En cambio, al estar completamente sola, me siento totalmente justificada en maldecir al mundo. Y con qué ganas lo hago! Toda una catarsis.

Pequeños dolores placenteros. El piercing, la depilación, los músculos adoloridos después de hacer ejercicio, el wasabi estallando orgásmicamente en mis cavidades sinoviales, el chile esparciéndose por la boca en ondas de fuego. Un masaje terapéutico o reflexológico. Posiciones finales en yoga. El cabello cuando me lo estoy peinando y encuentro un enredo que tira fuértemente del cuero cabelludo. El tener ganas de ir al baño y aguantarse tantito más. El arrancarme una curita. Un abrazo de oso. Un mordisco en el labio. Esa sensación tan única, que creo que corro el riesgo de volverme adicta a ella.

La 5ta rueda o la pata impar del ciempiés

Lunes, 3 de octubre de 2005

El fin de semana la pasé con muy buenos amigos. De esos con los que estás en las buenas y las malas, y te acompañan y apoyan incondicionalmente. Pero algo cambió en las relaciones de grupo y ha sido duro asimilar: el hecho que ahora esté constituido por puras parejas.

Como que llegó la primavera y cada oveja consiguió con quién. Hay amigos que después de tiempo decidieron integrar las parejas a la dinámica grupal, otras que iniciaron una relación y alguna que otra que se reencontraron después de viajes por el mundo. Y no es sólo el hecho que ellos tengan y yo no, sino que muchas veces caen en la tentación de fundirse el uno en el otro y olvidarse de lo que sucede fuera. Lo que me gusta de tener amigos es que me dan la compañía que necesito, con quién conversar, salir y divertirme. Pero deja de ser divertido cuando termina uno hablando solo cuando aquel al que uno le dirigía la palabra está de besitos y susurros al oído del amado. Esa exclusión de enamorados saca lo peor de mi. Mi mal genio, las chichas y el hermitaño que me recuerda que estoy mejor encerrada en casa que saliendo con parejas.

Sin embargo, me traiciono a mi misma, porque no los puedo culpar. Los enamorados solamente estorban a aquellos que no lo están. Pocas veces me da nostalgia por estar con alguien, pero estas situaciones lo exacerban. Debe haber parte de celos en mi actitud. Ellos están enamorados, están con parejas que los quieren, con quienes comparten mucho y son pocas las situaciones donde se sienten en la libertad de expresar su afecto físicamente. Si estuviera en esa situación me gustaría jactarme que yo no me comportaría de esa manera, sin embargo, tengo el presentimiento que haría algo muy parecido. Después de todo, eso es lo maravilloso de estar enamorado, que pareciera que el mundo se detiene para permitirte estar con tu pareja en una burbuja única. Cómo recriminarles esa felicidad? Sería como un Ebeneezer Scrooge pontificando sobre el amor. No puedo pedirles que me den pelota a mi, cuando yo los he tenido por mucho tiempo y he compartido individualmente con ellos, porque quieren darle atención a otro. No puedo exigirles que dejen de mostrarse afecto ante mi presencia porque más bien me siento honrada que sean tan abiertos conmigo y me tengan tanta confianza. Creo que la respuesta podría ir más cercana a que tal vez ahora si me gustaría ser una más del grupo, y tener también una pareja que se compenetre con mis amigos como las de ellos lo han logrado. Pero no habiendo alguien en mi mente ni corazón por ahora, no es una opción interesante ni viable.

Por ahora, creo que lo sano es darles su espacio, o en su defecto, por lo menos asegurarme de que alguna otra alma soltera esté presente cuando nos reunimos. No para emparejarme, sino para compartir y disfrutar nuestra independencia y el hecho que para tener compañía no hace falta tener un amante, esposo o concubino. El poder dejar que ellos disfruten la embriaguez del enamorado y que puedan dejar de sentirse un poco culpables de excluirme. No quiero ser causante de sentimientos de culpa porque no ven cómo dividir más su tiempo para que entren todas las personas importantes en su vida.

Si alguien tiene una buena solución o sugerencia, se agradecerán efusivamente.

Curriculum Vitae vs. La Epopeya de mi Vida

Lunes, 3 de octubre de 2005


Ampliando el poste anterior, voy primero a explicar una diferencia principal entre lo conocido como un “resume” y un “curriculum vitae”. El CV es utilizado para solicitar empleo en campo educativo y de investigación. El CV contiene más información que un “resume” y su meta es dar profundidad a los logros. Sólo se entrega cuando es solicitado por el empleador, en su defecto, entregue un “resumé” o sumario. Resumiendo el poste anterior:

La hoja de vida debe ser breve, apuntar hacia las metas y el trabajo que se busca obtener, no dar información innecesaria, pero poner suficiente para maximizar su atractivo a futuros empleadores. Revise ortografía, gramática y formato. No poner fotos, fecha de nacimiento ni número de cédula. La restricción de trabajos por edad es anticonstitucional. Si Ud sirve para el trabajo, servirá independientemente de su edad. No se cierre las puertas solo. Excepciones? Trabajos como fichera, bailarin@, acompañante, gigolo, modelo, casting.

  • no ponga labores que haya realizado si no le gustaron. Después de todo, si ud pone que fue mimo en el Mall San Pedro para la temporada navideña, tal vez lo contraten este año como payaso en fiestas infantiles… aunque usted haya odiado la experiencia.
  • Aplique solo para trabajos que quiera. Suena tonto, pero mucha gente simplemente entrega curriculums a lo loco, y después se sorprenden cuando lo llaman de cutco o de herbalife para vender productos, y no tienen el más mínimo interés en hacerlo.
  • El currículum debe cambiar con cada trabajo que usted esté pidiendo. Es normal que una persona tenga 3 o 4 diferentes curriculums, dependiendo de las áreas donde se haya desarrollado y en las que quiera desempeñarse. Si las labores que va a realizar son diferentes, necesita un CV u hoja de vida distinto. El trabajo de un actor es radicalmente distinto al de un maestro o un contador, así que es apenas normal que las hojas de vida cambien para reflejar diferentes habilidades, objetivos, metas y experiencia.
  • Averigue información sobre la empresa. Qué hacen? A qué se dedican? Qué producen? Cuáles serán sus labores si obtiene ese puesto? Qué dicen los medios sobre esa compañía? Tienen problemas legales? Internet es una buena herramienta de búsqueda, al igual que leer con detenimiento el periódico o hablar con otras personas que hayan trabajado ahí. Si no le quieren decir de qué se trata el trabajo, lo más probable es que son ventas, promoción o algún tipo de operación piramidal de esas que les interesa sacarle plata. Vaya bajo su propio riesgo, y por si las moscas, NUNCA de plata para un curso de capacitación para un empleo. Es responsabilidad del empleador contratar y capacitar bajo su presupuesto.
  • Ponga un objetivo que concuerde con la posición que está buscando. Si en la oferta de empleo solicitan “vendedor motorizado”, no ponga que su objetivo es ser “gerente de planta”. Si usa las mismas palabras que usaron en el anuncio es más fácil que quien esté revisando la montaña de hojas de vida identifique la suya como posible empleado.
  • Investigue salarios. Esa casilla de “pretensiones salariales” puede ser su Talón de Aquiles. Un salario muy alto? Lo descartan. Uno muy bajo? Se van a aprovechar de Ud. Un “No sé” es arriesgado. El empleador puede tomarlo como muestra de ignorancia, desconocimiento del campo y desinterés en averiguar información básica. Si no tiene ni la más remota idea, ponga su salario anterior y auméntele un 10%. Si lo contratan, por lo menos no estará ganando menos de lo que gana ahora
  • Un CV mal organizado, desordenado o difícil de leer va a ser rechazado sin más ni más. El reclutador no tiene tiempo de andar investigando y decodificando jeroglíficos. Debe ser fácil de leer y entender o su hoja de vida terminará como alfombra en jaula de lora.
  • Ubicación geográfica: Si buscan un limpiador de piscinas en Guanacaste, cree que lo contraten si ud vive con su familia en San Vito de Coto Brus? Si tiene intenciones de mudarse si le dan el empleo, simplemente omita su ubicación geográfica actual. Después arrégleselas para asistir a las entrevistas y mudarse a tiempo para iniciar en el empleo.
  • Si tiene muchos trabajos diferentes en poco tiempo, tenga cuidado. Por lo general indica poca estabilidad laboral y el empleador dudará si se fue porque es problemático, lo despidieron o siempre anda buscando algo mejor, lo que abre la posibilidad que ud también los deje a ellos al poco tiempo de entrar.
  • Evite dar demasiada información. Si no es información que le va a ayudar a conseguir el empleo, omítala.
  • No tener ciudadanía o residencia en el país donde va a solicitar empleo. Enfrentémoslo. A veces no queremos trabajar en la madre patria. Si va a pedir trabajo en Burkina Faso, aplique y envíe su hoja de vida… Si es maravillosa, los empleadores se emocionarán y pensarán que es la persona que han estado buscando por años. Una vez que lo contacten impresionados y deseosos de que trabaje para ellos, usted les podrá decir que va a iniciar los trámites de visa laboral. No le garantizará la posición, pero definitivamente aumenta las oportunidades. Si juega bien sus cartas ellos probablmente le echarán el hombro para que salga rápida la visa. Si ud pone “EXTRANJERO” en la hoja de vida, la desecharán de entrada y eso no les dara tiempo de enamorarse de ud. Hágase indispensable a sus ojos.
  • Si su hoja de vida no es espectacular debido a enfermedades que impidieron laborar, despidos o una juventud dedicada al ocio y al no tan sano esparcimiento, sea honesto. Ponga las fechas oficiales de sus trabajos, y cuando tenga espacios en blanco sin trabajo describa las razones: “Interrupción laboral por embarazo y la crianza de hijos”, “Dedicación tiempo completo a los estudios de (fecha) a (fecha) o “desempleado” si el caso fue de no encontrar trabajo. Poner “interrupción por reclusión en centro correccional” puede que no sea tan buena opción. Si ese es su caso, lea anexo A
  • A. Si ud se jaló una seria torta en su vida, el curriculum vitae no va a ser su fuerte. Más bien, céntrese en conseguir referencias espectaculares (Director del centro correccional que exprese su magnífica labor como mediador y pacificador en el Ala 6 y organización de la biblioteca móvil para reclusos). Busque contactos con empleadores, hable con gente para que lo conozcan en persona y no se dejen llevar unicamente por su curriculum. Si saben de su historia personalmente, y ven que ud es una persona trabajadora, emponchada y con deseos de superación, los chances de conseguir empleo en ese lugar aumentan. El curriculum no le va a dar el trabajo, sólo le va a abrir la puerta, así que si ud puede abrirse la puerta de otras maneras, aproveche.

Hay cantidades de páginas en internet sobre cómo hacer hojas de vida, cartas de presentación y consejos de formato y cómo venderse a sus futuros empleadores. Revíselas, aprenda y aplique el conocimiento. Lea ejemplos, apréndase la jerga del negocio, los “buzzwords” de moda y necesarios para su labor.

ama de casa vs. Especialista del hogar

Pasear perros vs. experto en esparcimiento canino

Clases de inglés por correspondencia vs. Educador a distancia de lenguas extranjeras para empoderamiento de habitantes en zonas rurales.

Obvio, que si emplea esos términos, debe tener una hablada que corresponda para el momento de la entrevista donde el futuro patrón le pregunte sobre su trabajo en la zona rural con los desposeídos. Responder: “ah, era dar clases por correspondencia” es cavar su propia tumba. Piense en el discurso sobre cómo ud le cambió la vida a X cantidad de habitantes de Tucurrique de Quiensabedónde, al ellos poder comunicarse directamente por correo con los exportadores de sus labores artesanales, manuales y orgánicas.

Si tiene preguntas relacionadas directamente con la presentación del CV a una empresa en particular, no dude en contactarse con el departamente de recursos humanos. Salude, preséntese por su nombre, explique su interés en llamar y pregunte por el formato preferido para la hoja de vida. Ahí le dirán el límite de páginas, si necesita carta de recomendación y puede ser que le den importante información que no había considerado: que sólo aceptan curriculums por internet, que prefieren por fax, que es mejor mandar 2 copias, si necesita adjuntar hoja policial o examen médico.

Para los que leen inglés http://www.careerjournal.com/ tiene un muy buen resumen que incluye información para redacción de la carta de presentación. En estas otras dos también encontré

http://www.roberthalfmr.com/ResumeWriting y

http://www.accent-resume-writing.com/

En español:

página univisión

página clickempleo

Abran su currículum y con ojo crítico y mordaz léanlo fríamente. Se ve profesional? Convincente? Esta en papel blanco o crema con tinta negra? Llama la atención por sencillo de leer y conciso? Tiene una meta profesional en mente, o es un collage de diferentes trabajos en múltiples áreas? Revisó ortografía, gramática y términos? Busque alguien que sepa corregir documentos para que lo lea y busque errores u omisiones. Pídale a un profesor o maestro del área meta que lo revise también para ver si llama la atención para el mercado meta. Y una vez que haya revisado todo, entréguelo y espere los excelentes resultados. Por lo menos, si no le dan el trabajo, no será por descuido u omisión suya.

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