The Meta Project

Viernes, 23 de diciembre de 2005

Llega Enero y año tras año siempre me propongo las mismas cosas :

  • bajar de peso
  • mejorar la relación con mi familia
  • alimentarme mejor

Nunca las cumplo.

Así que he decidido que este año van a ser mis atentos y fieles lectores quienes me sugieran metas para el próximo año.

Nos queda una semana. Cómo hacerlo? read on…Bienvenidos al Meta Project.

Necesito propuestas que sean objetivas, interesantes y que se puedan repartir en varios pasos. Con las propuestas haré una tabla, y podremos ver el progreso a lo largo de los meses para cada una de las propuestas.

Este, como todo juego, tiene sus reglas.

  1. hay 3 categorías: personal, blog, misceláneo. Personal es para lo que tenga que ver con cambios en mi vida fuera del mundo bloggero. Blog es para las metas que tengan que ver con escritura y el sitio “medeamaterial”. Misceláneo es para todo lo que no entre en blog o personal.
  2. Para que la propuesta juegue tiene que ir firmada. Así que nada de anónimos.
  3. Pueden enviar las propuestas directamente por email si prefieren, o postearlas en los comments
  4. Deben ser metas medibles y contables.

    • “Personal: Llegar al Nirvana” es una bonita meta, pero no me ayuda…
    • “personal: llegar al nirvana a través del sexo” es un poco mejor.
    • El mejor ejemplo sería “Personal: Llegar al Nirvana a través del sexo tántrico, con 3 sesiones mensuales de hieros gamos”.

      Que llegue a la meta son otros 100 pesos.

  5. Compilaré las metas para tener una lista hecha antes del 31.
  6. Me comprometo a dar análisis mensuales del desarrollo de las metas, con gráficas y toda la vara. Tengo a uds de testigos y de apoyo.

Manos a la obra!

"You may kiss the groom"

Jueves, 22 de diciembre de 2005

Sir Elton John se casó con su pareja desde hace 11 años, David Furnish.

“The new civil partnership law gives gay couples the same property and inheritance rights as married heterosexuals and entitles them to the same pension, immigration and tax benefits. But unlike in Belgium, Spain and Canada it is not a marriage.” Reuters

Paso que debería seguir Costa Rica, en vez de gastar pólvora en zopilotes empujando contra la iglesia para que acepten el “matrimonio” entre personas del mismo sexo. Este acuerdo consigue lo que se necesita a nivel legal y civil, para qué más?

q’ GC

Miércoles, 21 de diciembre de 2005

Llevo ya varios días de quejadera. Qué pereza conmigo misma! Que la navidad, que las presas de gente, que las tiendas repletas, que el trabajo, que el estrés, que la salud, que la confusión, que si sí, que si no. Creo que es hora de expiar las quejas de una sola vez. No porque vaya a hacer algo, sino para sacarlas de la cabeza y ver si son TAN importantes. Siga leyendo sólo bajo su propio riesgo: viene quejadera concentrada.

Estoy llevando un estilo de vida que no es sostenible. Salir todas las noches, llegar a la 1, despertarme con el tiempo justo en las mañanas, correr a agarrar un taxi, tener que comprar desayuno en el trabajo porque no preparé nada. Idem con el almuerzo. Llegar al gimnasio, hacer 2 horas de ejercicio, salir a agarrar bus, llegar a San Pedro a las 8 pero llegar a mi casa después de media noche.
1, 2, 3 cervezas. 15 cigarrillos que no enciendo con la chinga del anterior por amor propio, pero que ni siquiera están apagadas las cenizas cuando ya hay brasa en el cigarro siguiente. La solución es sencilla “no salir”. No quiero. Quiero hacer pastel y comérmelo también.

El ofusque al darme cuenta que por ir al gimnasio se me ensancharon las piernas ya que uno primero se hace más grande antes de empezar a bajar medidas: tengo pantalones en los que con las justas entran mis muslos. No he lavado ropa, no he comprado los regalos de navidad. No he ido al supermercado. Mi celular se apaga solo y no envía la mitad de los mensajes. Pareciera que me quedé sin plan de año nuevo porque todos se van a la playa. No encuentro la información que necesito para escribir un artículo. Tengo el cabello hecho una miseria. Cada vez se acerca más navidad y para poder pasar el día en mi casa sin estresarme, necesito comprar pasamanería para hacerme unas cuantas carteras, pero no quiero ir a chepe centro el 24, que sería el único día que podría. No me han respondido mis papás. No he escrito las cartas que tenía que enviar hoy. Necesito comprar un dim de memoria y no tengo las especificaciones ni he sacado tiempo para comprarlo. Me da pereza estar en el trabajo. Me da pereza estar en la casa. Me da pereza andar en un bus del trabajo a la casa. La cena de navidad del jueves está peligrando y parece que no se va a hacer nada. Me saqué las cejas con pinzas y me faltó un pelito que me estorba. Dejé la pasta de dientes perdida. Ando dejando todo perdido. Tengo la sospecha que me tocó un amigo secreto que se va a olvidar de conseguir el regalo. Extraño poder besar a alguien en la nuca como saludo. Tengo las uñas manchadas con lapicero. Quiero una cama grande pero no entraría en mi cuarto. Quiero mudarme al lado Oeste de la ciudad. No quiero escuchar “Navidad sin Tí” ni una vez más.

Porque a veces son esas pequeñas cositas que se acumulan.

anuario *meme*

Lunes, 19 de diciembre de 2005

Un recuento de lo que ha ido sucediendo en mi vida hace 20 años, 10, 5, 1 y hoy.

Hace 20 años estaba triste porque mi hermana estudiaba en otra aula. No participé en los montajes teatrales mientras ella estelarizó como ricitos de oro. Quería saber cómo se escribía rabbit en vez de tener que pegar bodoquitos en la silueta. Coloreaba fuera de todas las líneas porque así se veía más ordenado, con una línea de color fuera de la gruesa línea negra. Tenía un bolsito con paño, esponja, almohada que nunca usé porque no hacíamos la siesta. Jugaba con mi hermana a “churín churín funflais” destrozando las plantas del jardín. Jugaba con dinky, con mis barbies y ponys y todavía cabía sobre la almohada. Tenía el cabello en un afro gigante. Quería peinarme sola. Quería hacerlo todo sola. Mi mamá nos despertaba a las 2 am para que nos bañáramos porque a las 5am se iba la luz y el agua. Hacíamos fila en los supermercados para comprar el único rollo de papel higiénico que permitían por persona. Nos sentábamos a comer azúcar sobre la mesa de la cocina. Comíamos chiles picantes de un arbusto y después de enchilarnos tomábamos mucha agua. Le rompí la nariz a mi hermana con una bola de hockey sobre grama. Tuvimos nuestra primera computadora Mac y aprendí a jugar frogger.

Hace 10 años: Estaba en el INJUDESO y en Empresarios Juveniles. No tenía muchos amigos dentro del colegio, pero si un grupo grande por fuera. Ibamos a vernos al mall san pedro todas las tardes a comer breadsticks de pizza hut a 145 colones. Pesaba lo mismo que peso hoy. Pasaba los fines de semana en la EARTH visitando a mis papás. Estaba aprendiendo a montar a caballo. Nadaba en los ríos y montaba bicicleta por kilómetros, buscando aventuras. Decía que quería ser comunicadora entre especies cuando me preguntaban. Mi casa era el centro de operaciones de mi grupo de amigos y nos reuníamos frecuentemente a ver videos o los Caballeros del Zodiaco. Llevé mi primera clase de francés y me di cuenta que me gustaba.

Hace 5 años: Estaba estudiando en la UCR. Había cortado con mi novio después de año y medio. Pasaba constantemente de fiesta y salía todas las noches de la semana a diferentes discotecas. Empecé a tomar, fumar y pegármela duro. Iba a muchos raves, estrenaba ropa nueva todos los fines de semana. Estaba viviendo de los ahorros de un trabajo que pagaba $5.5 la hora. Gracias a esa época ahora puedo llevármela suave con la festejeadera. Conocí a la que sería mi mejor amiga por años y pasabamos las tardes de vacaciones en caccios tomando cerveza con birra, y los lunes o martes en la noche en mosaikos.

Hace 1 año acababa de regresar a San José después de vivir en Monteverde. Vivía sola con mi gata. Después de pagar apartamento, servicios, medicinas, apartar los pases de bus (exactos) para la quincena quedaba con 15000 para comida y demás. No salía de la casa, limpiaba mucho, estaba estrenando soltería. No le había contado a nadie que estaba de regeso en San José y había cambiado de número de celular. Estaba bastante sola.

Hoy estoy en el trabajo organizando la cafeteada navideña (ninguno puede comprometerse a cenar). No he trabajado mucho, estoy cansada, tengo pocas horas de dormir. Vivo con mi hermana y la novia, 3 gatas de las que 1 es mía, y todavía no siento la navidad. Gano menos de lo que ganaba hace 5 años pero ahora sé apreciarlo.
Escribo en este blog como otro medio para procrastinar y de paso expresarme.

Say what?

Lunes, 19 de diciembre de 2005

Aparentemente soy tan despistada, tan metida en mi mundo y tan desconectada de la realidad propia y ajena que no me di cuenta que todas las personas que conocí durante el fin de semana pensaron que mi amiga y yo éramos novias.


Me asombro de mi incapacidad de leer a los demás. O sea, una vez que me explicaron ese malentendu; un montón de eventos, comentarios y miradas tuvieron completo sentido. Claro, son los momentos en los que descubro que mi inteligencia aparentemente no sirve en lo más mínimo para estudiar comportamiento humano y deducir de su comportamiento. Necesito demasiada evidencia acumulada antes de ser capaz de sentirme preparada para llegar a una deducción o respuesta. Soy de aquellas que para el método científico tenía que despejar toda y cada una de las posibles variables. (y que chicha me daba con utilizar la “medida” de la gravedad… porque
NO ES UNA CONSTANTE! NO LA TRATEMOS COMO TAL! )

Esta tendencia a aceptar lo que viene sin inmutarme mucho, de no saltar a conclusiones hasta tener datos concretos y no dejarme llevar por “lo que X me contó que Y está haciendo” y de asumir que todos reaccionan de una manera similar a mi me viene afectando… Por eso creo que nadie llega a mi con chismes ya que no reacciono satisfactoriamente:

-Viste? Fulanito anda con mengana!
Respuesta esperada:
-No! Pero esa mae que piensa de la vida! el mae le va a dar demasiada vuelta. Claro, ella no se queda atrás.
Respuesta mía:
-En serio? desde cuando?

-Maeeeeeeeeee, que chapa Firulais, chocó el carro por 3ra vez esta semana.
respuesta esperada:
- Al chile? Que mae más res, seguro saló en carro ahí la semana pasada que se fue de fiesta con aquella, ese mae es que pagó la licencia, pero que dicha que para ese mae papi paga, y viste que ahora se va a comprar otro carro?
Respuesta mía:
-Pobrecillo, está asegurado?

-Perico de los palotes es playo, lo vieron en un bar gay el fin de semana!
Respuesta esperada:
- Que varas de mae! Pero si le llueven las cabras, Fijo le anda poniendo bonito ahí por la bíblica!
Respuesta mía:
- En cuál?

En esta ocasión, parece que las personas con las que compartimos son del otro tipo: Los que huelen algo y ya pueden adivinarse la vida de los demás. Los que no se ofuscan cuando llegan a conclusiones erradas o cuando asumen demasiado… y disfrutan demasiado armándose historias. Así que comentaban, chingaban, vacilaban… y ni siquiera me enteré que era yo el centro de conversación. Cuando no entendía algún comentario, asumía que era algún chiste personal. Creo que fue solo en un momento que me extrañé con un comentario fuera de lugar, pero no dije nada. Claro, a cualquier otra persona con un coeficiente emocional algo desarrollado le hubiera caido la peseta.. pero a mi no, me pasó por alto. No se me ocurrió juntar todos los comentarios y miraditas y analizar lo que estaba pasando. Lo cual me pone a pensar nuevamente: Hubiera actuado diferente si hubiera sabido lo que estaban pensando de mi?

Por dicha de todo uno aprende: ya sé exactamente como comportarme el día que me lleven a conocer la familia/amigos de una pareja. Ya sé que lo que lo mata a uno son los nervios… fresca como una lechuga y clueless como me encontraba resultó fácil e indoloro. La segunda lección? Es hora de aprender a leer mejor a la gente!

Traducciones para Global Voices

Viernes, 16 de diciembre de 2005

El Oso is seaching for people willing to translate important articles from spanish to english for Global Voices. If you are interested, drop him a note letting him know.

El Oso está buscando personas dispuestas a traducir artículos importantes del español al inglés para Global Voices. Si está interesado, déjele un mensaje haciéndoselo saber.

It’s oh so quiet…

Viernes, 16 de diciembre de 2005

Hoy el Boulevard estuvo poblado del silencio de muchos pies dando pasos.

El bus contuvo el ruido de personas que se dedican a no hablar.

La oficina zumbó con el sonido de papel envolviendo cajas con regalos para niños huérfanos.

La cocina susurró con tamales deslizándose de sus hogares de hoja de plátano.

Hoy me di cuenta que en la oficina no hay risas de colacho sino de Niño Dios.

Creo que mi alma hoy no mira sino que escucha.

El Jacintario

Jueves, 15 de diciembre de 2005

Hoy he pasado escribiendo asuntos de trabajo, y mi tiempo disponible lo he pasado leyendo desde sus inicios una bitácora que encontré gracias al blogroll de Xtian:
Estoy enamorada de su escritura. De su forma cotidiana de narrar eventos. De la magia que tiene para que algo tan aparentemente irrelevante como observar a un gato que se sienta a ver llover, se convierta en un viaje el el que de pronto estoy en Macondo y las plantas fuera de la casa son matas de tabaco y banano. Estoy leyendo el blog como haría con un libro: desde la primera página. Ya voy por junio, y he dejado de lado el trabajo para dedicarme a leer y leer.
Todavía hay frente a mi una montaña enmarañada de textos para editar: textos que pasan por mis manos sin que pueda incluirles mi toque personal, sólo corresponde digitar palabras y frases en el orden indicado para que como por arte de magia vayan a dar resultados en los buscadores. Y no puedo regresar a eso todavía. El Jacintario me es como un mercado regional, donde cada chinamo ofrece nuevas maravillas. Todas diferentes, y a veces uno de esos puestos de venta resulta ser un pasillo que da a otra sección del mercado que no sabía que existía. Jacinta Escudos pinta con las palabras, hace imágenes. Me transforma y refresca. Es alguien que escribe de lo que yo a veces vivo y siento, pero desde una perspectiva madura y de experiencia. Alguien que hasta hoy no sabía que existía.
El Jacintario nos lo trae Jacinta Escudos, una apátrida (me da esa sensación tonta de alegrarme por compartir mal ajeno) radicada en Costa Rica que escribe de todo: de su visión del país, de su país, de los países. De la literatura, de los escritores, de lo que representa un Blog, de la vida con sus gatas (altamente comprendida por mi), de paseos y meditaciones zen en supermercados, de caminar a la casa con bolsas porque “es aquí nomás”. De sus viajes a Europa (experiencia que envidio), de sus becas y estudios (que ojalá me toquen algún día). Su nostalgia dominguera, su desazón con la navidad.
Escribe de una vida que podría ser la mía. Éste se convertirá en visita diaria y necesaria para mi.

El Chapeador

Miércoles, 14 de diciembre de 2005

Pensó en su rutina de cada mañana desde hacía 17 años. Sentir el frío del otro lado de la cama y despertar. El olor a café recién chorreado y a leña madura flotando en la habitación, impulsandolo a despejar las últimas telarañas del sueño. Con la mirada al cielo dirigirle un buenos días al Cristo crucifijado que colgaba sobre el lecho, sus gotas de sangre acrílica negras a la luz del amanecer. Se sentaría sobre el borde de la cama y extendería el brazo para alcanzar el pantalón que todas las noches colgaba del respaldar de la silla. Ese movimiento sería suficiente para que Pancha, durmiendo enroscada debajo de la silla como siempre, se sacudiera el pellejo y bostezara mostrando sus ineficaces colmillos. Él se pondría el pantalón sintiendo el frío roce de la tela sobre la piel: a veces refrescante en mañanas calurosas y otras veces como un golpe helado que hacía correr la sangre. Buscaría debajo de la cama y sacando sus botas golpearía el hule sobre la madera, desplazando cualquier animal que pudiera haber buscado refugio en ellas.

El tric trac de una tapa bailando sobre su olla dejaría escapar olor a alimento, a vida. Acomodaría sus escasos cabellos con una pasada de mano y Pancha lo observaría atentamente mientras él se levantara con un crujido de resortes. Ella lo seguiría fielmente cuando pasara por una taza de café al fogón y sientiera la lata calentándose a medida que el café llenaba su desportillada taza de peltre. Él levantaría la inquieta tapa del pinto: el caldo de frijol todavía hirviendo sobre la superficie del arroz y sacaría una cucharada colmada que depositaría sobre un plato de aluminio. Con el fondo del cucharón majaría los frijoles y el arroz hasta que estuvieran suaves y lo pondría a un lado de la cocina: pronto estaría frío y Pancha se los podría comer. Después descolgaría el machete de su clavo junto a la puerta, se lo ajustaría al cinto y saldría con la taza sostenida entre sus manos a saludar al sol. Pancha trotaría a destiempo frente a él, oliendo lo nuevo que traía el día. Ya se sentiría movimiento en las calles, y los frenos de aire de los camiones interrumpirían el silencio matinal. Él notaría que las gallinas estaban ya comiendo, que la vaca había sido ordeñada y que en la huerta estaría su mujer con su sombrero amarrado con un pañuelo, hincada recogiendo alimentos o eliminando malas hierbas y su larga trenza cenicienta escapándose por la espalda. Él seguiría el trillo hasta llegar a la perrera. Pancha saludaría silenciosamente a los canes, quienes ladrarían cuando vieran al hombre sin camisa aparecerse. Abriría la quejumbrosa puerta de resortes y al entrar la multitud de perros lo rodearían y levantarían viento y polvo con el vaivén de sus dispares colas. Pancha no tenía cola, ella sonreía con todo el cuerpo.

Abriría el estañón plástico de la comida, sacaría una pala hecha hace años con una pichinga recortada y con unas cuantas medidas llenaría los platos mordisqueados de los animales, quienes redireccionarían su alegría y euforia a la acción de comer. Mientras los disímiles animales se alimentaban, Pancha acompañaría al hombre a recorrer la tierra: éste recortaría ramas, quitaría matas y pastos y le daría forma al cerco vivo que daba a la calle. Dejaría la taza bajo un árbol, guindando de una corta rama donde también colgaría la funda del machete. Con cuchillo en mano estaba entonces dispuesto a enfrentarse contra el muro vegetal. El machete cantaría y Pancha lo seguiría con la vista mientras erráticamente decapitaba flores, hojas y ramas, dejando un rastro de despojos verdes y rojos tras de si.

El hombre trataría de mantener el rabillo del ojo sobre Pancha, quien a veces salía de su sombra para acercarse a oler algún rastro sobre el asfalto para luego quitarse cuando veía un carro acercarse. El canto del machete se volvería ronco y el hombre saldría a buscar la lima para regresarle el filo y que llegara nuevamente a los agudos. El raspado constante de la lima sobre la cuchilla iría cambiando de tono. Él podía escuchar el filo del machete, la canción aguda y punzante de un buen corte. Satisfecho, quiso compartir su victoria musical con Pancha: Pero como respuesta escuchó el definitivo golpe sordo y chillar de llantas.

Hoy debajo de la silla solamente queda polvo.

San José, 14 de Diciembre de 2005

Mens sana in corpore sano

Martes, 13 de diciembre de 2005

Me echo las cartas, suspendo un péndulo sobre la mano, pido deseos en las primeras estrellas, deshojo margaritas, reviso el horóscopo…

Creo que a todos nos pasa que algunas veces deseamos lo que nos nos conviene. Uno se ciñe en una cosa y pasa por alto todo lo demás. Voy a hacerle caso a la pronoia y asumir que si algo no sucede, es porque no es lo mejor para mi en ese momento. Debido a esta “epifanía”, voy a dejar ciertos infructuosos proyectos que tenía en el “backburner” y me voy a concentrar en lo que si está funcionando en mi vida.

El brete “pichaseado” no lo fue tanto. Creo que mi jefe me subestima tantito nomás. Estoy breteando a media máquina y aún así superando expectativas. Que bien se siente ser excelente en lo que uno hace. Laboralmente estoy en todas.

Mañana es la primera reunión del Stitch’n Bitch o Purl’n Hurl o Knitting Meeting o como quieran llamarlo. Creo que será un éxito: si la gente se reune para ver un partido, por qué no para tejer y conversar como solían hacerlo nuestras abuelas?

Ayer matriculé en el gimnasio Fitsimmons y pagué mensualidad por 3 meses. Ese será mi caro regalo navideño: caro por querido e inevitablemente por el efecto en mi presupuesto.

Así que desde hoy las horas después del trabajo las pasaré en bicicletas para PowerPacing, en lamáquina elíptica, sobre colchonetas y con la cara roja del esfuerzo mientras fortalezco mis músculos descuidados. Me siento satisfecha de saber que ayer hice la clase a toda máquina y hoy no estoy TAN hecha leña como pensé. Voy a promocionar una nueva modalidad de ejercicio urbano: EscapaChapulín. Caminar rápidamente por San José centro con un bulto a la espalda, con niveles de dificultad como “tarde lluviosa”, “avenidazo” y “usando minifalda”.

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