Literary Crush
Martes, 11 de Agosto de 2009
Estoy enamorada de Neil Gaiman.
En mis sueños arranco a conquistarlo y a decirle que estoy 100% dispuesta a dejarlo todo por él y dedicarme a la casa, los hijos y al cuidado de sus abejas. Y a dejarlo tranquilo para que escriba. Y que siga escribiendo. Y que siga leyendo lo que escribe. Y entonces sería yo la que aparecería junto a él en la foto del perfil de twitter. Después de todo, es brillante, gracioso e interesante. Y para ser un autor de sci-fi/fantasía, es extremadamente atractivo.
No es la primera vez que me enamoro a través de lo que alguien escribe. Y ya ha sucedido que conozco a la persona detrás del escrito y me enamoro nuevamente. Cuando alguien escribe bien, es como una ventana a su cabeza, a sus sueños, fantasías, deseos y esperanzas. Todo eso que enriquecería las charlas de almohada, o una tarde de pereza tomando limonada mientras uno espera que refresque el ambiente cuando caiga la noche.
Afortunadamente para Neil, soy demasiado perezosa para ser una stalker. Lo sigo en twitter, pero no estoy pendiente de sus últimas actualizaciones, aunque sí, lo confieso, le he mandado @reply a algunas cosas que trina. También, afortunadamente para mi, no me ofendo porque no me preste atención. Después de todo, recibir un trino del susodicho sería como que saliera a la calle y una zarza ardiente me hablara.
Mi romance unilateral comenzó con Neverwhere, un relato sobre un Londres subterráneo y paralelo que leí unicamente porque me enteré que el autor estaba permitiendo que la gente descargara y leyera el libro en .pdf por un mes sin costo. Lo leí y después repetí con un audiobook. Siguió Coraline en audio, The Graveyard Book, después American Gods y Anansi Boys. Siguió Stardust y ahora estoy con Smoke and Mirrors, una colección de relatos. Algunos leídos por él, otros por actores. Cualquiera de esos títulos los recomiendo. Me encantaron.
Pero esa no es la confesión más grave. Hay una peor, vergonzosa, humillante y que podría traer sobre mi todo el repudio y oprobio de las masas.
De todo el contenido Gaimanesco que he disfrutado, lo único que he pagado es la entrada a ver Coraline en 3D.
Tengo mil excusas: que acá no se consigue, que no puedo pedir en línea porque no tengo tarjeta, que tampoco estoy descargando para hacer copias y venderlas en los semáforos, que el amor floreció después de mi regreso de USA, así que allá ni se me ocurrió ir a buscarlo en las librerías.
Lo que me sorprende es el sentimiento de culpa que estoy sintiendo por este asunto. Es decir, yo descargo series, películas, libros de audio todo el tiempo y en ningún caso me he sentido mal, ni forzada a comprar el producto. Después de todo, qué culpa tiene uno que lo que a uno le gusta acá no se venda, y haya que ser de los afortunados poseedores de una tarjeta de crédito para poder soñar en obtener los textos en su idioma original? Pero con Gaiman siento que hay una deuda. Si él fuera estrella de rock, pues entonces más fácil sería ir a la tienda y comprar el CD. O esperar a que vengan e ir al concierto. Pero ¿con un autor? Siento como si le hubiera robado plata a mi abuelita. Sobre todo porque lo que más me gustaría es tener sus libros en mi biblioteca. Que queden ahí hasta que de leerlos y releerlos y estén a punto de desbaratarse. Y que sigan ahí aunque mantenga las tapas pegadas al lomo a punta de ligas elásticas.
Entonces, mientras consigo un alma caritativa que me pidaloslibrosporfavorqueyoselospago, ¿qué me queda por hacer? Porque les puedo recomendar a uds que lo lean… pero qué lograría con eso, si la opción que tendrían sería la misma mía: descargarlos, disfrutarlos y después gran remordimiento de conciencia. Excepto si… el contenido hubiera sido creado intencionalmente para que lo disfruten de gratis.
Entonces acá se los presento, una pequeña dosis para que también se enamoren de este autor. En esta serie de videos, Neil Gaiman hizo un tour para presentar su libro The Graveyard Book, y en cada presentación, leyó un capítulo entero de su libro. Este libro es maravilloso, yo también lo disfruté narrado por el autor, pero en MP3. El libro ganó la medalla Newberry del 2009 y recientemente también se llevó el Hugo Award. Hagan click acá para ver los videos de las lecturas. Este que sigue es un trailer sobre el libro. Nos presenta a Nobody, y cómo fue criado por los habitantes de un cementerio.
También pueden leer en su página los primeros capítulos de sus novelas y cuentos completos, a ver si por ahí se enganchan. La otra es que pasen por la página web del autor, donde bloguea, enlaza a su cuenta de twitter y tiene algunos juguetitos, como este oráculo que predice el futuro según sus escritos.
¿Cómo no amar a alguien que escribe así?

Medea. Peruano-colombiana bilingüe, costarricense por costumbre.

















