Jordi Claramonte: Estética y política del procomún

Miércoles, 11 de noviembre de 2009

Estamos en el Seminario aCCCeso, un Seminario de Creatividad, Comunidad y Ciencia del 11 al 13 de Noviembre de 2009 en San José de Costa Rica. Pueden seguir el transcurso de la conferencia a través de identi.ca, usando el tag #aCCCeso, igual también por twitter.

JORDI CLARAMONTE ARRUFAT, España

Estudió la carrera de Filosofía en la UNED. Una vez licenciado anduvo investigando en varias universidades españolas (Valencia, Complutense de Madrid y Autónoma de Barcelona) y tuvo la oportunidad de trabajar y enseñar en instituciones como el MIT, la universidad de Yale o la NYU en Nueva York.También ha realizado trabajos de traducción crítica, edición y selección de textos como en Estética Relacional de Michel Bourriaud (Paidos, Barcelona, 2006) , El asalto a la cultura, (Ed. Virus, Barcelona 2002) o el Manual de la Guerrilla de la comunicación, de Stewart Home (Ed. Virus, Barcelona 2000). En la actualidad prepara una edición crítica de “Arte como experiencia” de John Dewey.

Se doctoró en la UNED con una tesis sobre la “autonomía” , esa extraña idea que ha acompañado tanto al desarrollo del arte como de las teorías políticas y sociales más radicales. A lo largo de estos años ha combinado su trabajo como investigador en el área de la Estética y la Teoría de las Artes con frecuentes incursiones en el terreno del arte más contextualizado en términos sociales y políticos.

Durante todo este tiempo de trabajo ha sido responsable de algunas publicaciones como Modos de Hacer: Arte político, esfera pública y acción directa, (Ed. Universidad de Salamanca, 2001) o Ciberactivismo (Ed. Virus, Barcelona 2005) contribuyendo con textos propios y criterios de estructuración.

Tiene una web en la que, de un modo nada exhaustivo, ha ido colocando algunos de los textos producidos más recientemente: http://jordiclaramonte.blogspot.com/

***

Jordi comienza con preguntas: ¿qué es la estética y cómo ha pasado de ser una Teoría de la sensibilidad a convertirse en una Teoría del arte?

El laboratorio del procomún viene investigando estos temas desde diferentes perspectivas: artistas plásticos, científicos, filósofos, escritors y demás están profundizando en el procomún estético.  La estética era una teoría de la sensibilidad, algo que nos permite explicarno con qué nos acoplamos, nos emocionamos, cómo nos involucramos con las cosas que no pueden ser explicadas reduciéndolas a conceptos. Entonces de ahí se sabe como construir poesía, arte, música.  Hegel convirtió la estética en una Teoría del arte. Ya no se habla de una estética en el procomún, como algo comunitario del que todos departían. Al convertirse en teoría del arte, entonces lo que antes se disfrutaban libremente quedan involucrados en las academias de las diferentes artes.

Los cambios económicos también se ven: igual que la gente se acomodaba con sus campos de labor, campos comunitarios que usaban todos, pero en algún momento los ricos se dan cuenta que era más lucrativo sacar a los jornaleros, porque generaba más ingreso tener ovejas pastando que tener personas cultivando para sobrevivir. Entonces cercaron territorios, sacaron a los 3000 granjeros y metieron 30 familias de pastores.  Pero eventualmente pensaron que era más lucrativo aún tener en vez de ovejas, campos de caza, y que los amigos de plata vinieran a cazar y dejar sus ingresos, y esas 30 familias pasaron de 30 a 1 sola, que eran los guardaparques.

Lo mismo sucede con el arte: antes había arte premoderno. Mucha gente producía, aportaba y generaba cosas. Después pasan a las “ovejas” que requiere de críticos, editores, productores, y son menos los que pueden producir bienes de arte. Y el caso de los campos de caza sería cuando vamos a las bienales o exposiciones internacionales, donde son un mínimo los beneficiados, y son usualmente los ricos.

Lo que se pierde en el camino es que se extrañan y se desconectan los repertorios al domesticarse las competencias y se pierde la capacidad instituyente. Como ejemplo está el flamenco: hay muchos tipos de variaciones, pero eventualmente llega a haber un filtro que limita esta variedad. Los artistas se han ido desconectando de las culturas que antes generaban estas diferentes formas. Las competencias de cómo se hace algo bien, también se han ido estandarizado, son los “expertos” quienes definen qué es arte y que no, pero el común ya no puede definirlo.

Ahora nos cuentan dos tragedias: La Tragedia de los Comunes, de Garret Hardin y la Tragedia de los Anticomunes de Michael Heller.  Hardin hablaba de cuando existían los campos comunes: si todos nos beneficiamos de los campos comunes, la gente tenderá a meter más ovejas o cultivar más cosas y cada quien querrá tener más uso de ese recurso, hasta que se seque el campo. Lo mismo sucede con los ríos, los bosques, las cosas que son de todos. Cuando un recurso compartido tiene demasiados dueños, puede ser explotada… pero en la tragedia de los anticomunes se establece que cuando tiene demasiados dueños, también puede ser subutilizada: es difícil poner de acuerdo a todos los dueños y entonces el edificio, el auditorio, el terreno, queda sin ser usado.

Todo esto lleva a que los procomunes estéticos pueden ser el modelo para armar un laboratorio de la autonomía. Cuando hay un pueblo que está sobrepoblado, lo que hace la gente naturalmente es fundar otro pueblo. Eso puede suceder también con el arte y sus competencias.  Laboratorio como un lugar donde suceden cosas y la autonomía el momento en el que tenemos control de lo que sucede.

¿Cómo se puede hacer? No es llamándolo Estética 2.0, puesto que esta noción viene de mucho antes.  Lo llaman lenguajes de patrones generativos, esto viene también de la arquitectura, que establecía cuáles son los elementos que hacen que uno se sienta a gusto en un lugar: cómo se escoge que la ventana va en el lugar en el que va y que tiene la forma que tiene, a lo largo del mundo.También se usan los sistemas modales, cruzando repertorios y competencias de la manera que vienen haciéndolo a través del tiempo.  Se piensa en el autor como en su basa del latín: alguien que aumenta el conocimiento.

Para una estética del procomún se requiere que los repertorios tengan alcance antropológico y no sólo cultural. Que cualquiera pueda acoplarse con estas formas a su manera. Por ejemplo, la música tiene esa característica, en cualquier cultura se puede disfrutar, y no hay que imitar otra cultura, puede adoptarse y apreciarse desde la cultura propia. También que las competencias deben ser instituyentes y no meramente instrumentales. Que todos nosotros podemos cuestionar el orden en que está conformado algo y tengamos el potencial de transformarlo. Que no venga de arriba de manera inamovible. Recuperar las competencias instituyentes y reconstruir los repertorios de formas nos permitirá aumentar nuestra capacidad común de obrar y comprender.

Procomún es una palabra antigua que se ha tratado de reevaluar y traerla nuevamente a uso, porque se ajusta al concepto como “creative commons” y abriga esta noción de bienes comunes compartidos.

Kaitlin Thaney: Compartir conocimiento en las ciencias

Miércoles, 11 de noviembre de 2009

Estamos en el Seminario aCCCeso, un Seminario de Creatividad, Comunidad y Ciencia del 11 al 13 de Noviembre de 2009 en San José de Costa Rica. Pueden seguir el transcurso de la conferencia a través de identi.ca, usando el tag #aCCCeso, igual también por twitter.

KAITLIN THANEY, EE.UU.
Science Commons
Kaitlin viene de Rochester, Nueva York, y llega a los Science Commons con un pasado profundamente enraizado en políticas y noticias. Antes de estar en Science Commons, trabajaba como la coordinadora de comunicaciones para el iCampus de MIT, una alianza investigativa entre la universidad y Microsoft, centrada en las tecnologías de educación. También pasó tiempo trabajando como una practicamente en periodismo para el Comité de Reporteros para la Libertad de Prensa en Arlington, Virginia. Antes de eso, Kaitlin hizo su trabajo de pregrado en la universidad Northeastern, en donde recibió doble titulación – una en periodismo y otro en ciencias políticas. Sus intereses están en la publicación de acceso abierto, compartir conocimiento y asuntos de licenciamiento, y en el creciente movimiento de Open Science. Está radicada en Boston, Massachusetts.

***

[La conferencia fue dada en inglés, yo hice la traducción al español para estas notas en el blog, si hay algún error de traducción, agradecería correcciones que sean del caso! - Ed. ]Cuando se habla de ciencias abiertas hay que especificar algunos puntos: qué entendmos como Creative Commons, como Compartir conocimiento y su impacto en las ciencias.

Los creative commons hacen que compartir sea fácil, legal y adapptable, es un acercamiento integrado, y consideran que están ayudando a construir la manera de compartir conocimiento.

El “knowledge sharing” es compartir conocimiento y está a la raíz de la escolaridad y el conocimiento.  La primera parte para compartir es tener aceso: este contenido tiene que estar legalmente y técnicamente accesible.  Por ejemplo, en los usos de licencias que se dan a las bibliotecas es que no se pueden modificar, redistribuir, adaptar y hacer trabajos derivados y creativos, pero más allá de eso, no puedes hacer ingeniería retroactiva, no puedes traducir y para el conocimiento en las ciencias esto es bastante grave.

Cuando pensamos en acceso abierto,  debe ser dispinible libremente en la red, debe permitirsele al usuario leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o enlazar a los textos completos de los artículos, debe facilitarse que sea encontrado en los buscadores, pueden pasarse a software o usarlos para hacer obras derivadas, todo bajo la condición que se de reconocimiento al autor.

En las ciencias existen materiales que NO pueden ser digitales y que son partes de este compartir del conocimiento, células, ratones que brillan en la oscuridad, nuevos materiales biológicos, etc., en teoría uno podría contactar al autor y conseguir estos materiales, pero no es tan fácil: en la realidad estos materiales son difíciles de conseguir, de llenar, no hay recursos, muchas veces hay que reinventar o hacer ingeniería inversa para reactivos y estudios con los materiales. Estos materiales están bloqueados a través de contratos, burocracia y otros. Entonces buscaron cómo lograr contratos estandarizados para facilitar compartir esta información.

Entonces el contrato UBMTA, SLA, o SCMTA son acuerdos estandarizados de transferencia de materiales también llamados MTAs. Utilizan logos estándares similares a los de Creative Commons, usan esa misma metodología y también se pueden taggear.  Entonces los Creative Commons fue una manera de lograr el acceso abierto del que estaban hablando para el knowledge sharing, pero qué sucede respecto a los datos? Todavía están tratando de descubrir cuáles son las dificultades y problemas. El primero es que hay que buscar maneras más eficientes para encontrar el material: buscar en google no es una posibilidad cuando salen 189 000 resultados, por ejemplo. Entonces a nivel semántico y social también es difícil porque la gente entiende diferentes ideas por diferentes conceptos que se expresan.  Cuando se comparten ontologías y vocabularios, hay que entender todo lo que ello conlleva, usa un ejemplo para ilustrar un concepto como “taza de café” en un mapa mental… pero también inclusive hay problemas con el idioma, cada quien hace un mapa según su idioma y cultura.  Entonces o se busca la idea de tener diferentes opciones, o de tener interoperabilidad: o queremos variedad o queremos búsquedas que estén en común.

Han estado creando un vocabulario y han establecido maneras de hacer tags específicas para las ciencias, para poder hacer búsquedas similares, basadas en códigos que ya se han integrado a las investigaciones.  Todavía hay barreras sociales, hay un instinto de proteger y controlar, también otras menos egoístas como las preocupaciones éticas de control de calidad y la integridad de para qué se usará el conocimiento.

Para datos, se enfrentan a problemas de los creative commons: cómo se define algo como no comercial? como compartir igual?  Cuando se hace una búsqueda, sólo hace falta que un sólo elemento tenga una licencia sharealike para que todo el producto esté bajo esa ley, entonces, cuando juntamos muchas fuentes, la ley más restrictiva será la que gane. Lo mismo sucede con “reconocimiento”. Si hay 40 científicos trabajando en un gen, y necesito cientos… cómo se reconoce la autoría de estos trabajos? serían miles de nombres y los investigadores pueden no tener ni el tiempo ni la disposición. Y esto sin entrar en los problemas legales y de jurisdicción: cómo afectan las leyes de copyright los datos en diferentes países, si trabajo con personas en otros países, entonces ¿cuáles leyes aplican? Para citar o darle atribución a un autor, hay que definir cuál corresponde, cuál se usa, y qué los diferencias.  Reconocimiento se activa al momento de hacer una copia, pero ¿esto se aplica a “hechos” o datos? ¿Cómo se le da la atribución y se haría a todos los involucrados, aún si se acercan a los miles?  Para la citación, es más como un acuerdo de “caballeros”.

Entonces lo que ellos buscan es poder llegar al dominio público, que es la que permite el uso para cualquiera de las situaciones. Ya hay organizaciones que los usan, que han decidido usar la posibilidad de ZERO creative commons, y la idea es seguir buscando maneras de compartir datos y conocimiento.

Claudio Ruiz de Chile: Un Derecho de Autor para garantizar el Acceso al Conocimiento

Miércoles, 11 de noviembre de 2009

Estamos en el Seminario aCCCeso, un Seminario de Creatividad, Comunidad y Ciencia del 11 al 13 de Noviembre de 2009 en San José de Costa Rica. Pueden seguir el transcurso de la conferencia a través de identi.ca, usando el tag #aCCCeso, igual también por twitter.

CLAUDIO RUIZ , Chile
ONG Derechos Digitales Chile

Claudio Ruiz  ingresó a ONG Derechos Digitales el segundo semestre de 2004 y hoy es Presidente de la Corporación. Estudió en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, donde actualmente es ayudante de la cátedra de Derecho Constitucional y del curso Libertad de Expresión: Dilemas éticos y legales en la visión comparada. Fue parte del equipo académico del Curso de Formación General Hacia una Constitución para la Igualdad en Chile, impartida en la misma Universidad. Actualmente es profesor ayudante de la cátedra Teoría de la Constitución y Derechos Fundamentales en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Andrés Bello.  Bloguea en Quemar Las Naves

***

ómo se vinculan los derechos de autor con la cultura?

¿Qué son los derechos de autor?  ¿Son derechos de los artistas, de los músicos o un derecho laboral para creadores?  Los autores son quienes crean las obras intelectuales, pero en el mundo del derecho de autor también hay titulares, como disqueras o editoriales, que según contratos también adquieren esos derechos de protección de un trabajo. Podría llamarse un monopolio de explotación exclusiva, aunque fue inventado como una manera de generar un incentivo para un artista que creara algo, para tener el derecho exclusivo de explotar un trabajo por un periodo de tiempo.  Hay varios intereses en juego: el de los autores, el de los titulares y también está el interés del público.

El interés del público se puede conceptualizar a través de excepciones y limitaciones de uso a las obras, de maneras que pueden usar las obras, a través de citas o usando partes, pero también se conceptualiza a través del dominio público.

El interes público se presenta particularmente a través de las bibliotecas: ellas hacen uso de excepciones y limitaciones para puder hacer uso de las obras. Hay mucha diverisdad de estos estándares, no son iguales en todas partes del mundo. Algunas de las excepciones son el derecho de copiadoo en bibliotecas, el uso para investigación o estudio, la prservación o reemplazo, el suministro de documentos y el préstamo interbibliotecario.  Se propuso hacer una investigación del estado del arte respecto a las bibliotecas, Kenneth Crews de la universidad de Columbia hizo un informe OMPI en el 2008 al respecto, para saber cómo está la situación en el mundo.

Irak, Burundi, Burkina Faso, Argentina, Camerún, Costa Rica, Costa de Marfil, Chile, tienen algo en común: no tienen excepciones específicas para bibliotecas, para que las actividades de las bibliotecas estén amparadas bajo leyes.  El motivo para este desequilibro es porque quienes más abogan por los derechos de autor en estos países son desde la perspectiva de la industria de Hollywood, la industria discográfica y otros artistas que comercializan los productos intelectuales. Entonces se configura un sistema que aumenta los estándares de protección para las obras en detrimento de las leyes de acceso a las obras.

Nuestros países aumenta la protección de las obras, aumentan las penas para hacer uso indebido, pero disminuyen las leyes de acceso a las obras y de dominio público. Hay tratados internacionales que también fortalecen esta desigualdad. Entonces existe este desequilibrio a favor de la protección, y no del uso y acceso de este material. Los que vamos en contra de estas leyes en la acción para usarlo, incurren en lo que llaman la “piratería”. Entonces resulta que las bibliotecas, quienes hacen copias para conservación del patrimonio, son piratas. Incluso en Chile, las bibliotecas para invidentes, que traspasan los documentos al sistema braille, están obrando en la ilegalidad, puesto que las leyes no hacen excepciones en estos casos, y cada una de las bibliotecas tendría que pedir permiso para hacer esa copia al autor para cada una de sus obras.

Cuáles son los casos en las que las bibliotecas están usando las nuevas tecnologías para poder sobrellevar estos problemas? Mencionan el proyecto Hiperbarrio en Medellín, y también Biblioredes en Chile.

Hay un problema de accesibilidad a las publicaciones en Chile: un 21.7% de las publicaciones sólo existen en papel, 68% está tanto impresa como electrónica, y un 8.3% existen parcialmente en línea.  Las regulaciones de derechos de autor no incentivan acceso al conocimiento científico: si una publicación sale sin ningúna regulación de uso, cae automáticamente bajo la ley de derechos de autor, que no permiten uso libre, y el porcentaje de trabajos que publican con licencias creative commons o propias son extremadamente bajas. ¿Cómo se puede resolver? Al rpomover soluciones públicas, un cambio legislativo, a fomentar la educación de las nuevas manera de compartir conocimiento. Hay que cambiar cómo entendemos la protección de las obras para los artistas, y cómo entendemos qué es la creatividad, el acceso al conocimiento y el acceso a la cultura.

Llegando a casa

Jueves, 5 de noviembre de 2009

El aeropuerto me recibe sorprendentemente libre de filas y bastante eficiente. En 10 minutos salí de migración, con mis maletas a la zona de espera. Tuve uno de esos momentos Love Actually, cuando uno se pone a observar a los que llegan de viaje y a quienes los reciben. Las familias, los novios, los amigos con cálidas bienvenidas, y los choferes de hoteles y servicios de transporte o rentacar con sus letreritos para los que vienen en un plan distinto al reencuentro. Recordé la última vez que estuve esperando por transporte: Fue en Bogotá, y a la llegada había un grupo vallenatero esperando a algún viajero. Un montón de gente, me imagino que la familia del que regresaba esperaban cargados de flores y uno tenía un sombrero vueltiao en la mano. Cuando llegó el viajero, vestía traje de ejecutivo y porte de hombre serio, pero apenas arrancó el grupo a tocar y él se dio cuenta que era para él, se echó a llorar. Trataba de esconder las lágrimas mientras se le iba la familia encima con flores, le pusieron el sombrero, y aunque estaban creando una congestión en la salida de los viajeros, creo que todos nos quedamos ahí tranquilos viendo el reencuentro y recordando o imaginando lo que debe ser llegar al lugar que uno siente como el hogar. Creo que no hubo ninguno de los que estábamos ahí viendo que no se haya conmovido.

Una vez vi a mi hermana, fue como si el tiempo no hubiera pasado: las nuevas tecnologías de una manera extraña permiten que uno continúe conversaciones que tuvo por medios digitales en el mundo análogo sin ningún bache. Eso de “y qué contás” se resume básicamente al tiempo transcurrido desde el último chat hasta verse en persona. Llamadas telefónicas a amigos exitosas, otras que no lograron concretarse. Tránsito denso, lento, inmóvil, y la lluvia lo hace más pesado. Mi hermana y sus magistrales atajos que nos hicieron cruzar la ciudad en unos milagrosos 60 minutos. Estar con hambre, buscar algo inmediato que sustituya el desayuno y almuerzo inexistentes de hoy.

Y otras cosas no cambian: llegar al apartamento y que la gata me salude apenas llega el carro con una retahíla de maullidos, como contándome su día. Sentarme a tomar un tecito con mi hermana, la desempacada de maletas y entrega de regalos y traidos. Me muestra los cambios que hay en el apartamento, yo reconozco la cocina, y luego nos conectamos a la red.

Y sigue lloviendo. Y parece que para mañana no parará. Irma viene con fuerza y pienso que menos mal tengo paraguas y varios zapatos para cambiarme, porque la lluvia que se viene es cosa seria. Pero de la mojada me preocuparé mañana. Por ahora apagaré acá y me dormiré abrazada a mi gata.

Los Ezequieles de mi vida

Sábado, 24 de octubre de 2009

Si han leído el blog, han leído el libro o están comenzando a ver la serie argentina de Ciega a Citas, sabrán de lo que les hablo.

Entre toda la lista de hombres con los que sale Lucía, hay un personaje que parece estar sacado de mi vida. Ezequiel. En lo que respecta parejas, he tenido una lista larga de novios que son el buen chico. El buena gente. El que no es el más guapo ni el más emocionante ni el más cotizado pero tiene un corazón de oro. Es el viaje en botecito de pedales del parque de diversiones, no la montaña rusa. Ezequiel de Robotech es el prototipo de hombre con el que casi siempre termino de novia. Para quienes no hayan leído el blog, el chico Ezequiel es como el Dr. Salinas de Café con Aroma de Mujer. Un hombre bueno, soltero, sin vicios, destinado a nunca tener a su Gaviota porque ella siempre se irá con el otro. El Ezequiel es por el que apostaríamos aún sabiendo que va a perder ante Sebastián Vallejo. Aunque Sebastián sea un borracho que hace numeritos en la calle, que te ignora unos meses y que después vuelve a buscarte aunque está casado, el Dr. Salinas nunca podrá contra él.

Antes no era tan fan del Ezequiel. Tuve algunos novios con los que terminé o de los que me escapé y a los que boicoteé hasta que me terminaran porque eran “poco emocionantes”. Porque ya no había magia. Porque no bailaban. Porque el sexo era bien, pero escaso y poco inspirado. Porque eran aburridos. Porque las salidas eran siempre a comer. Porque con ellos engordaba cualquier cantidad de kilos. Porque pasabamos muchas noches no haciendo nada frente al tele, viendo Evangelion, películas malas o la serie de moda. Porque con los Ezequieles nunca es un flechazo romántico que te deja enamorada con mariposas en el estómago como en las películas. Es más bien algo lento pero seguro. Que arrancas con fé en un futuro y poco a poco van surgiendo los sentimientos. Hay que competir con los mensajes que constantemente nos mandan los medios, esos que nos tiran las películas con príncipes azules y novelas y la idea de la montaña rusa de las relaciones. Que si nos quedamos con el Ezequiel nos estamos conformando y perdiendo de otras oportunidades.

Tenemos que darnos cuenta que los hombres como con los que soñamos no existen. Así como las mujeres perfectas de ellos tampoco. Siempre tendremos que llegar a un acuerdo, renunciar a algunas cosas a cambio de otras. Que fijo, te aparece el que crees que es el chico de tus sueños porque es guapo y tiene el trabajo con futuro pero resulta ser de los que no se traen nada bueno, que dicen que llaman y te dejan plantada, que no te dejan tomar decisiones, los que se desaparecen unos días sin reportarse para demostrar quién tiene el control, los que tienen otras mujeres y todo mundo sabe y te miran con compasión y eres la última en darte cuenta, los que nunca te presentan en casa, los que nunca te mezclarán con sus amigos. En cambio, si cambias algunas otras nociones superficiales, puedes conseguir un Ezequiel.

Los Ezequieles estarán ahí con sopa de pollo cuando estés enferma, te harán cariño en la cabeza cuando estés tirada en la cama llorando porque te acaban de dar malas noticias. Son los que te acompañan a las fiestas de familia, a los funerales, a hacer trámites aburridos que tardan todo el día. Es justamente con el que te sientas frente a frente, cada quién en su computador, trabajando un viernes o sábado en la noche, mandandose mensajes por messenger y jugando con los pies debajo de la mesa. A veces los modelos de Ezequiel vienen sin chip culinario, pero no importa… los Ezequieles quieren hacer las cosas bien y aprenderán a cocinar. Tal vez no lo más rico e inspirado, pero siempre podrán sorprenderte con unos pancakes, una sopita, o unos sanduchitos que no tendrás que levantarte a preparar. Nunca te celarán, no te controlarán ni se sentirán intimidados porque tengas tu propia vida aparte de la relación.

Hay momentos de duda. De querer tener un Rhett Butler en la vida, que te sorprendan de alguna manera para sacarte de la rutina. Pero recapacitemos: en una relación hay que hacer las cosas de a dos, no es todo problema de ellos. Que si quiero hacer algo más que comer y ver películas, es cuestión de decirlo y organizarlo. Ellos son llevaderos y se apuntan a cualquier plan. Es cierto, no bailan, pero nunca te van a hacer un numerito de celos porque bailes con cualquier otro, o te metas en grupos de baile o salgas con tus amigos a bailar. Que de ellos no es la culpa que en vez de salir uno se quede todo el día en la cama sin hacer nada: uno puede hacer planes de picnic, o de ir a la montaña, de ir a caminar.
Eso sí. Muchas veces ellos dirán que no. Te tocará ir a hacer todo eso sola. Pero cuando regreses a casa empapada después de la caminata porque les agarró un aguacero, allá estarán con un chocolate caliente y una toalla esperándote.

No siempre es fácil. Decidir quedarse con un Ezequiel es una inversión a largo plazo. Pero a la larga, quienes terminamos con los Ezequieles tampoco somos las Claudia Schiffer de ellos. Ellos también tuvieron que dejar de lado sus fantasías de relaciones ideales. Nosotras nunca seremos tan otakus como ellos. No sugeriremos por voluntad propia ver una nueva serie de anime. No somos un par de gemelas japonesas. No cocinamos tan rico como podríamos. No seremos tan esculturales y atractivas. Ellos también apuestan por uno, por la relación, por lo que está tangible. Y se meten de lleno.

Entonces brindo por los Ezequieles y las Ezequielas. Los que le apostamos a la quieta felicidad en conjunto. Los que aceptamos que aunque nos dicen que el pasto es más verde en otros campos, sabemos que el de nuestra finca es el más saludable. Y también brindo por el Ezequiel específico de Ciega a Citas, que cuando se dio cuenta que lo tenían como un peor-es-nada, tomó las cartas en el asunto y cortó con la relación. Porque lo valemos.

Adopción, una serie de contradicciones

Viernes, 23 de octubre de 2009

En Octubre, por motivos de trabajo, he estado escribiendo en el blog del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) sobre diferentes temas relacionados con la maternidad y los derechos humanos. Publiqué uno sobre los derechos de estudiar y trabajar de las madres adolescentes en Filipinas, uno sobre los derechos de las madres privadas de libertad, y el tercero fue más complicado de escribir que los anteriores.

Digamos que con los dos anteriores, las madres solteras y las madres presas, pensé que no importa el estado en el que esté una persona, es un humano, y por lo tanto merece recibir los derechos humanos. Pero en el tema de la adopción no había pensado mucho,  excepto esa nebulosa idea de “no voy a tener hijos, mejor adopto”. Para qué tanto tratamiento de fertilidad, mejor adopten.  Pero después de escribir el artículo, creo que tampoco adoptaría.

Mi artículo original fue bastante editado, ésta es la versión final que se publicó en el blog del UNFPA, Global Voices y Global Voices en Español. Al final encontrarán algunos de los párrafos que se quedaron rezagados en el proceso de edición, pero que considero que también traen otras perspectivas al tema:

Read the rest of this entry »

Artemis Fowl

Martes, 20 de octubre de 2009

Un libro que me agarró desprevenida. Le hice mala cara cuántas veces lo vi en un estante de la librería. Es que tan recientemente después del fenómeno Harry Potter, q me hablaran d un niño genio de 11 años que tiene contacto con hadas y duendes, me sonó a querer vivir del éxito ajeno. Y no lo leía. Salió el 2do. El 3ro. Ya después de eso le perdí el rastro. Hasta hace unos meses en una librería d USA, cuando vi que ya iban por el 5 o 6. Igual no logró interesarme como para comprarlo, pero sí para saber de qué se trataba.

Recientemente estuve en sequía de audiobooks. Ya todos los q encontraba recomendados requerían contraseña, y yo con una cantidad de viajes en bus frente a mi no pude hacer más que buscar otra cosa. Se me atravesó la colección de Artemis Fowl y pensé que no tenía mucho que perder.

Sorprendentemente, me gustaron. Y justamente por las razones que pensé que no me gustaría; los personajes me atraparon.  El personaje principal, Artemis Fowl II es un mini magnate empecinado en continuar por él mismo el negocio familiar: el crimen y la obtención de oro por cualquier medio posible.  Me cae bien por lo amoral y pragmático que es:  un chico insoportablemente brillante que no se comporta nunca como un niño, una hada que patea traseros y trabaja para el Lower Elements Police Recon, un centauro geek que maneja tecnologías 30 o 40 años más adelantados que la de los humanos, un guardaespaldas gigante y un enano criminal.

El tercer libro de la serie (ya van 6) me salvó la noche que tuve que cuidar a mi abuela en la clínica, en el turno nocturno. No podía dormir, pero tampoco podía prender ninguna luz para leer libros, porque en las salas de observación las divisiones de vidrio dejan pasar toda la luz, y luz que encendiera, no sólo despertaría a mi abuela sino que a todas sus vecinas.  Entonces lo mejor fue poder sentarme en mi sillita plástica, y escuchar el libro por horas y horas.

He tratado de recomendarle los libros a mi hermana, y no pasé ni de mencionar el nombre cuando me dijo que no. y que no. y que no. y que me callara porque NO los leería. NUNCA. o algo así por el estilo. Así q no soy la única que los miró inicialmente con desconfianza y desagrado.

Entonces bueno: así sea que no se lean Artemis Fowl, es para que le den el chance a esos libros que puedan rechazar de primera entrada. Buenas sorpresas se pueden encontrar.

Blog Action Day, el cambio climático.

Jueves, 15 de octubre de 2009

El clima está loco. De eso todos nos venimos dando cuenta hace rato. Los veranos son los más calientes de años, los inviernos más fríos, llegan más tarde las estaciones, se van más temprano.  Se supone que debe llover y se seca todo, se supone q es temporada seca y llueve.

Antes los abuelitos se sentaban en los corredores de las casas y hablaban del clima.

-Con este dolor de huesos parece que se viene un temporal

-Fíjese que con esta voladera de mariposas, el verano se extenderá unas semanas más.

-Mire la luna. Esa luna es de lluvia.

Ahora, qué podrán decir esos abuelitos? las reglas del juego están cambiando y ya las predicciones climáticas son más complicadas.

El mes pasado fue de temporales, tifones, terremotos, tormentas y tsunamis en diferentes islas del Pacífico.  Las inundaciones en otras zonas del mundo han sido extensas, las olas de calor mataron personas.  En África subsahariana las sequías han hecho que se muera el ganado, única fuente de ingresos y alimento para cientos de personas.

Fuera de mi ventana tengo unas macetas. En 2 días se me murieron las plantas, a pesar que llovió, porque el calor era muy fuerte.  Eso está sucediendo a mayor escala por todas partes, y difícil ahora sentarnos a señalar con el dedo los culpables.  Pero hay que hacer algo. Porque no basta con dejar de hacer las cosas dañinas para el medio ambiente como usar combustibles a base de petróleo, talar bosques y contaminar las fuentes. Con dejar de hacer, lo que lograremos es que las cosas no empeoren, pero tampoco mejorarán.

Y la verdad es que no tengo sugerencias. Los gobiernos se contentan con fomentar el reciclaje entre los ciudadanos, pero no legisla en contra de fábricas que tiran tintes y posiblemente otros químicos en los ríos, como sucedió con el Río Medellín hace unos días, que se tiñó de rojo.  Uno va al nacimiento del Río Medellín mismo, y una vez que atraviesa la primera población a su paso, La Clara, ya está contaminado, sin peces, sin vida.   Los buses siguen emitiendo asquerosas nubes negras y el gobierno no hace nada. Las fábricas con sus chimeneas gigantes sueltan nubes sobre el sur de Medellín.   Cierto: nosotros podemos poner nuestro granito de arena, pero las acciones tienen que ser a mayor escala. Mucho mayor.

Porque yo quiero mundo para rato.

Con las maletas hechas

Jueves, 8 de octubre de 2009

Mañana arranca la recta final del año para mi, si he de medirlo por viajes.  Salgo para Bogotá al concierto de Depeche Mode, para el que llegaré un día antes, haré trámites necesarios en la capital y haré fila me imagino q una tarde entera a ver si agarramos buen campo. Hace muchos años (calcúlele más de 15) no voy a un concierto. No me gustan los tumultos, no ver nada, etc. Pero hice la excepción con Depeche y no estoy sola. Cantaré a galillo pelado todas esas canciones suaves sobre cosas fuertes. Un día de descanso y rumbo a Medellín d regreso.

Un par de semanas después marcho para Costa Rica. Este año ha sido el de la nostalgia: me ha hecho mucha falta estar allá y verme con mi hermana y mis amigos. Tengo muchas ganas de ir a ver en qué están todo, meter muchas conversaciones de corazón a corazón con mis amigas bajo el cinturón,  y darle viaje a la charla culinaria en Chubascos, reunirnos a hablar de cocina, internet y todo lo que está en el medio.  Ir a estrenos estrambóticos de cine con amigas y disfrutar mi primer Thanksgiving desde que estaba en el kinder.  Cocinar y conversar con mi hermana, hacer campeonatos de wii y tejer mientras tomamos cocteles. También me toca ir a hacer ciertas averiguaciones académicas en mi alma mater, descubrir qué magia debo hacer para aumentar la velocidad de internet allá y otros pequeños asuntos domésticos.  Y abrazar y molestar mucho a mi gata la Gordibus (también conocida como Malibú).

Estaré un mes por allá y luego seguirá la marcha hacia el norte, a Texas, a verme con mi sobrino, hermano y cuñada, y celebrar navidades en el norte, en la tierra de Santa Claus y las celebraciones libres de figuras religiosas.  Al fin podré cantar todos los villancicos en inglés que aprendí en el colegio. Habrá clases de tejido, enseñarle al sobrino a hacer papier maché, cantar con él y jugar juntos, sacarlo a pasear, conocer a sus amiguitos, jugar en arenero y desaparecerme cuando se ponga pataletoso. Eso de ser tía que sólo aparece de vez en cuando es complejo, y será la primera vez que se de cuenta que tiene 2 tías que lo visitan de vez en cuando y no una que visita más o menos seguido. Será un mes de seguir trabajando, de recogimiento hogareño a falta de dinero (ya que todos los ahorros se fueron en tiquetes de avión) y de replantearme decisiones de vida y nuevos rumbos.

Ya llegará el fin d año y nuevamente sacaré la maleta para correr alrededor de la manzana o mínimo de la casa. Ya van dos años en los que el agüero ha dado frutos, y no seré yo para negarme a una nueva repetición.

La Edad Dorada de la TV

Lunes, 28 de septiembre de 2009

Mucha gente asume que cuando digo que no tengo tele es que no veo Televisión. Pero resulta que tengo internet, un computador portátil, banda bastante ancha y una creciente adicción a las series de televisión gringas.

Mi amigo Velvet de PisoTres, dijo en algún Blogotemático que esta era la edad dorada de la TV, que había demasiada oferta y uno tenía que organizarse, programarse y priorizar para poder decidir qué es lo que uno tiene tiempo para ver, y tener la certeza que habrá series geniales que quedarán por fuera del horario. Me tomé a pecho esa recomendación y va creciendo mi lista de series que no me voy a perder esta temporada.

1. The Big Bang Theory. He tratado de escribir la descripción varias veces, y suena tan, pero tan, pero tan ñoño que mejor desisto en contarles de qué se trata y más bien les cuento por qué lo veo. Me hace reir un MONTÓN. El humor de la serie es como un gigantesco guiño personalizado a quienes pasamos metidos en internet y el mundo nerd-geek-desadaptadosocial. De cierta manera siento que me reinvindica como nerd, no como en “la revancha de los nerds”, sino que celebra la rareza y diversidad de nosotros los “raros”. Una serie en la que algunas veces puedo sentirme como que soy parte del club que entiende los chistes y para la que otras veces necesito usar google, por lo siento que no me subestima como audiencia.

2. Fringe. Muchos dicen que se parece a X-files, pero como no me vi esa serie sino que por pedacitos, pues les dejo a Uds. la comparación de tarea. Todo eso q la policía y el FBI no saben explicar les recae al equipo liderado por Olivia, una protagonista que nunca usa maquillaje y siempre se ve espectacularmente lista para patear traseros. Para mí, Joshua Jackson (el adorable Pacey de Dawson’s Creek) es perfecto en el personaje de Peter, el hijo de un genio inventor loco que también forman parte de una división del FBI que investiga todas esas cosas extrañas que suceden y tratan de descubrir los respectivos responsables.

3. Glee. Aclaro que con contadas excepciones (contada siendo 1, Avenue Q) odio los musicales. Eso que la gente anda felizmente por la calle hasta que los embarga un sentimiento tan fuerte que la única manera de expresarlo es cantando me da como pena ajena. Sin embargo con esta serie disfruto que me saquen de mi área de comfort. Se trata de un grupo de rechazados sociales que están en la base de la cadena alimenticia de la popularidad colegial: son miembros del grupo de canto coreografiado. Y la misión de la serie es que este equipo tiene que ganar el campeonato regional si quieren continuar, y la manera en que lo planean lograr es reclutar suficientes miembros haciendo que los estudiantes consideren que ser parte de un grupo de canto coreografiado como algo cool, y obviamente cantando y bailando y ensayando. Entonces en la serie hay canciones de la cultura popular, modernas, movidas, romanticonas, karaokeras, y con unas coreografías que dan ganas de levantarse y moverse, pero además los personajes son interesantes… son estereotipos absurdos que tienen perfecto sentido en el ambiente en el que se mueven. Es como una serie de superlativos. Los más y los menos, los mejores y los peores.  Como la adolescencia, un mundo de blanco y negro.

4. House. Esta serie del doctor amargado adicto a los narcóticos es predecible, formulaica y sin embargo me encanta. El Dr. House atiende un paciente con un mal misterioso y tras varios diagnósticos errados que empeoran la situación del pobre paciente, descubre que tiene algo que casi nunca es lupus y lo cura. Me gusta el cinismo y sentido cruel de humor del doctor, me encanta la manera como lo encarna Hugh Laurie, me hace reir y esta temporada que acaba de comenzar arrancó con el pie derecho y un bastón.

5. Bones. A David Boreanaz le luce mejor el papel de investigador del FBI que de vampiro bueno/malo/bueno de Buffy la CazaVampiros. Mentiras. Pero ya q Buffy no existe más, esta es otra buena manera de verlo. También hay tumbas, muertos, esqueletos y misterios, de la mano de una millonaria, brillante y guapa protagonista quien investiga los restos óseos que quedan después de un crimen para determinar causas, motivos e identidad. A diferencia de la mayoría de series de resolución de crímenes, ésta no se toma tan en serio.

6. Flash Forward. Acaba de arrancar la semana pasada, y ya le voy viendo el perfil de buen sustituto para cuando LOST acabe esta última temporada. Me vi el piloto y me gustó un montón, así que estaré pendiente de su desarrollo. Están a tiempo para desatrasarse, no hay miles de episodios que ver para ponerse al día. Básicamente un día de tantos, toda la población mundial queda inconsciente por un periodo de 2 minutos con 17 segundos y durante ese tiempo sus mentes viajan a una fecha 6 meses hacia el futuro. Ahora la misión es descubrir qué fue lo que pasó, por qué sucedió, si sucederá otra vez y cómo lidiar a nive personal con lo que vieron de cada uno de sus futuros. Además, el protagonista es Joseph Alberic Twisleton-Wykeham-Fiennes (menos mal que agarró d nombre de tablas Joseph Fiennes a secas) y la actriz que hacía de Penny en Lost. O sea, casi como verse con viejos amigos.

7. Lost. Clásico que está por terminar. Es una de esas series que cuando no la ves no entiendes NADA. Te aburre. Pasas el canal con frustración porque “agh, otra vez están dando LOST”. Hasta que la ves en orden. Yo me había visto la primera temporada en un fin de semana que alquilé los DVDs, pero cerró el alquiler de videos y me quedé sin LOST, hasta hace poco que en el periodo de 2 semanas me senté a ver las 4 temporadas que me faltaban para ponerme al día. Una cosa excelente de verlo así de golpe, es que no quedas en ascuas entre episodios y temporadas, pero eso es justamente lo que genera que no podás decir “un episodio más y me voy a dormir”. Porque al final de ese episodio sucede algo emocionante y sencillamente TIENES que saber qué va a seguir, si se salvan, mueren o se subliman y transforman. Queda una última temporada, y esa fue la razón para ponerme al día. Quiero vivir la serie en su desenlace como la pretendieron: con incertidumbre que te dura una semana para que se acabe. Estamos pendientes para cuando arranque la temporada… siento que falta muuucho todavía.

8. True Blood. Esta está al final de la lista no porque me guste menos, sino porque en estos momentos está Off-season. Esta es una historia de las relaciones entre vampiros y humanos después de la invención de sangre sintética que estos seres inmortales pueden consumir en vez de tener que explirmir a sus bolis humanos por sustento. Tiene romance, mucho sexo, intrigas y un vampiro rubio que me hace suspirar. Siendo suspirar código por desear encontrármelo en un callejón oscuro de noche para hacerle cochinaditas, o como dice la canción de la serie: hacer cositas malas. Ya terminaron la 2da temporada, y hay contrato por varias más, así que vale la pena engancharse.

9. Lie to Me. También está off-season [EDITADO: Me vengo a enterar que ya arrancó la 2da temporada! Woohooo] Vean un episodio de la serie y se encontrarán aplicando lo que aprendieron con las personas que los rodean. O sea, es hasta didáctico. Uno observa el día a día de una organización que se dedica a analizar a las personas y su lenguaje corporal para definir si están mintiendo o diciendo la verdad. Obviamente la serie es apasionante porque quién mejor para mentir que aquellos quienes sabe exactamente cómo poder engañar al sistema?

10. Grey’s Anatomy. Esta serie está al puro final porque sencillamente es un placer culposo y mejor la camuflo. Es una novela que transcurre en un hospital, algo así como ER pero sin tomarse tan en serio. Es Melrose Place con General Hospital, y es de las pocas series que me sacan lágrimas de vez en cuando. Drama, drama, drama y buena música.

Bueno. Éstas son las que me gustan. Sé que me faltan muchas otras recomendadas que no me ha dado tiempo de ver: InTreatment, Mad Men, Weeds, Dexter, etc. Pero como les dije, hay que escoger, y espero algún día también darles el tiempo y espacio a las otras.

RSS