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Haciendo Amigos

Viernes, 2 de noviembre de 2012

Cada vez que levanto raíces y las echo en otra parte, me toca nuevamente comenzar a hacer amistades. Una de las pocas desventajas de trabajar desde casa es que casi no veo gente que no sea el flaco o mi hermano que vive en el piso de arriba. Y como no tengo compañeros de trabajo ni gente con la que me tope en el bus o metro rumbo al trabajo, hacer amigos no es tan orgánico como lo sería para otros, que llegan a trabajar a un nuevo lugar y ya tienen sus amistades incluidas en su combo laboral. Y si tomo en cuenta que soy una persona introvertida, que me cansa estar rodeada de gente y que necesito recargar baterías, salir a “hacer amigos” es agotador.

Por ahora he salido a lo que se llaman “meetups”. Es una página web donde se planean reuniones o salidas con algún interés en específico. Un día fuimos a caminar por todos los monumentos de Washington. Cerca de 8 millas en 5 horas con un grupo de caminantes que parecía que iban motorizados, y no había cómo relajarse y armar conversación. Los lunes y miércoles a las 6:30am hay otro meetup para salir a correr: son mucho más rápidos que yo, entonces voy a mi máximo y ellos bajan su paso para acompañarme, pero no me jodan que ahí no me da chance de decir ni mu… pero ya tengo gente con quién salir a correr por acá cerca. Y hay un meetup que me ha gustado bastante: el de tejido. Es que esa actividad solitaria se ha tornado en algo sociable: vamos a un bar/cafetería cercano, nos sentamos a tejer y 4 o 5 horas después de hablar de todo un poco, cada quien para su casa. Y sucedió algo mágico: un par de mujeres que van a las reuniones viven a pocas cuadras de mi casa, entonces nos regresamos juntas.

Siento que voy en la dirección correcta para hacer amistades. Con una de ellas ya he salido en otras ocasiones, a ir en busca de telas y artículos de pasamanería, y ella ha venido a dejarme unos materiales y yo la visité en su edificio y tejimos un rato. Cuando me refiero a ella, la llamo “mi amiga”. Pero sé que no es lo mismo tener una amiga para organizar algunas salidas que tener una amiga para llamar cuando uno tiene un mal día, para tomarse un té o salir a pasear sin planear, pero poco a poco.

Es complicado llegar nuevo a una ciudad: conocer gente que ya tiene sus amigos y sus planes y su vida armada, y que probablemente les cuesta meter en el día a día a una nueva persona. ¡Yo soy así también! Entonces le pongo buena cara y le meto el hombro a estas actividades: es difícil hacer amigos, y es una tarea que hay que tomarse en serio. Ahí voy.

En la Capital

Lunes, 8 de octubre de 2012

Cada vez me alejo más de las redes y de la socialización en internet. No quiero decir que esté socializando más por fuera de la red, pero sí le estoy sacando tiempo a hacer todos los días cosas que me dan mucha satisfacción lejos del computador. Muy d vez en cuando salgo a trotar, últimamente hay un frente frío que me pone cobarde, y apenas recuerdo que hace un año corría 5k varias veces a la semana, charlando y disfrutando. Ahora lo hago sola y no es lo mismo.  Estoy tejiendo bastante, porque se viene el clima frío y hay bufandas, sombreros, cobijas y demás por tejer! Tengo televisor ahora también, lo que me permite poner el cerebro en off mientras veo algún programa bobo que no requiera neuronas y avanzo pulgadas en mis labores.

De vez en cuando salgo a tejer con un grupo de chicas. De vez en cuando salimos a recorrer calles y museos. Los fines de semana nos animamos a salir a bailar salsa casino. Nos sentamos en la alfombra a salvar el mundo con nuestros juegos de mesa colaborativos. Hacemos mandados y labores domésticas. Fuimos a una clase de cocina a aprender a hacer sopas.  Trabajo mis 8 horas diarias en lo que pone el pan sobre la mesa.  La gata está feliz, tiene una ventana para entrar y salir de la casa con tranquilidad durante el día, de noche se hace una bolita a los pies de la cama.

Todo en orden. Si vienen por estos lados nada más avisen.

En Dallas

Jueves, 9 de agosto de 2012

Llegamos a Dallas pensando que nos quedaríamos un par de meses o más.  Visitar la familia, no tener que pagar alquiler, hacer trámites con tranquilidad. Pues resulta que la falta de un lugar al que podamos llamar “hogar” nos ha impulsado a adelantar nuestra ida al apartamento que nos espera en Washington, DC.

No es que no nos guste estar con familia: pasar tiempo con mi hermana, con mi hermano, mis sobrinos, mi cuñada… todo eso es fantástico. Pero ya son años que llevo sin vivir en un lugar con ánimo de hacerlo de manera permanente. Finalmente está tan cerca ese momento que no quiero esperar más.

Allá también me espera un hermano y un cuñado fenomenales, que nos han adecuado el apartamento de tal manera que no tendremos que preocuparnos por amoblar ni comprar nada… un mejor regalo que ese creo que sería difícil de encontrar. Creo que serán los mejores caseros del mundo!

Hoy fuimos a sacar la licencia de conducir… me quedé hasta tarde asegurándome de tener todo lo que necesitaba impreso y listo para presentar y me olvidé un documento super importante, después de hacer la fila de una hora nos dimos cuenta… a devolvernos a la casa y regresar a hacer nuevamente el trámite. en total pasamos 5 horas haciendo la vuelta incluyendo el examen teórico para darnos cuenta que no hay citas hasta el 28 de agosto para el examen práctico… OOps. Ya para esa fecha estaríamos en DC y nos tocaría hacer todo el trámite nuevamente, desde cero. Así que haremos ROAD TRIP a otra ciudad donde sí habían citas disponibles la próxima semana y haremos el examen práctico.  Todo para tener un documento de identificación y la posibilidad de conducir si en algún momento alguien nos presta un carro o decidimos alquilar alguno para pasear, puesto que todavía no tenemos ningún plan de querer tener uno propio.

 

 

Rumbo a Kenia

Jueves, 17 de mayo de 2012

Global Voices Citizen Media Summit 2012 - Nairobi, Kenya. July 2-3

Nos vamo’ pa’ la Yunai

Sábado, 5 de mayo de 2012

Ayer, después de un proceso que inició en el 2000 ya recibimos una respuesta: nos aprobaron la visa de residente para Estados Unidos.  En poco tiempo el flaco y yo nos mudaremos para USA.

Es excelente finalmente saber qué pasará en nuestro futuro y poder planear nuestra futura vida. Tenemos ganas de vivir en Washington, DC.  Nos gustaría irnos en mes y medio más o menos, pero tenemos hasta 6 meses para decidir.

Al fin.

dificil decir adiós

Domingo, 19 de febrero de 2012

Ayer llegué a Costa Rica, mi hermana me recibió en el aeropuerto y nos vinimos para la casa. Me hacía mucha falta! Este viaje es diferente a los anteriores, que eran uno de tantos. Este es diferente porque es el último.

Me toca hacer listas, vender cosas, organizar prioridades. Por ahora, mi gata es la principal, llevármela de una vez.  Cuando llegó el carro, la gata se asomó por la ventana y maulló. Yo me bajé y la saludé, y salió de la casa disparada, bajando los 3 pisos hasta donde estábamos a saludar. Fue bonito que me recibiera como siempre, como si el tiempo no hubiera pasado.  Decir que durmió conmigo toda la noche suena a especial, pero en realidad supongo que esta cama es más de ella que mía. Son 8 años de compañía y espero que sean muchos más.

Esta mudanza está sacando mi emo interno: he dejado mensajes que nadie lee en mi muro de facebook y he escrito en este blog, pero son menos de 3 personas en Costa Rica a las que les he dicho de la resolución negativa y que esta es mi última vez en Costa Rica.  Mi hermana creo que es la única que me comenta en Facebook: si uno no se ve con alguien en persona y tampoco comparten virtualmente, creo que sencillamente el lazo de amistad ahí ya no está.  Ya tantas veces me he ido a otras partes que creo que para muchos ya ha sido desgastante tanta despedida. Ya se han despedido de mi varias veces en el pasado, nunca sabiendo si volvería o me quedaría por allá. También entiendo que para muchos, esta será una de esas veces y tendrán razón. También quiero protegerme: si no lo hago una cosa impactante e importante, podré pretender que no me va a doler, que no me afecta, que todo ha sido mi idea desde el inicio.

Pero por hoy, sí me iré a ver con unos amigos de Monteverde que están de visita en San José.  Ya una vez nos encontramos en Medellín, otras veces he ido hasta Monteverde, o ellos han bajado a San José. Mañana coincidiré en San José con una amiga que vive en Panamá y aprovecharé para contarle y ponerla al día…  Con ellos casi ni se siente a despedida, y eso me alegra: son personas que saben de mudanzas y de mantener el contacto a pesar de las distancias y el tiempo. Y creo que para el resto del tiempo que esté en San José,  haré el esfuerzo de verme con todas las personas que quieran verse conmigo.

 

 

 

Nuestro hogar sin casa

Martes, 29 de noviembre de 2011

Llevo ya 142 días de casada. Suena a tanto! Sin embargo, sólo 16 de esos días los he pasado con mi esposo, y entonces suena a tan poco.  Aunque estoy algo acostumbrada a hacer cosas de una manera bastante sui generis, en momentos me entra la curiosidad de si estaré haciendo las cosas “bien”.

Sé que no es una situación demasiado normal: vivir en un país diferente al del marido mientras se resuelven los documentos no es lo que usualmente sucede después de la boda. Otras cosas tampoco son tan diferentes a lo que mucha gente vive… no es tan inusual que las parejas vivan con los padres de alguno de los dos. Pero normal o anormal… tiene sus retos.

Quisiera estar dedicándome a construir un hogar lleno de tradiciones para el futuro. Decorando. Llenando la casa de detalles que tengan significado para los dos.  Esta necesidad es como la de un animal por construir un nido. Quiero mi nido, pero no sé cómo obtenerlo.  ¿Cómo se construye un hogar cuando no hay una casa?  A punta de acciones y no de objetos.

Apenas llevamos 8 días juntos después de 4 meses de separación. Conversamos mucho pero también compartimos silencios con comodidad. Hemos visto 3 horas de tele juntos, 1.5 de ellas fueron viendo nuevamente Sean of the Dead, que la vimos juntos por primera vez hace varios años. Nos inscribimos juntos en el gimnasio con metas diametralmente opuestas: yo buscando que los números de la báscula se hagan más pequeños y él que ojalá suban. Cocinamos juntos. Trabajamos por separado. Por lo general pasamos 22 de 24 horas del día en la misma casa. Salimos con mis amigos, salimos con sus amigos.

Pero no puedo esperar hasta  que estemos en el siguiente paso. Quisiera tener más certidumbres, como en la de cuál es el país en el que viviremos.  Si una vez allá viviremos en un apartamento o en una casa. ¿Cómo serán los muebles de nuestra casa? ¿Tendremos jardín? ¿Quién limpiará? ¿Tendremos carro o estaremos en un lugar en el que podamos ser felices peatones (o ciclistas)?  ¿Cuáles mascotas nos acompañarán?

Hay días en los que parece que siguiéramos de novios y que nada hubiera cambiado. No me siento diferente.  Y a veces eso me parece fantástico y otros días me preocupa y me genera ansiedad: ¿acaso no debería estar haciendo “algo” para sentirme más casada? ¿Lo estaré haciendo mal?

Tengo un lugar en mi casa en Costa Rica donde guardo las cosas “para nuestra futura casa”: toallas, individuales, sábanas, adornos, regalos. ¿Es malo pensar que lo más que me gustaría es sentarme a tejer y coser cosas para la casa, como un ajuar de casados?  ¿Cuántas de esas cosas podremos meter en una maleta para un futuro hogar que no sabemos cuándo lleguemos a tener? Son necesarias más como una representación de que yo he “estado haciendo algo” a porque en realidad necesitemos esa toalla o ese juego de posavasos.  Quisier tener una lista de cosas por hacer. Me gustan las listas, me gustan las tareas con pasos establecidos.  Poder ir apuntando cosas y marcando lo que termino o consigo con un check. Pero no existe un mapa de ruta para la vida que estoy llevando ni la que escogí llevar.

Ya traté con ir pensando en las cosas y conversarlas. Mucho de esto lo hicimos antes de casarnos, con una lista de cosas que nos parecían importantes que supiéramos el uno del otro. Pero con mis planes de construir el nido no ha resultado provechoso: Él me mira extrañado de que yo espere que él tenga una opinión sobre la paleta de colores para una hipotética sala en un hipotético apartamento en un lugar no determinado del mundo.

Nuestro día a día no tiene “milestones”. Hay un ritmo en la casa al que tenemos que adaptarnos. Nuestro lugar ahora no es construir sino nada más convivir.  Si voy a cocinarle algo le pido que me acompañe a la cocina y hablamos mientras trabajo, hago el esfuerzo de dejar la cocina limpia. La suegra se encarga de la limpieza de la casa con una dedicación absoluta, la ropa sucia ha sido lavada cuando yo andaba por fuera de la casa.  A veces me paso todo el día en piyama. La cama se tiende cuando no hay gatos enredados en las cobijas, y entre los dos gatos se turnan los horarios para que siempre haya uno ahí metido.  Por su parte él se levanta temprano, va al gimnasio, regresa a casa y se pone nuevamente la piyama para sentarse a trabajar juicioso. Ha cuidado mi tobillo lastimado y es el que está pendiente de cambios en el tamaño. Duerme las siestas con los gatos y se preocupa de cuidarlos, limpiarlos y alimentarlos. Me invita a salir y durante el día me visita al dormitorio nada más para ver cómo voy con mi trabajo. Me calma las neurosis y me asegura que todo va a estar bien.

Lo de siempre, nada escandalosamente inovador, pero muy bonito. Seguimos el ritmo, nos adaptamos y por mi parte yo me quedo esperando a que cuando llegue el día en el que todo paso que demos sea un paso nuevo conservemos la armonía.

Granada, Nicaragua

Miércoles, 7 de septiembre de 2011

La semana pasada estuve en un foro regional en Granada, Nicaragua. Es un lugar hermoso. Fantástico. Para visitar y volver.

From Granada 2011

Granada es una de las primeras ciudades del continente americano, y está en el mismo lugar en el que se fundó en 1524. Creo que hay que agradecer que la ola de “desarrollo” que atacó Costa Rica en los 70s de derribar edificios “viejos” para construir parqueaderos y grandes cubos con ventanas se saltó esta ciudad, porque los edificios históricos, los techos de tejas de barro y el ambiente que se vive en la ciudad es gracias a que conserva su patrimonio arquitectónico y cultural.

From Granada 2011

Me recordó a la primera Costa Rica que conocí cuando vine de Perú en 1994. Pocos carros, mucha bicicleta,  un ritmo lento y tranquilo y el aire que huele a pueblo. Sus carreteras están señalizadas, no tienen huecos y son poco transitadas. Fuimos por un camino adoquinado hasta la laguna de Apoyo y estaba impactada: 8 años de construida y parece nueva. Qué envidia.

From Granada 2011

Nos hospedamos en el hotel Gran Francia, a un lado del parque central, en una casa histórica con su patio interno y balcones que sustituyó la fuente del medio por una piscina que no tuvimos oportunidad de estrenar.

From Granada 2011

Tengo que confesar que la delegación costarricense no quedó muy bien parada… por lo menos en lo que a socialización se refiere. La primera noche en vez de ir a bailar y tomar con el resto de la gente, optamos por comprar unas cervecitas y nos sentamos en uno de los balcones del hotel y estuvimos conversando hasta que nos agarró el sueño, mucho antes de la media noche.  Al día siguiente sí hicimos acto de presencia en el bar elegido y después de varias toñas y victorias, hasta una bailadota nos echamos.  Definitivamente, así como q super sociables no fuimos: creo que nos dimos cuenta que nos caímos muy bien entre nosotros, teníamos el sentido del humor parecido y un ritmo de vida similar… es decir que preferimos profundizar en los lazos existentes más que extendernos y hacer nuevos lazos superficiales.

From Granada 2011

La madrugada del viernes salí a trotar. Bajé por la calle la Calzada hasta el malecón, y corrí a las orillas del Lago Cocibolca (Nicaragua). El lago de agua dulce más grande y que tiene además tiburones de agua dulce… tenía que verlo de cerca.  Me agarró la lluvia regresando al hotel,  y ya arrancó la segunda jornada del foro.

 

From Granada 2011

 

Nos dieron un tour de varios pueblos: fuimos a Masaya al mercado de artesanías y ¿adivinen quién se olvidó la plata en el hotel? Menos mal tenía unos dólares guardados por ahí por si me antojaba de algo (un plato de madera). Igual me encontré con que la globalización es maravillosa y a la vez terrible. Chivas colombianas a las que les pintan “Nicaragua”, bolsos guatemaltecos o de la Indi… pero también hay objetos tradicionales o que sabés que son hechos localmente y a precios más bajos de lo que pagaría uno en Costa Rica. También pude aprovechar la visita que hicimos a una fábrica y escuela  de alfarería (2 tazas y un tazón). Grabé un video del proceso natural con el que elaboran la cerámica, me impresionó mucho. Nos llevaron a la laguna de Apoyo, un lindo cráter y cenamos ahí, lástima que llegamos de noche, hubiera sido fantástico poder ver el atardecer desde ahí.   Ya regresamos a Granada y al dancing!

From Granada 2011

Nuestro vuelo salía hasta las 4pm, entonces tuvimos toda la mañana del viernes disponible para turistear por ahí. Fuimos al mercado central y aunque llevé la cámara no tomé fotos. Era tanta la gente, tanto el calor, tanto el movimiento que aproveché para vivirlo a través de mis ojos y no del lente. Además compré una pitaya y un delantal de chancera. Mi hermana lo vio y peló los ojos del horror diciendo que estaba horrible.  Yo lo veo TAN feo que resulta bonito. Además la señora que me lo vendio alabó sus 3 zippers y 3 bolsillos, sus múltiples encajes y cintas. Y por otra parte, yo lo veo y pienso en Doña Silvia y otras mujeres como ella, que mantienen a sus familias a través de la costura. Y ahí le voy agregando a mi colección de delantales: ya tengo uno mexicano, ahora el nicaragüense y cuando vaya a algún otro país, otro delantal será! Dimos un vuelta por la ciudad, nos tomamos un jugo de pitaya y luego nos comimos la fruta que compré y ya era hora de empacar e irnos.

From Granada 2011

Quedo con las ganas de regresar a Nicaragua.  Como fuimos con plan de alimentación por lo del foro, pues no tuve la oportunidad de saborear la comida tradicional… ni siquiera un vigorón! Quiero ir nuevamente, regresar a los mercados y comprar hamacas y un baúl labrado como el que tiene mi mamá. Ir a la isla de Ometepe un par de días. Ir a León. Visitar las playas de las que tanto me han hablado. Definitivamente, creo que es un tesoro por descubrir.

Aquí les dejo el album de fotos. No le hacen justicia al lugar.

 

<table style=”width:auto;”><tr><td><a href=”https://picasaweb.google.com/lh/photo/3g_iEn1BzGi6QIYDtyylN4G0pZtCJKtLFr4aVue2v5c?feat=embedwebsite”><img src=”https://lh6.googleusercontent.com/-9eA5o4KcO7c/Tmfsik74aLI/AAAAAAAADFI/9rt7u5cAiI4/s400/DSCF3049.JPG” height=”266″ width=”400″ /></a></td></tr><tr><td style=”font-family:arial,sans-serif; font-size:11px; text-align:right”>From <a href=”https://picasaweb.google.com/jules.rincon/Granada2011?authuser=0&authkey=Gv1sRgCI7Bi8W4kKn4OQ&feat=embedwebsite”>Granada 2011</a></td></tr></table>

Slow Show

Lunes, 25 de julio de 2011

Para escuchar:

 

http://youtu.be/-KhGUE_KjIo

Hasta la noche antes de mi boda no se me había ocurrido que haría falta música durante la recepción: mi hermana lo resolvió a la 1 am sacándome del recuerdo los nombres de las canciones que me gustaran que hablaran de amor. Resultó en un playlist fantástico. Esta canción, Slow Show de The National es mi favorita y es la que escucho en mi cabeza cuando recuerdo el día.


Durante días antes de la boda tenía miedo de perder la cédula, sin la cual no podríamos casarnos. Pensé en dejarla en casa con el pasaporte y andar una fotocopia y todo. El día de la boda, mi hermana estuvo arreglándome el pelo y maquillándome en la madrugada, y casi no tuvo tiempo de arreglarse ella: me quedé esperándola con mi hermano y salimos para la notaría. Casi llegando le pedí que me pasara la billetera para sacar la cédula y ponerla en un lugar más eficiente y resulta que no estaba. No tienen idea. Casi me da algo. Tuvimos que devolvernos, y ella subió a buscar la cédula en mi cartera. Finalmente apareció dentro de mi cuaderno de apuntes y fuimos hasta la notaría, llegando 2 minutos antes de la hora estipulada. En la noche, charlando con mis hermanos caí en cuenta que nunca nos pidieron la cédula.

From Boda

No tenía idea de cómo sería la ceremonia y tampoco habíamos hablado con el notario para saber qué diría ni nada.   Entonces cuando sacó el código civil y comenzó a hablar sobre nuestra obligación con la patria como ciudadanos casados de propragar la especie casi me da un ataque de risa. Y cuando reiteraba que teníamos que vivir juntos me daban ganas de responderle que esa también es nuestra prioridad, así que le avise a los gobiernos involucrados q nos colaboren.

Me hubiera gustado un fotógrafo profesional super cool para la boda, de esos q leen mentes y sacan fotos geniales pero nada cursis y que se encargan que haya ciertas fotos aunque a uno no se le ocurran:  porque hay fotos que me gustaría tener, como una donde me vea yo con el vestido y ramo con un fondo bonito, o de toda la gente de la fiesta. Ojalá tomadas con esos lentes q hacen q todo mundo parezca supermodelo.
Por suerte tengo muchas fotos que tomaron familia y amigos que me gustan y me hace feliz verlas. Lo lindo fue que apenas supieron que no teníamos fotógrafo, muuuchos llevaron sus cámaras y todaví me falta recibir algunas de las fotos. Un día de estos buscaré quién les de un vistazo y les haga arreglos de balance de tonos y recortar y esas cosas que saben hacer los fotógrafos para poderlas imprimir y tener en la casa.  Por otra parte, ya una amiga super talentosa se ofreció a hacernos unas fotos cuando el flaco venga a Costa Rica, entonces nos daremos el gusto del toque profesional.

From Boda

Lo mejor del día fue que mi hermana me acompañara. Compró el tiquete una semana antes con mucho sacrificio y salvó el día más de una vez. Hizo milagros durante su estadía: Velo, maquillaje y peinado fueron todos gracias a ella. Fue DJ, fotógrafa de bodas y cuando llegó la hora del brindis y no encontrábamos a mi papá, fue ella quien se levantó y habló y me di cuenta que no podría haber habido mejor persona para darlo. Fue genial. Mi hermano sirvió de correo entre usa y Colombia: nos trajo el segundo par de anillos que pedimos de las tallas correctas, trajo las telas de mi velo, los kindles de reposición que Amazon nos envió y además el juego de cartas fantástico de ZombieFluxx. Si me preguntan, la mejor manera de despedir la soltería es sobreviviendo una invasión zombie con los seres queridos. Aquí estamos la noche antes de la boda:

From Boda Joan y Juliana

En la notaría nos confundimos de anillos y el flaco no lograba que mi dedo entrara en el de él, y la comida del desayuno tenía una presentación completamente diferente a la que nos habían mostrado en la degustación (lástima que ese día no le tomamos fotos para reclamar), estábamos muy cansados en la tarde para salir a “celebrar” con rumba y tragos… pero a la larga esos detalles me recuerdan por qué esas bodas de revista son como las modelos fotoshopeadas: muy lindas pero falsas. Lo importante se hizo, la recepción resultó ser lo tranquilo y familiar que quisimos, nos ayudó mucha gente y aunque me hizo falta mi hermano que no pudo ir, sé que estuvo presente en pensamiento y espíritu.  Los amigos llegaron, la familia, todos se llevaron bien y se notaba que estaban muy felices por nosotros. Al final de cuentas lo importante no es tanto quién está en la boda, sino quién lo sigue acompañando a uno a lo largo del matrimonio.

En la notaría había una iguana de cemento en la fuente: yo quise que no estuviera sóla la iguana y le llevé representación de mis otros países: un ekeko peruano (tiene orígenes en el altiplano andino) y una nigüenta costarricense. El ekeko es un gordito dios de la prosperidad de los andes a quien le pones miniaturas de lo que buscas en la vida. La nigüenta es una niña gordita también que se está sacando nigüas (ácros) de los pies y que se acostumbraba a tener en las casas para traer suerte.

From Boda

Las invitaciones me ayudó a diseñarlas mi cuñada, el ramo y las flores de mi cabeza las armó una tía, la torta la mandamos a hacer y el velo lo armé yo.

 

Los anillos tienen movimiento y los dos son iguales. Lo que la gente más me pregunta: dónde los conseguimos y si no me parece muy grande y qué significa. Las respuestas:  son Kinekt gear rings. Los ví hace un tiempo en un blog y me gustaron y cuando necesitamos buscar anillos pues investigando anillos geeks volví a toparme con ellos y nos decidimos. No les miento, es un anillo grande. Pero mis manos también lo son y como no uso otra joyería, no compite con nada más. No es común tener anillos que no sean metales preciosos, pero creo que nosotros también nos salimos de lo común entonces nos van muy bien. No los compramos pensando en una simbología profunda, sino porque nos gustaron muchísimo y era un anillo que los dos nos podíamos comprometer a usar o hacerle el intento. Pero como a la gente le gustan las historias pues ahí les va una:

El anillo tiene una serie de engranajes redondos que al mover el borde del anillo giran y transmiten el movimiento al borde opuesto. Son dos tipos de piezas muy diferentes que trabajan en equipo, lo importante no es lo que tienen distinto sino lo que tienen en común y cómo encajan.   Si le cae arena o basura al anillo, dejará de funcionar entonces hay que cuidarlo y limpiarlo, pero el material es muy fuerte y tienen una garantía de por vida. El matrimonio, al igual que el anillo es una maquinaria que debe moverse armoniosamente y que con buen cuidado durará por siempre.


 

Me casé sin gafas. Me costó un montón tomar esa decisión, pero al final de cuentas voy a estarme cambiando a lentes de contacto y eventualmente cambiaría el estilo de los anteojos y además que el maquillaje se me veía super lindo y no quería tener que estar pensando en el ángulo de la cabeza para que no se vieran reflejos raros en los anteojos. Pero me tomé unas fotos con los lentes para recordar:

From Boda
From Boda

No me siento diferente después de la boda. Creo que yo me sentí casada en el momento en que tomamos la decisión de hacerlo. Para mi esa acción de comprometerme fue la que me hizo sentir distinto y mirar la vida de otra manera y la ceremonia y la notaría fue nada más la manera de hacerlo legal y compartirlo con los demás. Ahora viene la primera parte difícil: lidiar con un matrimonio a larga distancia y esperar que no pase mucho tiempo antes que podamos armar un hogar juntos, compartiendo el código postal.

A ver si la nigüenta y el ekeko nos colaboran.

Justicia

Sábado, 11 de junio de 2011

Por cosas de la vida estoy acá sentada en una charla sobre la reforma tributaria. Por lo general es un tema que no me interesa mucho, pero hoy mencionaron algo que me resonó fuertemente, sobre todo porque en mi caso, fue algo que aprendí hace varios años por mi propia cuenta.

Resulta que aunque soy una profesional, egresada de la universidad y demás, también he vivido en una situación de pobreza relativa en diferentes épocas de mi vida. Eso que uno no puede subirse a un bus más durante el mes porque el presupuesto se descuadra.

Cuando la noción de poder ahorrar es un sueño imposible, porque éxito financiero era llegar a fin de mes sin tener que pedir prestado.
Aquí rápidamente les cuento: José Luis Arce del Concejo Nacional de supervisión Financiera nos dio una visión de la situación fiscal del país: básicamente hay un déficit. El estado está gastando más de lo que está recaudando. Se necesita una reforma fiscal. José María Villalta quien es Diputado de Frente Amplio habló de los problemas que tienen los proyectos que se han presentado de reforma tributaria, en el que no es equitativa la tributación, hay vacíos y es fácil para quienes tienen mucha plata pagar abogados para descubrir maneras de eludir los impuestos. Juan Carlos Mendoza García, presidente de la Asamblea Legislativa, entonces cayó en el problema de aumentar el impuesto de ventas, que es uno de los proyectos propuestos y pasarlo de 13% a 15%… y ahí es cuando no pude hacer más que asentir.

El sistema de porcentajes de primera entrada me parece que es un sistema justo: es decir, si me toca repartir gastos con alguien que gana el doble que yo, se me ocurriría sugerir que paguemos por porcentajes. Que se yo, que cada uno de 10% de sus ingresos para X fin. Pero en mi época de pobreza de las que les hablé antes, aprendí que el sistema no es tan justo.

Cuando uno vive mes a mes y no tiene ahorros, la flexibilidad está a un mínimo en lo que es gastos. Un alquiler de  500 USD no es lo mismo si uno gana 1000 USD o si gana 5000. No es un porcentaje equitativo. Es injusto de cierta manera, que para quien gana muy bien tiene toda una variedad de lugares para vivir de muchos precios, y que representan un bajo porcentaje de sus ingresos, mientras para quien gana poco, no tiene opciones de casas baratas.
Cuando suben un impuesto a las ventas, en teoría parecería que es una ley que nos afecta a todos por igual y por lo tanto es equitativa, y nada está más alejado de la realidad.

Para la gente que gana dinero a diario y tienen q repartir un salario mínimo  para la compra de alimentos y arriendo, q suban los impuestos o costos le pesa muchísimo más que para quien tiene más plata. Es la diferencia que sentí en aquellas épocas, cuando en el supermercado miraba si este mes podría comprar algún alimento o no. O cuando subieron los pasajes de transporte público y me di cuenta que tendría que reformular todo mi presupuesto porque esa pequeña alza en bus, significaba que tendría que recortar del rubro de alimentación.  Para quien tiene plata, el q suban un pasaje de bus no lo afecta en lo más mínimo. Sólamente los afecta el aumento en el precio d la gasolina, pero para los peatones también va el golpe al bolsillo.

Hay una injusticia muy grande en este mundo. Los pobres cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos y nosotros, los de la clase media nos cuesta suplir el costo de vida pero tampoco podemos ser beneficiarios de los proyectos para los más pobres. Ahí, en un limbo en el que no tenemos derecho de soñar con casa propia porque ni nos darán un préstamo en un banco, ni tampoco podríamos solicitar una casa de interés social. Que para los que tienen carro, se los comen los intereses para pagar el préstamo y que muchas veces no les alcanza para pagar un seguro de vehículo y cuando llega el momento de pagar el marchamo ahí se va todo el salario de un mes.

Que si cobran impuestos en los ingresos del extranjero no sean los pobres que reciben remesas para la subsistencia quienes tengan que sacar grandes tajadas de su dinero sacrificando necesidades básicas mientras que los millonarios con sus cuentas offshore terminan pagando con su dinero destinado a lujos.

Me encantaría ser brillante y tener respuestas para estas preguntas, tener una idea genial para que los ricos paguen como ricos y los pobres como pobres, ser una luminaria que pudiera formular un proyecto de ley que supliera las necesidades del país sin ser una daga en el costado de quienes pagan los impuestos.

Lo bueno es que el enfoque de esta charla justamente es salir con propuestas o criterios mínimos necesarios para una política fiscal del Estado. Por lo menos me anima saber que hay gente en situaciones de poder quienes sí están interesados en generar más justicia y soluciones.

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