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dificil decir adiós

Domingo, 19 de febrero de 2012

Ayer llegué a Costa Rica, mi hermana me recibió en el aeropuerto y nos vinimos para la casa. Me hacía mucha falta! Este viaje es diferente a los anteriores, que eran uno de tantos. Este es diferente porque es el último.

Me toca hacer listas, vender cosas, organizar prioridades. Por ahora, mi gata es la principal, llevármela de una vez.  Cuando llegó el carro, la gata se asomó por la ventana y maulló. Yo me bajé y la saludé, y salió de la casa disparada, bajando los 3 pisos hasta donde estábamos a saludar. Fue bonito que me recibiera como siempre, como si el tiempo no hubiera pasado.  Decir que durmió conmigo toda la noche suena a especial, pero en realidad supongo que esta cama es más de ella que mía. Son 8 años de compañía y espero que sean muchos más.

Esta mudanza está sacando mi emo interno: he dejado mensajes que nadie lee en mi muro de facebook y he escrito en este blog, pero son menos de 3 personas en Costa Rica a las que les he dicho de la resolución negativa y que esta es mi última vez en Costa Rica.  Mi hermana creo que es la única que me comenta en Facebook: si uno no se ve con alguien en persona y tampoco comparten virtualmente, creo que sencillamente el lazo de amistad ahí ya no está.  Ya tantas veces me he ido a otras partes que creo que para muchos ya ha sido desgastante tanta despedida. Ya se han despedido de mi varias veces en el pasado, nunca sabiendo si volvería o me quedaría por allá. También entiendo que para muchos, esta será una de esas veces y tendrán razón. También quiero protegerme: si no lo hago una cosa impactante e importante, podré pretender que no me va a doler, que no me afecta, que todo ha sido mi idea desde el inicio.

Pero por hoy, sí me iré a ver con unos amigos de Monteverde que están de visita en San José.  Ya una vez nos encontramos en Medellín, otras veces he ido hasta Monteverde, o ellos han bajado a San José. Mañana coincidiré en San José con una amiga que vive en Panamá y aprovecharé para contarle y ponerla al día…  Con ellos casi ni se siente a despedida, y eso me alegra: son personas que saben de mudanzas y de mantener el contacto a pesar de las distancias y el tiempo. Y creo que para el resto del tiempo que esté en San José,  haré el esfuerzo de verme con todas las personas que quieran verse conmigo.

 

 

 

Nuestro hogar sin casa

Martes, 29 de noviembre de 2011

Llevo ya 142 días de casada. Suena a tanto! Sin embargo, sólo 16 de esos días los he pasado con mi esposo, y entonces suena a tan poco.  Aunque estoy algo acostumbrada a hacer cosas de una manera bastante sui generis, en momentos me entra la curiosidad de si estaré haciendo las cosas “bien”.

Sé que no es una situación demasiado normal: vivir en un país diferente al del marido mientras se resuelven los documentos no es lo que usualmente sucede después de la boda. Otras cosas tampoco son tan diferentes a lo que mucha gente vive… no es tan inusual que las parejas vivan con los padres de alguno de los dos. Pero normal o anormal… tiene sus retos.

Quisiera estar dedicándome a construir un hogar lleno de tradiciones para el futuro. Decorando. Llenando la casa de detalles que tengan significado para los dos.  Esta necesidad es como la de un animal por construir un nido. Quiero mi nido, pero no sé cómo obtenerlo.  ¿Cómo se construye un hogar cuando no hay una casa?  A punta de acciones y no de objetos.

Apenas llevamos 8 días juntos después de 4 meses de separación. Conversamos mucho pero también compartimos silencios con comodidad. Hemos visto 3 horas de tele juntos, 1.5 de ellas fueron viendo nuevamente Sean of the Dead, que la vimos juntos por primera vez hace varios años. Nos inscribimos juntos en el gimnasio con metas diametralmente opuestas: yo buscando que los números de la báscula se hagan más pequeños y él que ojalá suban. Cocinamos juntos. Trabajamos por separado. Por lo general pasamos 22 de 24 horas del día en la misma casa. Salimos con mis amigos, salimos con sus amigos.

Pero no puedo esperar hasta  que estemos en el siguiente paso. Quisiera tener más certidumbres, como en la de cuál es el país en el que viviremos.  Si una vez allá viviremos en un apartamento o en una casa. ¿Cómo serán los muebles de nuestra casa? ¿Tendremos jardín? ¿Quién limpiará? ¿Tendremos carro o estaremos en un lugar en el que podamos ser felices peatones (o ciclistas)?  ¿Cuáles mascotas nos acompañarán?

Hay días en los que parece que siguiéramos de novios y que nada hubiera cambiado. No me siento diferente.  Y a veces eso me parece fantástico y otros días me preocupa y me genera ansiedad: ¿acaso no debería estar haciendo “algo” para sentirme más casada? ¿Lo estaré haciendo mal?

Tengo un lugar en mi casa en Costa Rica donde guardo las cosas “para nuestra futura casa”: toallas, individuales, sábanas, adornos, regalos. ¿Es malo pensar que lo más que me gustaría es sentarme a tejer y coser cosas para la casa, como un ajuar de casados?  ¿Cuántas de esas cosas podremos meter en una maleta para un futuro hogar que no sabemos cuándo lleguemos a tener? Son necesarias más como una representación de que yo he “estado haciendo algo” a porque en realidad necesitemos esa toalla o ese juego de posavasos.  Quisier tener una lista de cosas por hacer. Me gustan las listas, me gustan las tareas con pasos establecidos.  Poder ir apuntando cosas y marcando lo que termino o consigo con un check. Pero no existe un mapa de ruta para la vida que estoy llevando ni la que escogí llevar.

Ya traté con ir pensando en las cosas y conversarlas. Mucho de esto lo hicimos antes de casarnos, con una lista de cosas que nos parecían importantes que supiéramos el uno del otro. Pero con mis planes de construir el nido no ha resultado provechoso: Él me mira extrañado de que yo espere que él tenga una opinión sobre la paleta de colores para una hipotética sala en un hipotético apartamento en un lugar no determinado del mundo.

Nuestro día a día no tiene “milestones”. Hay un ritmo en la casa al que tenemos que adaptarnos. Nuestro lugar ahora no es construir sino nada más convivir.  Si voy a cocinarle algo le pido que me acompañe a la cocina y hablamos mientras trabajo, hago el esfuerzo de dejar la cocina limpia. La suegra se encarga de la limpieza de la casa con una dedicación absoluta, la ropa sucia ha sido lavada cuando yo andaba por fuera de la casa.  A veces me paso todo el día en piyama. La cama se tiende cuando no hay gatos enredados en las cobijas, y entre los dos gatos se turnan los horarios para que siempre haya uno ahí metido.  Por su parte él se levanta temprano, va al gimnasio, regresa a casa y se pone nuevamente la piyama para sentarse a trabajar juicioso. Ha cuidado mi tobillo lastimado y es el que está pendiente de cambios en el tamaño. Duerme las siestas con los gatos y se preocupa de cuidarlos, limpiarlos y alimentarlos. Me invita a salir y durante el día me visita al dormitorio nada más para ver cómo voy con mi trabajo. Me calma las neurosis y me asegura que todo va a estar bien.

Lo de siempre, nada escandalosamente inovador, pero muy bonito. Seguimos el ritmo, nos adaptamos y por mi parte yo me quedo esperando a que cuando llegue el día en el que todo paso que demos sea un paso nuevo conservemos la armonía.

Granada, Nicaragua

Miércoles, 7 de septiembre de 2011

La semana pasada estuve en un foro regional en Granada, Nicaragua. Es un lugar hermoso. Fantástico. Para visitar y volver.

From Granada 2011

Granada es una de las primeras ciudades del continente americano, y está en el mismo lugar en el que se fundó en 1524. Creo que hay que agradecer que la ola de “desarrollo” que atacó Costa Rica en los 70s de derribar edificios “viejos” para construir parqueaderos y grandes cubos con ventanas se saltó esta ciudad, porque los edificios históricos, los techos de tejas de barro y el ambiente que se vive en la ciudad es gracias a que conserva su patrimonio arquitectónico y cultural.

From Granada 2011

Me recordó a la primera Costa Rica que conocí cuando vine de Perú en 1994. Pocos carros, mucha bicicleta,  un ritmo lento y tranquilo y el aire que huele a pueblo. Sus carreteras están señalizadas, no tienen huecos y son poco transitadas. Fuimos por un camino adoquinado hasta la laguna de Apoyo y estaba impactada: 8 años de construida y parece nueva. Qué envidia.

From Granada 2011

Nos hospedamos en el hotel Gran Francia, a un lado del parque central, en una casa histórica con su patio interno y balcones que sustituyó la fuente del medio por una piscina que no tuvimos oportunidad de estrenar.

From Granada 2011

Tengo que confesar que la delegación costarricense no quedó muy bien parada… por lo menos en lo que a socialización se refiere. La primera noche en vez de ir a bailar y tomar con el resto de la gente, optamos por comprar unas cervecitas y nos sentamos en uno de los balcones del hotel y estuvimos conversando hasta que nos agarró el sueño, mucho antes de la media noche.  Al día siguiente sí hicimos acto de presencia en el bar elegido y después de varias toñas y victorias, hasta una bailadota nos echamos.  Definitivamente, así como q super sociables no fuimos: creo que nos dimos cuenta que nos caímos muy bien entre nosotros, teníamos el sentido del humor parecido y un ritmo de vida similar… es decir que preferimos profundizar en los lazos existentes más que extendernos y hacer nuevos lazos superficiales.

From Granada 2011

La madrugada del viernes salí a trotar. Bajé por la calle la Calzada hasta el malecón, y corrí a las orillas del Lago Cocibolca (Nicaragua). El lago de agua dulce más grande y que tiene además tiburones de agua dulce… tenía que verlo de cerca.  Me agarró la lluvia regresando al hotel,  y ya arrancó la segunda jornada del foro.

 

From Granada 2011

 

Nos dieron un tour de varios pueblos: fuimos a Masaya al mercado de artesanías y ¿adivinen quién se olvidó la plata en el hotel? Menos mal tenía unos dólares guardados por ahí por si me antojaba de algo (un plato de madera). Igual me encontré con que la globalización es maravillosa y a la vez terrible. Chivas colombianas a las que les pintan “Nicaragua”, bolsos guatemaltecos o de la Indi… pero también hay objetos tradicionales o que sabés que son hechos localmente y a precios más bajos de lo que pagaría uno en Costa Rica. También pude aprovechar la visita que hicimos a una fábrica y escuela  de alfarería (2 tazas y un tazón). Grabé un video del proceso natural con el que elaboran la cerámica, me impresionó mucho. Nos llevaron a la laguna de Apoyo, un lindo cráter y cenamos ahí, lástima que llegamos de noche, hubiera sido fantástico poder ver el atardecer desde ahí.   Ya regresamos a Granada y al dancing!

From Granada 2011

Nuestro vuelo salía hasta las 4pm, entonces tuvimos toda la mañana del viernes disponible para turistear por ahí. Fuimos al mercado central y aunque llevé la cámara no tomé fotos. Era tanta la gente, tanto el calor, tanto el movimiento que aproveché para vivirlo a través de mis ojos y no del lente. Además compré una pitaya y un delantal de chancera. Mi hermana lo vio y peló los ojos del horror diciendo que estaba horrible.  Yo lo veo TAN feo que resulta bonito. Además la señora que me lo vendio alabó sus 3 zippers y 3 bolsillos, sus múltiples encajes y cintas. Y por otra parte, yo lo veo y pienso en Doña Silvia y otras mujeres como ella, que mantienen a sus familias a través de la costura. Y ahí le voy agregando a mi colección de delantales: ya tengo uno mexicano, ahora el nicaragüense y cuando vaya a algún otro país, otro delantal será! Dimos un vuelta por la ciudad, nos tomamos un jugo de pitaya y luego nos comimos la fruta que compré y ya era hora de empacar e irnos.

From Granada 2011

Quedo con las ganas de regresar a Nicaragua.  Como fuimos con plan de alimentación por lo del foro, pues no tuve la oportunidad de saborear la comida tradicional… ni siquiera un vigorón! Quiero ir nuevamente, regresar a los mercados y comprar hamacas y un baúl labrado como el que tiene mi mamá. Ir a la isla de Ometepe un par de días. Ir a León. Visitar las playas de las que tanto me han hablado. Definitivamente, creo que es un tesoro por descubrir.

Aquí les dejo el album de fotos. No le hacen justicia al lugar.

 

<table style=”width:auto;”><tr><td><a href=”https://picasaweb.google.com/lh/photo/3g_iEn1BzGi6QIYDtyylN4G0pZtCJKtLFr4aVue2v5c?feat=embedwebsite”><img src=”https://lh6.googleusercontent.com/-9eA5o4KcO7c/Tmfsik74aLI/AAAAAAAADFI/9rt7u5cAiI4/s400/DSCF3049.JPG” height=”266″ width=”400″ /></a></td></tr><tr><td style=”font-family:arial,sans-serif; font-size:11px; text-align:right”>From <a href=”https://picasaweb.google.com/jules.rincon/Granada2011?authuser=0&authkey=Gv1sRgCI7Bi8W4kKn4OQ&feat=embedwebsite”>Granada 2011</a></td></tr></table>

Slow Show

Lunes, 25 de julio de 2011

Para escuchar:

 

http://youtu.be/-KhGUE_KjIo

Hasta la noche antes de mi boda no se me había ocurrido que haría falta música durante la recepción: mi hermana lo resolvió a la 1 am sacándome del recuerdo los nombres de las canciones que me gustaran que hablaran de amor. Resultó en un playlist fantástico. Esta canción, Slow Show de The National es mi favorita y es la que escucho en mi cabeza cuando recuerdo el día.


Durante días antes de la boda tenía miedo de perder la cédula, sin la cual no podríamos casarnos. Pensé en dejarla en casa con el pasaporte y andar una fotocopia y todo. El día de la boda, mi hermana estuvo arreglándome el pelo y maquillándome en la madrugada, y casi no tuvo tiempo de arreglarse ella: me quedé esperándola con mi hermano y salimos para la notaría. Casi llegando le pedí que me pasara la billetera para sacar la cédula y ponerla en un lugar más eficiente y resulta que no estaba. No tienen idea. Casi me da algo. Tuvimos que devolvernos, y ella subió a buscar la cédula en mi cartera. Finalmente apareció dentro de mi cuaderno de apuntes y fuimos hasta la notaría, llegando 2 minutos antes de la hora estipulada. En la noche, charlando con mis hermanos caí en cuenta que nunca nos pidieron la cédula.

From Boda

No tenía idea de cómo sería la ceremonia y tampoco habíamos hablado con el notario para saber qué diría ni nada.   Entonces cuando sacó el código civil y comenzó a hablar sobre nuestra obligación con la patria como ciudadanos casados de propragar la especie casi me da un ataque de risa. Y cuando reiteraba que teníamos que vivir juntos me daban ganas de responderle que esa también es nuestra prioridad, así que le avise a los gobiernos involucrados q nos colaboren.

Me hubiera gustado un fotógrafo profesional super cool para la boda, de esos q leen mentes y sacan fotos geniales pero nada cursis y que se encargan que haya ciertas fotos aunque a uno no se le ocurran:  porque hay fotos que me gustaría tener, como una donde me vea yo con el vestido y ramo con un fondo bonito, o de toda la gente de la fiesta. Ojalá tomadas con esos lentes q hacen q todo mundo parezca supermodelo.
Por suerte tengo muchas fotos que tomaron familia y amigos que me gustan y me hace feliz verlas. Lo lindo fue que apenas supieron que no teníamos fotógrafo, muuuchos llevaron sus cámaras y todaví me falta recibir algunas de las fotos. Un día de estos buscaré quién les de un vistazo y les haga arreglos de balance de tonos y recortar y esas cosas que saben hacer los fotógrafos para poderlas imprimir y tener en la casa.  Por otra parte, ya una amiga super talentosa se ofreció a hacernos unas fotos cuando el flaco venga a Costa Rica, entonces nos daremos el gusto del toque profesional.

From Boda

Lo mejor del día fue que mi hermana me acompañara. Compró el tiquete una semana antes con mucho sacrificio y salvó el día más de una vez. Hizo milagros durante su estadía: Velo, maquillaje y peinado fueron todos gracias a ella. Fue DJ, fotógrafa de bodas y cuando llegó la hora del brindis y no encontrábamos a mi papá, fue ella quien se levantó y habló y me di cuenta que no podría haber habido mejor persona para darlo. Fue genial. Mi hermano sirvió de correo entre usa y Colombia: nos trajo el segundo par de anillos que pedimos de las tallas correctas, trajo las telas de mi velo, los kindles de reposición que Amazon nos envió y además el juego de cartas fantástico de ZombieFluxx. Si me preguntan, la mejor manera de despedir la soltería es sobreviviendo una invasión zombie con los seres queridos. Aquí estamos la noche antes de la boda:

From Boda Joan y Juliana

En la notaría nos confundimos de anillos y el flaco no lograba que mi dedo entrara en el de él, y la comida del desayuno tenía una presentación completamente diferente a la que nos habían mostrado en la degustación (lástima que ese día no le tomamos fotos para reclamar), estábamos muy cansados en la tarde para salir a “celebrar” con rumba y tragos… pero a la larga esos detalles me recuerdan por qué esas bodas de revista son como las modelos fotoshopeadas: muy lindas pero falsas. Lo importante se hizo, la recepción resultó ser lo tranquilo y familiar que quisimos, nos ayudó mucha gente y aunque me hizo falta mi hermano que no pudo ir, sé que estuvo presente en pensamiento y espíritu.  Los amigos llegaron, la familia, todos se llevaron bien y se notaba que estaban muy felices por nosotros. Al final de cuentas lo importante no es tanto quién está en la boda, sino quién lo sigue acompañando a uno a lo largo del matrimonio.

En la notaría había una iguana de cemento en la fuente: yo quise que no estuviera sóla la iguana y le llevé representación de mis otros países: un ekeko peruano (tiene orígenes en el altiplano andino) y una nigüenta costarricense. El ekeko es un gordito dios de la prosperidad de los andes a quien le pones miniaturas de lo que buscas en la vida. La nigüenta es una niña gordita también que se está sacando nigüas (ácros) de los pies y que se acostumbraba a tener en las casas para traer suerte.

From Boda

Las invitaciones me ayudó a diseñarlas mi cuñada, el ramo y las flores de mi cabeza las armó una tía, la torta la mandamos a hacer y el velo lo armé yo.

 

Los anillos tienen movimiento y los dos son iguales. Lo que la gente más me pregunta: dónde los conseguimos y si no me parece muy grande y qué significa. Las respuestas:  son Kinekt gear rings. Los ví hace un tiempo en un blog y me gustaron y cuando necesitamos buscar anillos pues investigando anillos geeks volví a toparme con ellos y nos decidimos. No les miento, es un anillo grande. Pero mis manos también lo son y como no uso otra joyería, no compite con nada más. No es común tener anillos que no sean metales preciosos, pero creo que nosotros también nos salimos de lo común entonces nos van muy bien. No los compramos pensando en una simbología profunda, sino porque nos gustaron muchísimo y era un anillo que los dos nos podíamos comprometer a usar o hacerle el intento. Pero como a la gente le gustan las historias pues ahí les va una:

El anillo tiene una serie de engranajes redondos que al mover el borde del anillo giran y transmiten el movimiento al borde opuesto. Son dos tipos de piezas muy diferentes que trabajan en equipo, lo importante no es lo que tienen distinto sino lo que tienen en común y cómo encajan.   Si le cae arena o basura al anillo, dejará de funcionar entonces hay que cuidarlo y limpiarlo, pero el material es muy fuerte y tienen una garantía de por vida. El matrimonio, al igual que el anillo es una maquinaria que debe moverse armoniosamente y que con buen cuidado durará por siempre.


 

Me casé sin gafas. Me costó un montón tomar esa decisión, pero al final de cuentas voy a estarme cambiando a lentes de contacto y eventualmente cambiaría el estilo de los anteojos y además que el maquillaje se me veía super lindo y no quería tener que estar pensando en el ángulo de la cabeza para que no se vieran reflejos raros en los anteojos. Pero me tomé unas fotos con los lentes para recordar:

From Boda
From Boda

No me siento diferente después de la boda. Creo que yo me sentí casada en el momento en que tomamos la decisión de hacerlo. Para mi esa acción de comprometerme fue la que me hizo sentir distinto y mirar la vida de otra manera y la ceremonia y la notaría fue nada más la manera de hacerlo legal y compartirlo con los demás. Ahora viene la primera parte difícil: lidiar con un matrimonio a larga distancia y esperar que no pase mucho tiempo antes que podamos armar un hogar juntos, compartiendo el código postal.

A ver si la nigüenta y el ekeko nos colaboran.

Justicia

Sábado, 11 de junio de 2011

Por cosas de la vida estoy acá sentada en una charla sobre la reforma tributaria. Por lo general es un tema que no me interesa mucho, pero hoy mencionaron algo que me resonó fuertemente, sobre todo porque en mi caso, fue algo que aprendí hace varios años por mi propia cuenta.

Resulta que aunque soy una profesional, egresada de la universidad y demás, también he vivido en una situación de pobreza relativa en diferentes épocas de mi vida. Eso que uno no puede subirse a un bus más durante el mes porque el presupuesto se descuadra.

Cuando la noción de poder ahorrar es un sueño imposible, porque éxito financiero era llegar a fin de mes sin tener que pedir prestado.
Aquí rápidamente les cuento: José Luis Arce del Concejo Nacional de supervisión Financiera nos dio una visión de la situación fiscal del país: básicamente hay un déficit. El estado está gastando más de lo que está recaudando. Se necesita una reforma fiscal. José María Villalta quien es Diputado de Frente Amplio habló de los problemas que tienen los proyectos que se han presentado de reforma tributaria, en el que no es equitativa la tributación, hay vacíos y es fácil para quienes tienen mucha plata pagar abogados para descubrir maneras de eludir los impuestos. Juan Carlos Mendoza García, presidente de la Asamblea Legislativa, entonces cayó en el problema de aumentar el impuesto de ventas, que es uno de los proyectos propuestos y pasarlo de 13% a 15%… y ahí es cuando no pude hacer más que asentir.

El sistema de porcentajes de primera entrada me parece que es un sistema justo: es decir, si me toca repartir gastos con alguien que gana el doble que yo, se me ocurriría sugerir que paguemos por porcentajes. Que se yo, que cada uno de 10% de sus ingresos para X fin. Pero en mi época de pobreza de las que les hablé antes, aprendí que el sistema no es tan justo.

Cuando uno vive mes a mes y no tiene ahorros, la flexibilidad está a un mínimo en lo que es gastos. Un alquiler de  500 USD no es lo mismo si uno gana 1000 USD o si gana 5000. No es un porcentaje equitativo. Es injusto de cierta manera, que para quien gana muy bien tiene toda una variedad de lugares para vivir de muchos precios, y que representan un bajo porcentaje de sus ingresos, mientras para quien gana poco, no tiene opciones de casas baratas.
Cuando suben un impuesto a las ventas, en teoría parecería que es una ley que nos afecta a todos por igual y por lo tanto es equitativa, y nada está más alejado de la realidad.

Para la gente que gana dinero a diario y tienen q repartir un salario mínimo  para la compra de alimentos y arriendo, q suban los impuestos o costos le pesa muchísimo más que para quien tiene más plata. Es la diferencia que sentí en aquellas épocas, cuando en el supermercado miraba si este mes podría comprar algún alimento o no. O cuando subieron los pasajes de transporte público y me di cuenta que tendría que reformular todo mi presupuesto porque esa pequeña alza en bus, significaba que tendría que recortar del rubro de alimentación.  Para quien tiene plata, el q suban un pasaje de bus no lo afecta en lo más mínimo. Sólamente los afecta el aumento en el precio d la gasolina, pero para los peatones también va el golpe al bolsillo.

Hay una injusticia muy grande en este mundo. Los pobres cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos y nosotros, los de la clase media nos cuesta suplir el costo de vida pero tampoco podemos ser beneficiarios de los proyectos para los más pobres. Ahí, en un limbo en el que no tenemos derecho de soñar con casa propia porque ni nos darán un préstamo en un banco, ni tampoco podríamos solicitar una casa de interés social. Que para los que tienen carro, se los comen los intereses para pagar el préstamo y que muchas veces no les alcanza para pagar un seguro de vehículo y cuando llega el momento de pagar el marchamo ahí se va todo el salario de un mes.

Que si cobran impuestos en los ingresos del extranjero no sean los pobres que reciben remesas para la subsistencia quienes tengan que sacar grandes tajadas de su dinero sacrificando necesidades básicas mientras que los millonarios con sus cuentas offshore terminan pagando con su dinero destinado a lujos.

Me encantaría ser brillante y tener respuestas para estas preguntas, tener una idea genial para que los ricos paguen como ricos y los pobres como pobres, ser una luminaria que pudiera formular un proyecto de ley que supliera las necesidades del país sin ser una daga en el costado de quienes pagan los impuestos.

Lo bueno es que el enfoque de esta charla justamente es salir con propuestas o criterios mínimos necesarios para una política fiscal del Estado. Por lo menos me anima saber que hay gente en situaciones de poder quienes sí están interesados en generar más justicia y soluciones.

Worst Case Scenario

Domingo, 5 de junio de 2011

Hoy hice una idiotez. De vez en cuando me tinturo (tiño) el pelo, y hoy decidí también hacerme las cejas para que combinaran mejor con el color del resto del pelo. Hasta ahí todo bien. Cuando llegó el momento de lavármelas y retirar el tinte, pues hice lo q usualmente hago, agarrar un poco de pasta de dientes en un cepillo viejo y usarlo para eliminar los rastros de tintura de la piel… Pues resulta que era pasta de dientes de esa mágica que trae químicos para blanquear los dientes y me ardió la piel de una manera impresionante. Entré en pánico y me quité la pasta y aprovechando q la botella de vinagre blanco estaba en el baño, me eché un poco en las cejas para neutralizar los químicos (si sirve con gas lacrimógeno, por qué no con químicos raros?). Aunque no cayó nada en mis ojos, los siento cansados y como que me arden y en mi mente puedo recordar con exactitud fotográfica la parte del instructivo donde advierte que no se debe usar  la tintura en  combinación con otros químicos y que si se usa en cejas ellos no se hacen responsables de la posible ceguera. Y pensé: ¿ qué sucedería con mi vida si por vanidad y estupidez quedara ciega?

Pensé que sería en la mañana que me daría cuenta. Abriría los ojos y no podría ver nada. No tendría idea de qué hora es, si todavía es de noche o ya amaneció. Gritaría a ver si está mi hermana y al darme cuenta que no está, hiperventilaría unos minutos mientras pensara qué hacer. Podría llamarla al celular… pero no me sé su número ni lo tengo en marcado automático.  No podría entrar a internet a buscarla porque tampoco podría ver dónde estoy navegando.  Tendría un par de opciones: marcar el último número al que haya llamado por mi celular, y esperar a ver quién responde. Le contaría mi dilema y le pediría que se contacte con mi hermana y le avise que venga a la casa de inmediato, que es una emergencia, que me quedé ciega.  Entonces llamaría al 911 y les pediría que vengan por mi, que estoy ciega y necesito que me lleven a un hospital a ver qué sucedió. Saldría de mi cama y buscaría ropa para ponerme, utilizando mi memoria para adivinar dónde dejé los zapatos y tanteando la ropa para saber de qué lado ponérmela y esos detalles. Agarraría la cartera y revisaría q la billetera estuviera adentro, y bajaría a esperar la ambulancia.

Digamos que no pudieran resolverlo… tendría que replantearme la vida como persona no-vidente y estoy segura q hay gente en los hospitales que te ayuda en eso: enseñarle a uno a caminar con bastón, a cocinar, a vivir. Qué haría por diversión? Ensayaría a puro tacto cómo hacer que funcione el text-to-voice de mi kindle para poder “leer”, y aumentaría la cantidad de audiolibros.  Tendría que aprender a usar la compu con algún software de lectura para seguir trabajando.

En mi imaginación llegué hasta el momento en que me tocara viajar a Colombia. Pensé que pediría q alguien me espere en el aeropuerto y que me acompañaran todo el trayecto. Pasaron unos 30 segundos desde q me ardieron los ojos hasta estar en un avión a Colombia. En la mente todo va a la velocidad de la luz.

Ya no me arden los ojos. Estoy en cama y vuelvo a ver al celular. Recuerdo dónde está por si necesitara encontrarlo a tacto en la noche.  Tengo mi visión, audición y todos mis sentidos. Sé que en un santiamén un accidente sucede y la vida cambia. Nada más espero que si alguna vez llega a suceder, yo sea capaz de enfrentarlo y seguir adelante. ¿Mientras tanto? No volver a hacer idioteces.

 

Foro Al Jazeera desenchufado: ¿Puede la blogosfera incitar cambios políticos y sociales?

Sábado, 12 de marzo de 2011

La sesión “desenchufada” del foro AlJazeera en la que los blogueros tienen el piso y responderán hacia cómo se están dando los cambios políticos y sociales utilizando las herramientas de nuevos medios. La sesión inicia con un mensaje del músico inglés Peter Gabriel, quien presenta un nuevo proyecto de Al Jazeera llamado Courage Connect que le permitirá a las personas utilizar las redes para documentar cómo están viviendo las revueltas, protestas, revoluciones que están sacudiendo el medio oriente. El tema es una visión de Malcolm Gladwell en la que considera que las redes sociales no son determinantes ni importantes para las revoluciones, que hay demasiada atención en las herramientas.  Les dejo una lista de ideas sueltas, todas refiriéndose al rol de las redes sociales en las revoluciones y cambios.  La mayoría de participaciones fueron cortas, gracias a un sistema bastante eficiente en eliminar la gente que nada más se queda hable que hable de un tema: cuando la gente que hablaba llegaba a su límite, pusieron a sonar una vuvuzela.

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Rebekah Heacock considera que es una dicotomía falsa: no todas las relaciones en línea son débiles ni todas la relaciones en el mundo 3D… Gladwell ve el mundo en blanco y negro mientras que hay que ver que hay muchos tonos de gris.

Hisham: no, pero hay algo de verdad. A través de las redes se distribuye propagandas, se cuentan historias y se dan perspectivas desde la gente que está en el lugar de los hechos. Considera que las nuevas redes sociales han hecho de estos procesos algo mucho más rápido: hace 20 años, este tipo de revolución si bien se hubiera dado, hubiera tomado mucho más tiempo en volverse “contagioso” y difundirse por la región.

Mark Levine: Gladwell tiene una perspectiva muy “gringa”. En sociedades en las que no se puede congregar abiertamente, las redes sociales lo hacen posible: es un espacio virtual en el que la gente se puede reunir.

El próximo integrante comenzó a hablar rapidísimo en árabe

Georgia: Global Voices es completamente virtual, entonces desde la perspectiva de alguien que maneja una organización de 400 personas desde una isla en el Caribe, dice que Gladwell está equivocado cuando supone que los lazos en línea son débiles.

George Ramsey:  En las revoluciones del 99 de Irán se manejaron máquinas de fax, cassettes y fotocopiadoras como las herramientas de la revolución: en estas revoluciones se están usando otras herramientas. El énfasis debe estar en la parte de Sociales y no tanto “redes”. A pesar de la virtualidad, se forman lazos fuertes a través de las redes mientras haya algún tipo de contacto físico: conocerse cara a cara.  Esa sería la condición.

Nasser Weddady: Gladwell es un buen teórico de revoluciones del Siglo XX, pero no del Siglo XXI. El habla mucho de revoluciones a la antigua, pero en estas nuevas revoluciones, las redes sociales  permitieron el intercambio de información rápido y la fácil distribución. Los medios sociales no provocan revoluciones, pero sí las democratizan y las distribuyen con más rapidez, facilidad e informan.

Los medios sociales no son catalizadores, pero sí son una herramienta valiosa.  Se abre el micrófono para otra gente.

Golnaz: en Irán donde no hay plataformas públicas para expresarse libremente, las redes sociales brindan estos espacios. Las conversaciones entre iraníes que se dan en las redes como facebook o twitter son usualmente de temas tabú en la sociedad, temas que no se tocan en los medios masivos. Estos lazos pueden iniciar como débiles, pero se van fortaleciendo con el tiempo.

Las redes sociales peuden ser peligrosas: un régimen totalitario podría invertir mucho dinero para seguir, grabar y espiar en los comportamientos que suceden en la red, como una respuesta anticipada a una posible revolución: cómo se está protegiendo la gente? Cómo se están cuidando los usuarios de las redes para evitar correr peligro.

Si la blogósfera es tan liberadora, entonces qué alguien le explique por qué en USA se están dando el efecto contrario: el tea party, los republicanos, Sarah Palin.

Siguiendo los eventos en Túnez y Egipto, las redes permitían dar vvoz a los disidentes insatisfechos. al Jazeera pudo alimentarse de las redes sociales porque estas redes producen información.  Sería bueno saber cuándo es que la gente cayó en cuenta que las redes sociales podrían ser potenciadores de procesos sociales y políticos .

Respecto al caso tunesino: el idioma inglés no tuvo ningún rol en las revoluciones… el francés y tunesino fueron los que lograron motivar la revolución. Había un lugar virtual en el que podían tomar parte de las discusiones. Blogueros que se pasaron a twitter y facebook.

De Egipto: Nosotros nos dimos cuenta del impacto social de facebook y twitter… desde que tuvieron correo electrónico se dieron cuenta que la posibilidad de tener retroalimentación era lo que lo hacía fuerte. Entonces no es algo nuevo.  Ahora no sólo usan foros como fcebook y twitter para llamar a manifestaciones sino para tener conversaciones serias sobre la constitución y el futuro del país que no tienen espacio en los medios tradicionales.

Responder al comentario sobre el uso de las redes de los republicanos, también trae al tema el uso de Obama de redes sociales: es parejo.

Los medios sociales facilitan y aceleran los procesos que ya se iban desarrollando en otros medios o herramientas.

La revolución de Irán por twitter a mucha gente logró cambiarles su percepción de twitter como catalizador de cambios.

Hay medios tradicionales como Fox News que lo que hacen es resaltar la presencia de los conservadores en la red, mientras que no hay medios demócratas que hagan lo mismo para resaltar a los liberales que se mueven en la red.

Hay una guerra informática: hay que buscar aliados y armar coaliciones pero también protegernos.

Hace 30 años, si le hubieran preguntado a la gente si una página web podría incitar a cambios, la respuesta hubiera sido un contundente no. Y ueno: YouTube tuvo una fuerte importancia en la facilidad de demostrar lo que estaba sucediendo, subir abusos y mover a la población a través de videos.  Ahora que cualquiera puede subir contenido a la red, eso permite que todos tengan voz.

Las redes sociales le permiten a la gente movilizarse con menos miedo de ser enviados a la cárcel o perseguidos. En las demostraciones egipcias se vio el uso de grupos que lograron integrar a la gente: mucha gente marchó gracias a que se identificaron con una causa que conocieron a través de facebook.

Los peligros de las redes sociales: si una revolución es exitosa y qué bien por las redes.. Pero si fallan, el contenido ahí queda, entonces los blogueros son enviados a la cárcel, son perseguidos. Entonces la red se vuelve en un enemigo.

La gente no se reune alrededor de malas ideas.  Las ideas son contagiosas, y la gente se entera de una buena idea y le cuenta a otros que le cuentan a otros. Esto no es nada nuevo, las redes sociales lo que hacen es volverlo exponencial.

Los jóvenes han tenido un rol determinante en las revoluciones al ser tan activos en las redes sociales y lograron ponerle una cara a las revueltas: había un twittero o bloggero con el que nos podríamos relacionar y con el que lo podíamos conversar. En Libia no hay eso, y se está notando.

Ahora entraremos en conversaciones grupales en las que debatiremos las siguientes preguntas:

1. ¿Cuál es el rol de los blogueros en estados democráticos, no-democráticos y en transición?

2. ¿Cómo pueden ser sobrellevadas las dificultades y restricciones técnicas?

3. ¿Cuál es la clave para que los blogueros puedan influir el cambio en las sociedades?

No llegamos a conclusiones fuertes, pero un compañero del grupo tuvo un comentario bastante interesante: Cuando las redes sociales llegan, en un inicio están compuestas por gente a la que le gusta el cambio y esto se ve reflejado en los temas que se tocan, más temas tabú. Pero cuando internet y las redes sociales se vuelven “mainstream” entonces entran a participar aquellas personas que apoyan el status quo, y los temas se volcarán hacia los temas más conservadores.

También comentamos que hay países que son mucho más sofisticados para controlar conversaciones que otros.  Irán y China son expertos en saber el uso que se le da a los medios para bloquearlos, para infiltrar las redes y para participar en las “conversaciones” aportando desinformación que confunde a los medios.

Y finalmente, que traer abajo un gobierno es mucho más fácil que reconstruirlo: tal vez el rol de los blogueros es el de informar, y brindar espacios en los que se puedan llevar a cabo discusiones sobre temas de política, constituciones, y similares.

Hablar de blogueros está desactualizado: hay muchos otros medios que se están usando efectivamente que no son los blogs y que tal vez la función del personaje que entra a sustituir a este “bloguero” es el de agregar información y filtrarla.

Twitter tiene la ventaja de que se autocorrige: los rumores vuelan, pero así de rápido es fácil corregirlos y revisarlos.

No todos los “blogueros” son líderes. No todos son políticos.

En caso de emergencia

Viernes, 18 de febrero de 2011

Un artículo en la red y un recuento de lo que he visto suceder en la red me hizo pensar en el uso que le damos a las redes sociales, qué tanto confiamos en ellas y si confiamos lo suficiente como para usarlas en caso de emergencias. Queda mucha tela por cortar, mucho por investigar  y descubrir, como por ejemplo cuál es el patrón de uso en Costa Rica de las redes sociales en momentos de crisis, pero acá va un poco de lo que me pasa por la cabeza respecto a este tema.

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Redefiniendo

Viernes, 11 de febrero de 2011

Un día de éstos conversaba con una amiga y tuve un momento de epifanía boba: cuando te das cuenta de algo que seguramente el resto del planeta ya sabe y da por sentado.

“Descubrí” que la diferencia entre las características que determinan nuestra identidad y las características que modificamos según la época y moda,  la diferencia más grande es en la importancia que les damos.

Es posible que esté sobresimplificando la cosa, pero si me pongo a pensar en las cosas que me definen como la persona que soy hay demasiadas que son maleables y que en efecto no siempre han sido las mismas.

Si defino comportamientos: Soy una persona hogareña,  la que le gusta tejer y coser y leer.  Pues no siempre ha sido así. Yo no soy lo que hago, porque he tenido épocas en las que salía de fiesta todas las noches y no por eso era menos yo que ahora.

Si defino actitudes: Soy una mujer a la que no la asusta la soltería, pero que tampoco le asusta el matrimonio o la familia. Hace un año o dos me hubiera parecido tétrica la idea de tener hijos, pero desde que conocí a mis sobrinos, no está en mi lista de cosas por hacer en la vida, pero tampoco en la lista de cosas para evitar a como de lugar.  Antes buscaba un sertido de arraigo, pero ahora he aceptado que soy nómada y que mi patria soy yo.

Suena obvio, pero en su momento fue todo un descubrimiento. Como que ya lo sabía pero no lo sabía o tenía internalizado. Esas características que uno se pone encima: “es que soy celosa”, “es que yo no hago X tipo de cosas”, “es que soy cristiana/vegetariana/republicana”… pues no representa nada. No es inamovible. No es ninguna barrera para lograr lo que se quiere y en el momento que uno desee hacer un cambio, tampoco se va a caer el mundo ni uno va a dejar de ser quien es.

Da cierto grado de libertad. Que nada está escrito en piedra, ni siquiera aquellas cosas que pensamos que están fuera de nuestras manos. Y ya.

Disco Duro

Miércoles, 9 de febrero de 2011

-Entiéndame -explicó-, considero que el cerebro de cada cual es como una pequeña pieza vacía que vamos amueblando con elementos de nuestra elección. Un necio echa mano de cuanto encuentra a su paso, de modo que el conocimiento que pudiera serle útil, o no encuentra cabida o, en el mejor de los casos, se halla tan revuelto con las demás cosas que resulta difícil dar con él. El operario hábil selecciona con sumo cuidado el contenido de ese vano disponible que es su cabeza. Sólo de herramientas útiles se compondrá su arsenal, pero éstas serán abundantes y estarán en perfecto estado. Constituye un grave error el suponer que las paredes de la pequeña habitación son elásticas o capaces de dilatarse indefinidamente. A partir de cierto punto, cada nuevo dato añadido desplaza necesariamente a otro que ya poseíamos. Resulta por tanto de inestimable importancia vigilar que los hechos inútiles no arrebaten espacio a los útiles.

Sherlock Holmes, Estudio en Escarlata

Tengo unos amigos que se saben de memoria la letra de cientos de canciones, y pueden hacer revisión mental para buscar esa frase o esa estrofa que necesitan para ilustrar una forma de sentirse o de pensar. Son de los mismos que no tienen que ver la letra en un karaoke, y no sólo con la canción favorita: pareciera que se las sabe todas de memoria.

Otro amigo guarda detalles. Tiene una memoria prodigiosa y se acuerda de cosas que sucedieron hace años de años de años… pero no como una nebulosa de “ay, yo creo que sí fuimos” sino que puede decirte quiénes estaban, qué película se vio y en qué restaurante se comió. Incluso puede acordarse de qué se habló mientras estaban sentados en la fila.

Están también los que cuando comparamos notas sobre alguna serie de TV, se saben el nombre y número del episodio, la temporada y pueden citar frases. O los que ve uno en cierto tipo de fiestas, que tienen una frase de algún famoso para cualquier momento “Como dijo Lacan”, “Ortega y Gasset en X año mencionó”, etc. En el pasado eran los que se acordaban de los números telefónicos de todos. Ahora estarán los que ponen passwords distintos para cada página y se acuerdan de todos. Esa amiga que conoce a alguien y nunca se olvida del nombre ni el lugar en el que se conocieron: ella le cae bien a todo el mundo.

Me pone un poco nerviosa este asunto. Porque definitivamente no tengo memoria disponible para recordar caras, ni fechas importantes ni para cumpleaños. No me sé los teléfonos de nadie, y soy pésima para saberme la letra de las canciones, si acaso me sabré 3 de memoria, las demás me las he olvidado. Lo confieso: no recuerdo los detalles de lo que estudié en la Universidad y no sé si seré la única de mis compañeros que no puede repetir de memoria los monólogos que hice. No recuerdo las citas ni salidas, en muchos casos tampoco tengo idea de “cómo fue que nos conocimos”. ¿Entonces, en qué estoy ocupando mi memoria?

Creo que mi cerebro es como el cuarto del necio, lleno de cosas que me van gustando, no tanto porque sean útiles. Recuerdo frases de libros favoritos, pero no citables sino nada más como sensaciones. Sospecho que si me pusieran un violín en las manos, mis dedos recordarían dónde posarse y poder tocar “The Long Song”. . Mis manos se acuerdan de cómo deben moverse para tejer un par de medias, o un sombrero o una sencilla bufanda. En la cocina a veces no mido ni peso ni calculo volúmenes: lo hago a puro ojo, basándome en lo que ya leí sobre la receta o las veces que la he hecho antes. Recuerdo videos que he visto, historias que me han contado, cosas sobre las que he escrito.

Recuerdo instrucciones de cómo brillar una lata de gaseosa con una chocolatina para poder hacer un espejo de emergencias o para concentrar la luz y lograr encender yesca. Sé cambiar llantas, puedo encender chimeneas, y a punta de tips and tricks he logrado salvar más de una situación. Para todo lo demás, guardo recordatorios abstractos de lo que he visto, frases sueltas, trucos, consejos, trivialidades que me hacen cosquillas en el cerebro. Datos que me intrigan o me hacen sentir bien, o noticias que me dan vueltas.

En la más reciente versión de Sherlock Holmes (recomendadísima de la BBCOne) Sherlock moderniza la frase que colgué ahí arriba cuando le dice a John que su cerebro es como un disco duro de espacio limitado. Tal vez en eso me parezca a mi cerebro: yo casi no mantengo información en mi disco duro de la compu, todo lo pongo en la red, queda conservado en la nube, disponible desde cualquier punto, e ilimitada. Nada más etiqueto algo para saber cómo encontrarlo después cuando lo necesite. En mi caso tal vez mi disco duro es externo, y se llama internet.

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