Tejer

LANA

Domingo, 5 de mayo de 2013

El viernes en la tarde, una amiga me mandó un msg por gmail, preguntándome si quería lana gratis. Respondí que definitivamente sí. Entonces madrugamos el sábado y fuimos al sótano de una de sus amigas, donde había encontrado unas cajas de lana que dejó una mujer aficionada a las artes manuales después de su muerte hace unos meses.  Salí con 3 libros (1 de patronaje, 1 de costura y 1 de patrones de tejido) una bolsa cargada de telas que todas combinan lindas para un quilt y con múltiples madejas de lana Manos del Uruguay “vintage”, todavía etiquetada y sin ovillar.  De camino nos topamos una venta de garaje, y entre las cosas encontré un sweater de cachemira a 3 dólares en un color precioso que pensé que podría canibalizar para sacarle la lana. La sorpresa fue al llegar a casa y darme cuenta que no sólo me sirve el sweater, sino que se me ve genial y se siente todavía mejor, suavecito y fantástico. Así que gané un sweater, pero perdí metros y metros de lana. Afortunadamente, el plan de domingo era ir al festival de lanas y ovejas de Maryland.

Mi amiga y el novio pasaron por nosotros, recogimos a otra chica y agarramos ruta. Una hora después llegamos al campo ferial, y de una vez fuimos a poner las mantitas a la par de la música en vivo e hicimos nuestro picnic: salsa de tomatillos, ensalada de lentejas con uvas, ensalada capresse, y de postre unas fresas enormes que rellenamos con chispas de chocolate que fueron el éxito.  Luego ya fuimos a recorrer las tiendas y toldos y yo fui en busca de un ovillo de lana particular.

Obviamente me topé un par de ovillos de lana para encaje que estaban muy baratas en otros colores, y las eché al saco, y después encontré el color q estaba buscando en el grosor que requería y listo, a ir a ver ovejitas y a comerme un helado.  Me hubiera gustado estar más tiempo, tal vez ir los dos días en vez de uno y sacar el rato para ver las demostraciones de perros ovejeros, pero como llegamos tarde, no teníamos tiempo de hacerlo todo.

Les quedo debiendo las fotos. Tomé una única foto, de una oveja, pero prefería disfrutar el día y no estar tomando fotos, que a veces causan que en vez de acordarme de una experiencia, me acuerdo de las fotos y no del total. Pero creanme que es una locura de colores y texturas y lana en bruto sin lavar y lana teñida sin hilvanar y lana ya procesada y pasada por la rueca y ruecas y agujas y todo lo que uno pudiera querer. Fantástico. El flaco nos acompañó, y fue un campeón. Era obvio que todo el asunto era mortalmente aburrido para él, pero nos acompañó con ánimo y gusto. Le debo una ida a un Blizzconf o a algún otro evento geek de los que no entenderé nada. Y llevaré mis lanas y agujas.

 

Para la tierra

Jueves, 30 de abril de 2009

No soy demasiado buena en eso de publicar en la fecha de las efemérides. El día de la tierra vino y se fue, el día del árbol también, pero eso no significa que no piense en lo que eso significa y hasta puede que haga algo al respecto.

Resulta que a mi no me gusta para nada barrer y trapear. Es de esas tareas que las dejo para después tanto como sea posible. Las escobas me parecen asquerosas: me da ñáñaras desenredar el pelo y la mugre de las cerdas después de pasarla por la casa, y siento que levanta más polvo del que barre. Pero los trapeadores se llevan el premio. Ahí si me puedo ir en arcadas pensando que hay que meter la mano en el agua asquerosa múltiples veces para escurrir los pelos esos medio podridos del trapero, y ver como corre el chorro de agua negra por encima del guante y se baja por todo el brazo hasta gotear desde el codo. Puaj. Tengo un modelo que es de los que uno les mete un trapo, pero es lo más impráctico. En vez de tener una pinza metálica que agarra el trapo y lo suelta con un sencillo movimiento del seguro que se encuentra en el mango del trapero, tiene dos tuercas en la base que hay que soltar manualmente, FAIL.

Lo que me gusta usar es el antiecológico “swiffer” para barrer. Consiste en un cuadrado plástico con un mango articulado en la unión para darle movilidad. A este cuadrado se le pone por debajo una lámina de tela-papel-material milagroso electroestático que hace que el polvo se pegue furiosamente y no se suelte. El mío es una versión china del mismo aparato, creo que se llama Swiffter o algo así. Uno pasa un swiffer por debajo de una cama y trae consigo suficiente polvo y pelusa para hacer un par de conejos. Pero este “trapito” es desechable. Se inventó para que barras, saques todo el polvo de tu casa y después despegues el papelito de tu swiffer y lo tires a la caneca con todo el polvo que lleve acumulado. Yo lo uso por los dos lados, como para ahorrar, pero igual: eventualmente tendría uno que comprar recargas… y acá en Colombia no las he visto.

Trapero¿Qué podía hacer entonces? La lana acrílica, esa lana chillona plasticosa favorita de las abuelitas para cojines, cubrecamas y esas muñecas que tapan el papel higiénico es un imán para el polvo. Así que siguiendo un patrón que encontré en línea, me tejí una cubierta para mi swiffer pirata. Y me quedó lo más de divino. Lo mejor es que es de doble faz: el lado motosito sirve para barrer, pero si se le da vuelta, queda un lado rugoso perfecto para restregar pisos. Maravilloso. Si les interesa hacer uno, las instrucciones están acá. Yo lo veo fácil de modificar para otros aparatos, o inclusive, para cubrir la escoba y poder barrer debajo de muebles.

Trapero2Me animaría a modificar el patrón para cubrir una mopa de las que venden acá, pero resulta que la mopa que había comprado justo para que cumpliera este propósito de usarse para “trapear”: made in Colombia, se veía resistente y práctica… resultó ser una basura plástica que se rompió apenas la traté de usar.

¿No saben qué es una mopa? Una buena mopa es para mi lo que el champú 2 en 1 nunca logró ser. Quita el polvo y además deja limpio el piso. puedes restregar desde una distancia prudente haciendo uso del palo largo al que viene pegado. Lavar una mopa es sencillo, despegue la tela, si quiere la deja remojando en jabón y al día siguiente la echa a la lavadora, o la escurre y está lista para usar nuevamente. Claro. Una BUENA mopa.

Y bueno. Mi otra actividad ecológica de la semana fue plantar un jardín de hierbas y vegetales de hoja. Tengo germinando y esperando a que crezcan semillas de albahaca, orégano, lechuga, cilantro y hierbabuena. Me dio por sembrar el 28, y resulta que el 28 era el peor día del mes para sembrar, porque la luna está nueva y no se qué otros cuentos. Entonces el 29 planté un grupo de semillas de control: albahaca, cilantro y lechuga. A ver si germinan antes que las del 28, o si quedan siendo más saludables. Todo sea por la ciencia.

Macetitas

Mi jardín está hecho de recipientes reciclados donde estoy plantando las maticas, entonces ahí otra vez aplico la ecología: envases de helado, de queso crema, de mantequilla y de yogurt están listos para recibir los brotes apenas germinen y crezcan un poquito, y para germinar las semillas usé una caja de huevos e hice unos recipientes de papel periódico que reciclé del relleno que vino en una cartera que compré hace poco. Acá un videito para que vean lo fácil que fue. Lo mejor? Al momento de transplantar, no hay que sacarlo del papelito: se entierra el retoño con todo y “maceta”, y ésta se desintegrará.

Ahora no tendré que botar cilantro cada fin de semana, porque sólo me comí una parte.  El cilantro seguirá ahí, creciendo, mientras yo le quito las hojitas que me pueda comer. Igual con la lechuga: podré cosechar una lechuguita tierna orgánica cada que se me antoje.  Y la hierbabuena ni hablar: Cuando esté lista, los invitaré por unos mojitos cubanos.

Día de tejer en público el próximo Sábado.

Domingo, 8 de junio de 2008

Ha querido aprender a tejer sólo para sentir el poder mágico de convertir una tira en un objeto o ropa usando sólo 2 palitos? Probablemente nunca lo has pensado, pero si esta primera oración llamó tu atención y logró que tu corazón latiera un triz más rápido, pues el próximo sábado 14 de junio es el Día Mundial de Tejido en Público. La actividad se realizará en el Parque de los Pies Descalzos.

Lo hice en el 2006, en el 2007 fui sola a ExpoTejidos. Este año habrá grabación blogotemática en el Parque de los Pies descalzos a las 2pm, Galo, Peter y Jorge tendrán agujas en sus manos mientras les intentaré dar los primeros pasos en el arte del tejido malla o punto.

Lo que tiene que llevar son agujas de malla de 3.75 mm o similares y una aguja de ojo grande para lana y yo les colaboro con la lana en sí. El producto final será un juguete para mascota; éstas son agradecidas y les gustará lo que le hagan sin fijarse en sus defectos. Ni siquiera tiene que ser SU mascota, pero si quieren, en vez de “juguete de mascota” le ponen “alfiletero” o “adorno para árbol navideño” y listo. Les enseñaré a calcular tamaño, a montar los puntos, a hacer punto y revés, a desmontar puntos y a unir los bordes.

Entonces cualquier cosa dejen mensajito para saber que debo llevarles lana :)

Acá la invitación oficial

Por cierto, si van, quedan automáticamente invitados a un evento súper especial el domingo siguiente!

mi primer par de medias

Martes, 13 de noviembre de 2007

Con este patrón, las agujas que me regaló sneaksleep, la lana que compramos juntas en DC y paciencia, logré terminar mi primer par de medias.

¡aleluya!

medias perfectamente simétricas.

La terminé ahora en la tarde, después de hacer pudín de fresa Y pudín de chocolate. Los dos al tiempo, sin usar mezcla instantánea, en 2 fogones diferentes.

Me siento como la diosa doméstica hoy.

¿Alguien quiere casarse conmigo y llevarme a vivir a una finca con muchos animales y poca gente alrededor donde pueda hacer pudines, conservas y panes todo el día, siempre y cuando no esté tejiendo o blogueando?

Blue screen of death cerebral.

Lunes, 12 de noviembre de 2007

El sábado en la tarde descubrí que tengo más paciencia de la que creía. Pasé toda la tarde cuidando a mi abuela en el hospital sin ningún tipo de distracción. Mi abuela no tiene buena conversación, nada de eso de “abuelita dime tu”. No cuenta historias del pasado, no tiene hobbies en el presente y tampoco ve televisión como para hablar de la novela. No le gusta leer, no había tele ni radio en el cuarto, no hace manualidades. Tampoco duerme durante el día. Así que estuvimos mirándonos las caras, haciendo “smalltalk” y tratando que las horas pasaran más rápido. Toda. una. tarde. Menos mal que a eso de las 5:30 presenciamos una telenovela de la vida real desarrollarse en la cama de al lado, completa con recapitulación posterior gracias a la implicada. Brujería, maridos sicóticos, lupus, aneurismas, secuestro de un celular y desapariciones todo mezclado en una historia apenas para leer en “mujer, casos de la vida real”.

Esa misma noche me enfermé yo (algún virus o algo así habré agarrado allá) y fue como cuando el computador un día decide que no quiere trabajar más y le da pantallazo azul y hay que rebootearlo en formato seguro y tratar de reconstruir lo que sucedió, haciendo defragmentación del disco y ver si eso ayuda. Así estoy yo, en un estado vegetativo medio inconsciente: dormir, dormir, ver tele, tejer un poco. Parte de mi plan de salud es alejarme de las fuentes de tensión y por eso decidí darle descanso al computador durante el fin de semana. Mucho trabajo por hacer, y cada minuto que paso frente a la pantalla algún nuevo problema o tarea por hacer resulta. Necesito recuperar energías y subir mis defensas, así que trabajar en artículos, edición de videos y subir fotos a la red no ha sido prioridad.

Me di festivo. Así que me he pasado la mañana viendo mi nuevo canal favorito de cable (Utilísima), tejiendo mi 2da media y tomando té con limón.

Yo lo llamo vacaciones.

¡No te lo Pongas!

Martes, 25 de septiembre de 2007

¿A dónde va uno con las dudas mundanas y poco existenciales? Tal vez alguno de ustedes tenga alguna de éstas respuestas.

No sé vestirme adecuadamente. Combinar ropa es una labor complicada para mi. Trato de copiar estilos y no me sale. Así que me pongo lo que me encuentro en el clóset, usualmente prendas favoritas que no combinan entre sí. A veces, varias de esas prendas han sido tejidas por mi misma. Ahora les pregunto, como si fueran Trinny y Sussanah:

¿Puede uno mezclar diferentes prendas tejidas en una sola “mudada”? Podría, qué se yo, si hace frío, ponerme un sweater de lana Y una bufanda tejida? Y si le agrego un sombrero o cartera tejidos también? Algo como combinar estas prendas:

(advertencia, muchas fotos después del salto)

1. ¿Éstas 2 carteras combinan con el sombrero? Son del mismo tipo de lana jaspeada, pero en diferentes colores. Es suficiente ese parentesco para poderlas mezclar?

Misma familia

2. ¿Tiene sentido mi lógica para combinar ropa? El sombrero combina con la bufanda por el negro, y la bufanda con la cartera por las rayas y el rosado… Eso hace que el sombrero combine con la cartera?

combo

3. Y si cambiamos el sombrero por un sweater, ¿Qué tal esta pinta para salir?

combo2

4. Creo que este sweater no combina con nada.

combo 3

5. O será que este conjunto lo salva? Ese cuello abierto hace que un sweater que sería de otras formas abrigador… no lo sea. Sobre todo en el cuello.

combo 4

6.Este sweater es más amistoso. Combinaría con la cartera también? O sería demasiado?

combo 5

7. Este… este combina con alguno de los anteriores?

clapotis y patchwork

Adaptación

Domingo, 29 de julio de 2007

Tener pareja a mi siempre me ha cambiado… de pronto cosas que no me interesaban se vuelven atractivas y comienzo a sumarle música, intereses y actividades nuevas al repertorio de “cosas para hacer un sábado en la noche”.

Cuando voy a donde el flaco usualmente seguimos sus pautas: comemos arepa con algo, jugamos Frets of Fire, vemos series de anime, jugamos emulador de NES, o lo veo jugar Wow, siempre y cuando no se esté dedicando a pescar que para mi tiene el equivalente de entretenimiento de ver pintura secar. Debido al tamaño de nuestras casas, usualmente voy a la de él. En mi casa no hay manera de no tropezar encima de los otros habitantes (pa y ma), entonces me siento mal cuando por respeto tienden a encerrarse en su cuarto para darme “espacio” o cuando deciden brindarle atención a mis amigos y casi que les hacen responder un cuestionario con preguntas que van desde “¿que planes tienes para los próximos 5 años?” a “¿cuál es tu posición frente a las políticas de despeje de Uribe?”. La otra situación incómoda para mi es que tienen la tendencia de asomarse y fijarse en la película que uno está viendo para ver si se quedan a verla, y lo calculan perfectamente para entrar justamente es la única escena de desnudos de la película de acción o resulta que es algo como “La Pianista” y me pongo de todos los colores sintiendo que les debo alguna explicación por mis elecciones cinematográficas. Así que por respeto a todos los involucrados, usualmente me evito úlceras y no traigo invitados a casa.

Hoy fue la excepción: cuando iba a salir a una reunión en la mañana, mi mamá me enfrentó con el temible “Usted tiene la casa de hotel” y decidí que tal vez es estrés por no saber en qué y con quién empleo el tiempo libre. Después de todo ayer me hizo por teléfono la escenita de : así que va “a ver películas” con un “amigo”… acaso es un “amigo con derecho”?

Así que “mi amigo” el flaco vino para acá con el plan de hacer cupcakes para estrenar el kit que me regaló mi cuñada y mientras se hacían, ver el par de películas que alquilamos ayer y no les encontramos donde traían subtítulos: La Vida de los otros en Alemán y La maldición de la flor dorada en chino.

No contaba con que las películas se quedaran sobre la mesa de su casa, donde las habíamos dejado frustrados antes de subir a bajar los codecs y entretenernos con SuperMario 3… él se trajo la caja vacía. Ya era tarde, así que decidimos que en vez de quequitos, estrenaríamos la “previously loved” wafflera. Mis papás estaban sentados en la mesa del comedor jugando scrabble, nosotros nos refugiamos en la cocina con la puerta abierta. El plan B resultó ser las cosas que me gustan a mi: waffles con almíbar de fresas frescas, chocolate caliente, después programas de cocina en la tele y tejido. Entre los programas de cocina, decidí que estar en un sofá con espacio para que pase el espíritu santo entre nosotros era perfecto para avanzar con mi media tejida. Así que fui a buscar mis materiales y me fijé en el otro proyecto que tengo pendiente: una bufanda de Gryffindor tejida circularmente. Confiada en el trabajo adelantado anteriormente enseñándole los “algoritmos” y “fórmulas” para tejer, regresé a la sala, le puse la bufanda en las manos y pasamos el resto de la noche tejiendo.

¿Lo más lindo? Al final me dice con las manos llenas de bufanda: “hey, la próxima vez que salgamos me llevas esto para seguir haciéndolo”. Houston, tenemos un nuevo fan del tejido.

Creo que la noche fue provechosa para nosotros y confusa para mis papas… por sus caras creo que no saben cómo clasificar al chico flaco y alto que cocinó postres y tejió feliz con la hija mientras veían No te lo Pongas, programas de cocina y torneos de poquer por TV.

Medea Vs. Acrílicos

Viernes, 29 de junio de 2007

Otra razón para odiar la lana acrílica.

Tengo quemaduras de segundo grado en mi dedo del medio de la mano izquierda… todo por la fricción entre la lana y ese lindo dedito que uso para mover los puntos a lo largo de la aguja.

Nunca pensé que sería posible, pero mi hermana me confirma mis sospechas. A ella también le pasó cuando estaba tejiendo unas medias con lana acrílica.

¡JA! por más “suave” que te digan que sea la lana acrílica, es una vil mentira. Imagínense las ampollas que podrían causar unas medias de lana acrílicas en los pies. ¿Combustión espontánea alguien?

Repitan conmigo. La lana acrílica es del diablo.

Pd. Gracias por sus buenos deseos, ya me voy recuperando poco a poco… y espero que continúe mejorando mi salud :)

Triste realidad tejeril

Jueves, 14 de junio de 2007

A las Señoritas que atienden en La Reina:

De antemano me disculpo por mis pedidos “exóticos”, pero es con un noble fin: quisiera tejerme un par de medias.

Por excelencia las medias se han hecho de lana de oveja, pero la verdad que no soy tan exigente. Me conformo con poder conseguir lana no acrílica suficientemente delgada para tejer para un par de medias. Agradecería que no me miraran con cara de loca porque pido “lana que no sea acrílica”. Es la manera más sencilla de pedirles que sea lana animal. Tengo miedo que si les pido lana animal, podrían reirse como lo han hecho antes, sugiriendo que la lana de elefante está escasa, y si pido lana de oveja, dirían que no hay, obviando mencionar que si tienen ovillitos de angora por ahí escondidos. Lo siento por la confusión, pero que ese hilo enroscado se llame “lana” no significa que está hecha de “lana” en todos los casos.

Pero debido a la extrañeza de mis pedidos, estoy dispuesta a no usar fibra animal. Después de todo podría ser muy caliente para este clima. Podría tejer con algodón… sin embargo, sería bueno que entendieran que unas medias hechas en hilo carmencita o perlé no van a salir bien. Cuestión de estructura de las fibras. Ah, es que es para tejer algo que necesita ajustarse al cuerpo, y ya sabemos que tanto funciona el algodón para eso… tampoco me miren extrañadas cuando mencione que es para tejer medias. Yo no las miro raro cuando están tejiendo inútiles tapetitos en crochet para poner sobre las mesas, y eso que por lo menos las medias son útiles.

Sería mucho pedir que trajeran lanitas naturales para medias, o incluso Fixacao, un algodón con un poquito de elástico? Y que me dicen de unos juegos de 5 agujas de 2.0 mm. o 2.5 mm. para acompañar?

Muchas gracias,

Atentamente

Medea, la tejedora de medias frustrada

mi vellocino de oro:

ExpoTejidos

Domingo, 10 de junio de 2007

El sábado fue el Día Internacional de Tejer en Público, una festividad conocida casi que exclusivamente por tejedores. Me pareció una excelente excusa para ir a expotejidos.

Hay ciertos puntos altos de la visita. La primera fue doña Amparo, una señora que hace encaje con bolillos. No sólo estaba ella trabajando feliz en su artesanía, sino que atrás había un trabajo expuesto a la mitad del proceso para mostrar cómo se hacía. Pude hablar con ella y me explicó algunos pormenores de la hechura de encajes, como que cuando era niña hacía los encajes, la mamá los vendía y entonces le podía comprar un vestido o zapatos con esa plata. También esa misma señora tejió una colcha en hilo de bordar. Es impresionante, colorida y fantástica, con un precio alto totalmente justificado.

En otro stand tejían con fique (parecido al yute), y lo tenían ordenado,colorido y bien presentado con cierto “flair” artístico. Las señoras eran medianamente amables. Por allá al fondo me encontré una señora tejiendo una bufanda en lana de oveja, pero los productos estaban apilados en el piso, otros pegados con alfileres a las paredes. Lamentablemente, ellos no vendían ningún tipo de lana. Otro local que me gustó fue el de la seda. tenían capullos de seda que usaban para hacer joyería, unas madejas de hilo en exposción y vendían bolsos, chalinas y pañuelos hechos en seda trabajadas en telar.

Los demás he de decir que eran monótonos y fáciles de olvidar, centrados en vender y no tanto en mostrar esas tradiciones textiles, enseñar de sus orígenes y de lo que representa para la comunidad. Un montón de carteras, canastas, bolsos, correas, bufandas etc tejidos, donde los productos de una tienda se parecían demasiado a los productos de las otras tiendas similares.

Fui y vi lo que usualmente aqueja a las “expo-ferias”. Tratan de hacer contactos con compradores mayoristas y no le prestan mucha atención a buscar un público más amplio, están contentos con la cantidad que los visita cada año. Los “stands” carecían de decoración o displays interesantes, era típico ver a alguien aburrido detrás de un escritorio o en una silla esperando que alguien le compre algo. Muy comercial, muy de recuperar la inversión de un stand esos mismos días por medio de ventas. También es extraño la manera como algo hecho a mano ya no garantiza que sea único o irrepetible.

He de explicar algo: acá en Colombia han industrializado de una manera admirable el trabajo hecho a mano, siguiendo el patrón de los productores de encaje en Europa. Si bien producir algo a mano toma tiempo, acá tienen literalmente un batallón de gente trabajando a mano productos varios, y ni siquiera tienen que pagar costos de planta. Qué hacen?

Una empresa crea (o copia, tal parece) algún producto. Éste puede ser una cartera, una correa, unas pantuflas o decoraciones en madera country. Hacen unos kits con los materiales, y consiguen ejércitos de amas de casa que están en búsqueda de un ingreso extra. Entonces a estas señoras les venden los materiales e instrucciones detalladas y se les pide que se apeguen al modelo, después de terminados, la empresa les comprará sus productos terminados. Trabajan a mano y van a entregar el producto a algún lugar donde lo inspeccionarán, y si está mal hecho no lo pagan. Así de sencillo pueden hacer mil copias de un producto “hecho a mano”. Aunque el hecho a mano nos remite a una pequeña industria familiar, acá es todo menos eso. Son fábricas sin overhead.

Entonces que pasa, los patrones están practicamente en el dominio público y una idea inmediatamente es copiada por muchos otros. Recuerdo la primera cartera tejida en fique de colores que vi, con una manija de madera, divina. Después vi otra, y otra, y otra, todas casi que iguales, con pequeñas diferencias. Compras un producto en el que te cobran la exclusividad de hacerlo a mano (aunque “a mano” incluye también máquinas de coser y troqueles y otras cosas similares) pero el producto es igual a otros en el mercado, en no tan limitadas ediciones. Cuando la idea es vender, entonces ves a 3 o cuatro empresarios de la misma región vendiendo el mismo producto, presentándolo de la misma manera.

Entonces soñé con una feria de tejidos diferente. Llena de personas como Doña Amparo, dispuestas a compartir lo que les gusta hacer. Una feria donde puedas pasar por un stand donde te enseñarán a hacer las puntadas básicas del crochet y saldrás con una pulsera tejida. Si te gusta, puedes adquirir un juego de aguja con lana para seguir practicando, o si no nada más sigues tu camino. En otro stand habría una señora sentada con su telar, trabajando. Entonces uno podría acercarse y mirar como trabaja o hablar con ella y preguntarle cosas. En otro, explicarían como se hacen los sombreros paso a paso, desde la preparación de las fibras, la cortada de fibra, la tejida de las tiras, el cosido, el hormado, etc. Un stand de canastas tendría unas canastas en diferentes etapas de hechura, para ver cómo la van armando. En la sección de encajes explicarían la importancia que han tenido los encajes en la historia y de la tradición de hacerlos que usualmente pasa de madre a hija.

Tendría un stand donde venderían agujas, hilos, lanas y otras cosas, tendrían sillas extras para que uno pudiera llegar y sentarse y tejer y probar nuevos productos. Habría revistas y libros a la venta, o patrones de distribución gratuita para hacer con lanas y agujas que ellos convenientemente venderían. Porque así como estuvo, yo sentí como que me vieron cara de $. Cobrándome por entrar a ver un montón de gente que quería venderme cosas, y no una exposición de las tradiciones textiles, que es como venden la feria. Dizque para público familiar, pero no había ningún lugar con actividades para entretener niños. Ni siquiera para entretenerme los suficiente a mi, que soy parte de los groupies del tejido, casi que público meta y garantizado.

Que lindo poder cambiar un poco la mentalidad para que estos asuntos de comprar un espacio en una feria no se convierta siempre en un balance de ganancias o pérdidas. El tejido ha sido por excelencia una tradición alimentada comunitariamente, de compartir nuevas puntadas y técnicas y por eso ha crecido. Sería bueno que nos hubieran mostrado esa faceta también. Pero sé que estas luchas de lo que va y lo que no va, y de escoger entre el público meta que paga mucha plata y los que nada más vamos a aprender y educarnos, usualmente tendremos las de perder.

Ya entiendo por qué mis amigos no ven las ferias como algo interesante que valga la pena asistir… creo que también se han dado cuenta de lo poco entretenidas y lo muy comerciales que son. Como ir a un mall, solo que te cobran por entrar, las tiendas no son agradables y no tienes donde comerte un helado.

Subí fotitos a flickr, para que se den un vistazo.

Edit: acá hay un recuento de una feria de manualidades en USA… con talleres, demostraciones y más.

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