LANA

Domingo, 5 de mayo de 2013

El viernes en la tarde, una amiga me mandó un msg por gmail, preguntándome si quería lana gratis. Respondí que definitivamente sí. Entonces madrugamos el sábado y fuimos al sótano de una de sus amigas, donde había encontrado unas cajas de lana que dejó una mujer aficionada a las artes manuales después de su muerte hace unos meses.  Salí con 3 libros (1 de patronaje, 1 de costura y 1 de patrones de tejido) una bolsa cargada de telas que todas combinan lindas para un quilt y con múltiples madejas de lana Manos del Uruguay “vintage”, todavía etiquetada y sin ovillar.  De camino nos topamos una venta de garaje, y entre las cosas encontré un sweater de cachemira a 3 dólares en un color precioso que pensé que podría canibalizar para sacarle la lana. La sorpresa fue al llegar a casa y darme cuenta que no sólo me sirve el sweater, sino que se me ve genial y se siente todavía mejor, suavecito y fantástico. Así que gané un sweater, pero perdí metros y metros de lana. Afortunadamente, el plan de domingo era ir al festival de lanas y ovejas de Maryland.

Mi amiga y el novio pasaron por nosotros, recogimos a otra chica y agarramos ruta. Una hora después llegamos al campo ferial, y de una vez fuimos a poner las mantitas a la par de la música en vivo e hicimos nuestro picnic: salsa de tomatillos, ensalada de lentejas con uvas, ensalada capresse, y de postre unas fresas enormes que rellenamos con chispas de chocolate que fueron el éxito.  Luego ya fuimos a recorrer las tiendas y toldos y yo fui en busca de un ovillo de lana particular.

Obviamente me topé un par de ovillos de lana para encaje que estaban muy baratas en otros colores, y las eché al saco, y después encontré el color q estaba buscando en el grosor que requería y listo, a ir a ver ovejitas y a comerme un helado.  Me hubiera gustado estar más tiempo, tal vez ir los dos días en vez de uno y sacar el rato para ver las demostraciones de perros ovejeros, pero como llegamos tarde, no teníamos tiempo de hacerlo todo.

Les quedo debiendo las fotos. Tomé una única foto, de una oveja, pero prefería disfrutar el día y no estar tomando fotos, que a veces causan que en vez de acordarme de una experiencia, me acuerdo de las fotos y no del total. Pero creanme que es una locura de colores y texturas y lana en bruto sin lavar y lana teñida sin hilvanar y lana ya procesada y pasada por la rueca y ruecas y agujas y todo lo que uno pudiera querer. Fantástico. El flaco nos acompañó, y fue un campeón. Era obvio que todo el asunto era mortalmente aburrido para él, pero nos acompañó con ánimo y gusto. Le debo una ida a un Blizzconf o a algún otro evento geek de los que no entenderé nada. Y llevaré mis lanas y agujas.

 

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