Nivel de respeto disminuyendo

Jueves, 24 de enero de 2013

Una amiga de la infancia compartió esta imagen en facebook:

 

texto que supuestamente define a una mujer (o alguien descuidado de cualquier género)

cosas que me generan ira

Casi me planto a escribir un comentario por el mismo medio expresando por qué esto es la señal de por qué estamos como estamos, y que cómo una mujer que se respete va a compartir tal basura y bla. Pero después pensé que tal vez esto es cierto para ella. Que no lo está interpretando como yo.  Y que nada ganaba cayéndole encima. Al rato ella sí se identifica y ese será su problema (o no).

Va traducción al español:

Sí, soy una mujer. Empujo puertas que claramente dicen JALE. Me río más duro cuando trato de explicar por qué me estoy riendo. Entro a una habitación y me olvido de por qué estoy ahí.  Cuento en mis dedos cuando hago matemáticas. Escondo mi dolor de mis seres queridos. Digo que es una larga historia cuando realmente no lo es. Lloro mucho más de lo que crees que lo hago. Me importa gente a la que yo no le importo. Trato de hacer cosas antes que suene el microondas. Te escucho inclusyo cuando no me escuchas a mí. Y un abrazo siempre ayudará. Sí, ¡soy una mujer! Comparte si estás orgullosa de ser una, vamos chicas.. <3

¿Por qué me generó tal reguero de bilis? Este mensaje da la idea clara de que este tipo de comportamientos definen a una mujer, y son causa de orgullo. No es una mujer individual diciendo “esta soy yo, soy una persona que no le gusta X o Y, que no hace esto bien, que hace estas otras cosas mejor, que le gusta tal”. Es una generalización. No todas las mujeres son olvidadizas. No todas son analfabetas o descuidadas. No todas escuchan atentamente ni mienten. Ni tampoco es algo que sólo hacen las mujeres.  Este tipo de comentarios lo que hacen es normalizar el sexismo, el definir ciertas características como de mujeres y en nuestra cultura que disfruta de las dicotomías, por ende definir que no son de hombres.

Hay una diferencia entre aceptar comportamientos de un individuo (independiente de su género) y de aceptarlos POR ser de un género específico. Esa diferencia es ENORME.  La primera es amor, compasión, afecto, comprensión. La segunda es sexismo.

El sexismo puede ser benevolente (cuidamos a las mujeres porque son un bien precioso y delicadas y hay que protegerlas) o hostil (las mujeres no valen la pena), pero por más que sea benevolente, sigue siendo sexismo. Que nos beneficie no significa que sea bueno, como dice este artículo del sexismo en Daily Kos, viejito pero bueno (aunque ya no tiene imágenes, buu):

For example, it is benevolent sexism that men should be the family’s “breadwinner,” which some women may favor. However, this sexist “breadwinner” rule is still used by employers today to justify higher pay for men who perform the same work as women, even when the woman just happens to be a better worker.

Traducción: Por ejemplo, es sexismo benevolente que los hombres deban traer el pan a la casa, que puede favorecer a algunas mujeres. Sin embargo, esta regla del “sostén familiar” todavía se usa por empleadores para justificar salarios más altos a hombres que hacen las mismas labores que mujeres, incluso cuando la mujer resulta ser mejor trabajadora.

Si mis hormonas problemáticas deciden hacer fiesta de mis emociones cada cierto tiempo y mi esposo lo aguanta… es porque me ama y entiende que a pesar de las medicinas, no tengo tan buen control de mis emociones cuando las hormonas entran en juego.  Pero de ahí a que dijera “ah, es que es una mujer y las mujeres se vuelven locas una vez al mes” hay mucho trecho. La primera opción acepta que soy un individuo con circunstancias específicas. La segunda descalifica a las demás mujeres que pueden no tener ningún problema hormonal o excelente control de sus emociones y acciones haya o no hormonas. Entonces a través de la segunda, si una mujer se queja de injusticias en su trabajo, preguntan si anda regluda. Si se siente frustrada y llora, dicen que es porque es cierto tiempo del mes. No asumen que puede tener quejas válidas o de verdad está pasando por un mal rato.

Este tipo de frases son una muestra que se ha internalizado tanto el sexismo e institucionalizado, que mucha gente ya ni lo ve, o si lo ve asumen que no es TAN importante, porque “hay otras cosas más serias de qué preocuparse”. Pero el que haya atropellos más fuertes contra las mujeres, no significa que debamos ignorar los pequeños.  Yo estoy trabajando en mejorar esto de mi. En darme cuenta cuando estoy siendo sexista, en cuando estoy generalizando y en tratar de no hacerlo, tanto para mi como para el flaco.  Yo generalizo. Meto a mucha gente en el mismo saco. Asumo que como soy de un grupo y tengo un comportamiento, todos los de ese grupo tienen ese comportamiento… estoy haciendo un esfuerzo de mejorar. Y tal vez escribirlo me ayude.

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