Slow Show

Lunes, 25 de julio de 2011

Para escuchar:

 

http://youtu.be/-KhGUE_KjIo

Hasta la noche antes de mi boda no se me había ocurrido que haría falta música durante la recepción: mi hermana lo resolvió a la 1 am sacándome del recuerdo los nombres de las canciones que me gustaran que hablaran de amor. Resultó en un playlist fantástico. Esta canción, Slow Show de The National es mi favorita y es la que escucho en mi cabeza cuando recuerdo el día.


Durante días antes de la boda tenía miedo de perder la cédula, sin la cual no podríamos casarnos. Pensé en dejarla en casa con el pasaporte y andar una fotocopia y todo. El día de la boda, mi hermana estuvo arreglándome el pelo y maquillándome en la madrugada, y casi no tuvo tiempo de arreglarse ella: me quedé esperándola con mi hermano y salimos para la notaría. Casi llegando le pedí que me pasara la billetera para sacar la cédula y ponerla en un lugar más eficiente y resulta que no estaba. No tienen idea. Casi me da algo. Tuvimos que devolvernos, y ella subió a buscar la cédula en mi cartera. Finalmente apareció dentro de mi cuaderno de apuntes y fuimos hasta la notaría, llegando 2 minutos antes de la hora estipulada. En la noche, charlando con mis hermanos caí en cuenta que nunca nos pidieron la cédula.

From Boda

No tenía idea de cómo sería la ceremonia y tampoco habíamos hablado con el notario para saber qué diría ni nada.   Entonces cuando sacó el código civil y comenzó a hablar sobre nuestra obligación con la patria como ciudadanos casados de propragar la especie casi me da un ataque de risa. Y cuando reiteraba que teníamos que vivir juntos me daban ganas de responderle que esa también es nuestra prioridad, así que le avise a los gobiernos involucrados q nos colaboren.

Me hubiera gustado un fotógrafo profesional super cool para la boda, de esos q leen mentes y sacan fotos geniales pero nada cursis y que se encargan que haya ciertas fotos aunque a uno no se le ocurran:  porque hay fotos que me gustaría tener, como una donde me vea yo con el vestido y ramo con un fondo bonito, o de toda la gente de la fiesta. Ojalá tomadas con esos lentes q hacen q todo mundo parezca supermodelo.
Por suerte tengo muchas fotos que tomaron familia y amigos que me gustan y me hace feliz verlas. Lo lindo fue que apenas supieron que no teníamos fotógrafo, muuuchos llevaron sus cámaras y todaví me falta recibir algunas de las fotos. Un día de estos buscaré quién les de un vistazo y les haga arreglos de balance de tonos y recortar y esas cosas que saben hacer los fotógrafos para poderlas imprimir y tener en la casa.  Por otra parte, ya una amiga super talentosa se ofreció a hacernos unas fotos cuando el flaco venga a Costa Rica, entonces nos daremos el gusto del toque profesional.

From Boda

Lo mejor del día fue que mi hermana me acompañara. Compró el tiquete una semana antes con mucho sacrificio y salvó el día más de una vez. Hizo milagros durante su estadía: Velo, maquillaje y peinado fueron todos gracias a ella. Fue DJ, fotógrafa de bodas y cuando llegó la hora del brindis y no encontrábamos a mi papá, fue ella quien se levantó y habló y me di cuenta que no podría haber habido mejor persona para darlo. Fue genial. Mi hermano sirvió de correo entre usa y Colombia: nos trajo el segundo par de anillos que pedimos de las tallas correctas, trajo las telas de mi velo, los kindles de reposición que Amazon nos envió y además el juego de cartas fantástico de ZombieFluxx. Si me preguntan, la mejor manera de despedir la soltería es sobreviviendo una invasión zombie con los seres queridos. Aquí estamos la noche antes de la boda:

From Boda Joan y Juliana

En la notaría nos confundimos de anillos y el flaco no lograba que mi dedo entrara en el de él, y la comida del desayuno tenía una presentación completamente diferente a la que nos habían mostrado en la degustación (lástima que ese día no le tomamos fotos para reclamar), estábamos muy cansados en la tarde para salir a “celebrar” con rumba y tragos… pero a la larga esos detalles me recuerdan por qué esas bodas de revista son como las modelos fotoshopeadas: muy lindas pero falsas. Lo importante se hizo, la recepción resultó ser lo tranquilo y familiar que quisimos, nos ayudó mucha gente y aunque me hizo falta mi hermano que no pudo ir, sé que estuvo presente en pensamiento y espíritu.  Los amigos llegaron, la familia, todos se llevaron bien y se notaba que estaban muy felices por nosotros. Al final de cuentas lo importante no es tanto quién está en la boda, sino quién lo sigue acompañando a uno a lo largo del matrimonio.

En la notaría había una iguana de cemento en la fuente: yo quise que no estuviera sóla la iguana y le llevé representación de mis otros países: un ekeko peruano (tiene orígenes en el altiplano andino) y una nigüenta costarricense. El ekeko es un gordito dios de la prosperidad de los andes a quien le pones miniaturas de lo que buscas en la vida. La nigüenta es una niña gordita también que se está sacando nigüas (ácros) de los pies y que se acostumbraba a tener en las casas para traer suerte.

From Boda

Las invitaciones me ayudó a diseñarlas mi cuñada, el ramo y las flores de mi cabeza las armó una tía, la torta la mandamos a hacer y el velo lo armé yo.

 

Los anillos tienen movimiento y los dos son iguales. Lo que la gente más me pregunta: dónde los conseguimos y si no me parece muy grande y qué significa. Las respuestas:  son Kinekt gear rings. Los ví hace un tiempo en un blog y me gustaron y cuando necesitamos buscar anillos pues investigando anillos geeks volví a toparme con ellos y nos decidimos. No les miento, es un anillo grande. Pero mis manos también lo son y como no uso otra joyería, no compite con nada más. No es común tener anillos que no sean metales preciosos, pero creo que nosotros también nos salimos de lo común entonces nos van muy bien. No los compramos pensando en una simbología profunda, sino porque nos gustaron muchísimo y era un anillo que los dos nos podíamos comprometer a usar o hacerle el intento. Pero como a la gente le gustan las historias pues ahí les va una:

El anillo tiene una serie de engranajes redondos que al mover el borde del anillo giran y transmiten el movimiento al borde opuesto. Son dos tipos de piezas muy diferentes que trabajan en equipo, lo importante no es lo que tienen distinto sino lo que tienen en común y cómo encajan.   Si le cae arena o basura al anillo, dejará de funcionar entonces hay que cuidarlo y limpiarlo, pero el material es muy fuerte y tienen una garantía de por vida. El matrimonio, al igual que el anillo es una maquinaria que debe moverse armoniosamente y que con buen cuidado durará por siempre.


 

Me casé sin gafas. Me costó un montón tomar esa decisión, pero al final de cuentas voy a estarme cambiando a lentes de contacto y eventualmente cambiaría el estilo de los anteojos y además que el maquillaje se me veía super lindo y no quería tener que estar pensando en el ángulo de la cabeza para que no se vieran reflejos raros en los anteojos. Pero me tomé unas fotos con los lentes para recordar:

From Boda
From Boda

No me siento diferente después de la boda. Creo que yo me sentí casada en el momento en que tomamos la decisión de hacerlo. Para mi esa acción de comprometerme fue la que me hizo sentir distinto y mirar la vida de otra manera y la ceremonia y la notaría fue nada más la manera de hacerlo legal y compartirlo con los demás. Ahora viene la primera parte difícil: lidiar con un matrimonio a larga distancia y esperar que no pase mucho tiempo antes que podamos armar un hogar juntos, compartiendo el código postal.

A ver si la nigüenta y el ekeko nos colaboran.

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