Grandes Pasos y pequeños detalles

Sábado, 2 de julio de 2011

Llegué el 15 de junio a Colombia, a correr y alistar las cosas para la boda.

Suena tan raro decir eso… nunca planeé casarme con nadie. Cuando pensaba en mi futuro me imaginaba que sería alguien como Katherine, el personaje de Lindsay Duncan en Under the Tuscan Sun… super glamourosa, viviendo sola, usando sombreros fantásticos y disfrutando la vida, ojalá con un par de gatos. Si no saben de quién hablo, sale en el minuto 3:10 de este video y reaparece en el 5:55.

Nunca abrí una revista de novias con algo más que curiosidad que rápidamente se convertía en perplejidad y una sensación de “por qué se somete la gente a tanto estrés” y los programas de novias neuróticas me aterrorizaban… de hecho, todavía lo hacen. Sobra decir que no estaba NADA preparada para organizar una boda.  Obviamente mi boda no se parece en nada a las que salen en la tele o películas o revistas de esas y eso ha sido bueno y a la vez malo.

Bueno porque va a ser lo que nosotros queremos que sea, no lo que la sociedad o las revistas o las expectativas de otros nos indican que debe ser. Aclaro que si a alguien le gusta y le emociona la idea de la boda super elaborada y con cientos de invitados y puede pagarlo, genial. Pero qué triste que terminen haciendo todo eso por obligación y no sea algo que los vaya a hacer feliz a ellos.

Es malo porque muchas veces tenemos que explicar y lidiar con el juicio de otra gente, usualmente extraños, quienes sienten que deben opinar sobre todo lo que no estamos haciendo “como se debe”.    Desde la elección del pastel, a la cantidad de invitados, el hecho que no sea por la iglesia, por el color del vestido, por decidir no tener anillo de compromiso,  por el pelo, por casarme con gafas y no aprovechar para verme “diferente”.  Esa es la q más me revienta. Por qué querría verme diferente el día de mi boda si soy muy feliz con quien soy? Sí, tampoco soy inmune y a veces me da un poco de inseguridad sobre mi apariencia, pero no tiene nada que ver con usar anteojos y tener el pelo rizado, muchasgracias.  Afortunadamente no es algo que nos mantenga angustiados y despiertos en la noche, pero sí cositas que al momento chocan y amargan un poco hasta que me acuerdo que al final de cuentas quien se casa soy yo y no ellos y a mi me gusta mucho cómo lo vamos a hacer.

El flaco y yo estamos pagando todo, y desde el principio establecimos que no nos endeudaríamos para casarnos, o sea, que todo lo estamos pagando a contado y sólo con la plata que ya tenemos. De las cosas que nos parecen importantes y que es una meta para nosotros como pareja es la de no tener deudas de consumo  y que si nos endeudáramos, sería para pagar algo que sea una inversión, como una casa por ejemplo, o equipo para trabajar.  Endeudarnos para pagar una fiesta sencillamente no va con nuestra manera de ver el mundo y que eso signifique que tiene que ser algo sencillo y pequeño no nos molesta en lo más mínimo.

Al principio queríamos algo íntimo sólo con los padres e invitarlos a almorzar, luego mis hermanos se unieron a la fiesta y amigos solicitaron que los incluyéramos y bueno, al final no es todos los días que uno se casa así que nos pusimos a buscar salón para hacer una pequeña recepción.  Mi mamá encontró un hotel en el que se podrá hospedar mi familia que viene del exterior y además nos pueden organizar todo para un desayuno de recepción y sólo nos toca pagar por la comida. YEAH. Después de ver los datos de bodas de otras personas me doy cuenta que no tener que pagar por sillas, por cubiertos, por manteles, por mesas, por flores y por alquilar el local… es una ganga :D

Nos casaremos en una notaría, y será en las horas de la mañana.  Puesto que yo no estoy confirmada y ninguno va a misa, eso de casarnos por la iglesia como que ni nos llamó la atención.  En la notaría organizan una pequeña ceremonia a la que podemos llevar 10 invitados, que son la familia inmediata de cada uno y ya, luego iremos al hotel para el desayuno.

Tendremos torta de chocolate. Lo que para muchos es normal, pero pareciera que acá en Colombia es sacrílego eso de no casarse con la “torta de novias” que es una cosa negra llena de frutas y nueces y pasas y macerada en vino.  Les encanta tanto la torta de novias (o torta negra envinada) que en las pastelerías la gente puede comprar un pedazo y comérselo, y también es la torta que usan para bautizos, graduaciones, cumpleaños y esas ocasiones elegantes. Odio la torta envinada. La he probado varias veces… y siempre compruebo que no es idea mía, realmente no me gusta. En realidad es una ventaja, puesto que por una torta envinada le cobran a uno el doble. Entonces mandamos a hacer la torta por encargo para que se ve bonita por fuera y sea deliciosa por adentro.

Hasta después de tener todo programado es que mandamos a hacer las invitaciones… y ya dentro de una semana es la boda y apenas hoy me las entregaron (están lindísimas) . Como nos vamos de paseo de fin de semana entonces hasta el martes las repartiremos.  La ventaja es que quienes van a la boda ya están invitados y saben, nada más recibirán la invitación como un formalismo. Y por cómo las redactamos nos servirán como anuncio de la boda para los que no pudimos invitar o que no pudieron venir, ésas las enviaremos después de la boda.

Nunca me visto de blanco, de hecho no tengo ni siquiera una camiseta, brassiere o calzón de ese ¿color?.  Y como tampoco soñé nunca con una boda de blanco, pues naturalmente decidí que me casaría con un vestido de un color que me gustara y que podría volver a usar. Tuve suerte y un par de días antes de venirme a Colombia lo encontré y me encanta. Hace un par de días conseguí los zapatos y ya estoy casi lista.  El flaco ya consiguió su ropa y se ve absurdamente guapo. Como así.  Creo que lo único medio tradicional que tendré es que voy a usar un velo que tengo pendiente hacer con mi hermana.

 

Pelo y maquillaje me lo haré yo sóla… en pocas palabras odio los salones de belleza y a las estilistas que inmediatamente asumen que la única manera de verse bien es con el pelo cepillado y aplanchado.  Por lo del maquillaje, no tengo ningún recomendado de confianza que no sospeche que me vaya a dejar como bataclana o vedette cincuentona:  tengo un trauma de maquillistas y gracias, pero paso.  Es tanto mi trauma con los salones de belleza que ayer fui a que me aplicaran un tinte y aunque no sucedió nada trágico en el salón, la desatención del personal y la insistencia de todas las personas que me atendieron por que me cepillara el pelo (lo tomaban como si fuera lo más lógico del mundo) fue suficiente para que me pusiera a llorar en la casa.  Los ODIO.

Los anillos los mandamos a pedir por internet y son unos super ñoños que nos encantaron. Ninguno de los dos usamos anillos ni joyas, pero éste fue un diseño por el que los dos haremos la excepción.  Decidimos que no haríamos lo del anillo de compromiso: el compromiso entre nosotros está y no necesitamos símbolos.. y pensando en que se vienen gastos bastante fuertes para nosotros como tiquetes de avión y gastos consulares y trámites de residencia y otros, pues mejor invertimos ese dinero del anillo en esos trámites que representan mucho mejor el compromiso entre nosotros.

Estoy satisfecha. A pesar de los problemitas que han surgido ya lo importante está. Mis hermanos y mi mamá han resultado ser los resolvedores de problemas por excelencia, brindando apoyo y consiguiendo encargos imposibles. Mis suegros han sido un gran apoyo durante todo el tiempo que he estado acá en la casa de ellos.

Estamos a 8 días de la boda. Los dos emocionados.  Será fenomenal.

 

PD. He estado un toque obsesionada con las bodas de otros a través de internet. Encontré el bálsamo perfecto para las bodas de revista y películas en ciertas páginas que se centran en las bodas pequeñas, diferentes, que se salen de lo normal.  Por si alguien quiere darles un vistazo, las recontra recomiendo:  The Offbeat Bride, RockandRoll Bride, A Practical Wedding, Green Wedding Shoes.

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