Manual del Amigo

Sábado, 11 de diciembre de 2010

Hacer amigos como adulto es difícil. Conservar amigos después de irse por más de 3 años a otra parte es todavía más difícil. Y tener amigos para salir de noche es diferente a tener amigos para hablar de los problemas a calzón quitado y que me peguen  un par d cachetadas si estoy sobreactuando y haciéndome la víctima. Sobre todo una tarde de sábado o domingo, porque esos son los días altamente cotizados por todos los amigos del mundo: si uno recibe invitaciones para salir a tardear en una de esos dos  días es señal  que  tiene amigos que lo aprecian.

Hay gente que tiene esa facilidad de hacer amigos inmediatos y que la gente quiere mantenerse en contacto y hablarles y conversarles e invitarlos a toda parte: esas personas tienen mi máximo respeto. ¿Cómo es que lo hacen? Yo les confieso que sospecho que soy una mediocre amiga, me cuesta mantenerme en contacto y nunca  llegó el manual del buen amigo a mis manos.  Además que ahora con redes sociales de por medio, las dinámicas amistosas cada día mutan y cambian y me es muy difícil mantenerme al día. Pero tampoco con lo moderno, hay cosas de antaño que me siguen confundiendo. Y por lo general, lo que resulta es que me confundo tanto que prefiero ni hacer el esfuerzo.

Por ejemplo, vean estos hipotéticos casos que todavía me confunden:

1. Voy a contarle algo a alguien: llamo al celular y no contesta, entonces dejo un mensaje de texto y tampoco lo contestan, ni siquiera un Ok. Gracias. ¿Qué rayos significa?

A. Están ocupados  y aunque no te lo digan apreciarán el gesto.

B. Estoy en Colombia y la persona está sin minutos y no le dio tiempo de llegar al celular, entonces agradece mucho, pero no es capaz de contestarme.

C. No tienen mi número grabado entonces no saben que soy yo la que está llamando, y como tampoco firmo el sms no tienen idea de a quién contestar.

D. Gracias al identificador de llamada se dieron cuenta que era yo llamando, y pasé automáticamente por el filtro de “no me podría importar menos lo q tenga para contar”.

2.  Me encuentro con alguien a quien no he visto en años. Quedamos en que tenemos que vernos pronto y extienden una invitación futura a su casa sin fecha determinada. ¿Cómo proceder?

A.  Esperar a que la persona haga la invitación, como se comprometió a hacer. Al tiempo, preguntarme que le habrá pasado a la persona, que parece que se le olvidó de nuestra reunión.

B. Después de un tiempo prudencial en que la persona no da señales de vida, enviar un mensaje sugiriendo una salida a tomar café o algo.

C. Olvidarte de la invitación, porque todo mundo sabe que “un día te invito” es una manera cortés de decir “no creo que nos volvamos a ver socialmente. Nunca”.

D. Un día sacar el tema y sugerir una salida, a lo que la persona nuevamente dirá que un día de éstos.

3.   Conozco a alguien, me cae bien.  ¿Quién agrega a quién al facebook?

A. Pues si me cayó bien y tengo el facebook, le mando request.

B. Espero a que me mande request, después de todo eso establece el pecking order.

C.  Qué putas importa el facebook? Mejor pedir el teléfono.

D. No importa, igual si tienen cosas en común se seguirán viendo, y si no, pues no.

Además de otras preguntas a las que no sé ni las opciones, como ¿cuántas veces es normal llamar a alguien que no contesta su teléfono para no ser molesto e insistente? ¿Las invitaciones a planes se hacen intercaladas, o es normal ser uno quien haga las invitaciones repetidas veces?  ¿Si tengo un plan pero me arrepiento a último momento: es mejor ir aunque crea que lo pasaré mal, o es mejor no ir?

La cosa es que hay gente de todo tipo, y reacciones y situaciones tan diversas que es imposible de categorizar y catalogar.  Y por eso creo que termino siendo la amiga mediocre, la que nunca llama porque no quiere ser intensa y molesta, la que no insiste con los planes nocturnos, la que espera que la inviten porque no quisiera ser “la que se invita sola”.  Sí organizo planes y cositas, y eso me salva, creo yo, de ser la amiga rémora. Y a veces a alguna gente la entiendo mejor y entiendo cómo actuar con ellos y cómo no empelicularme y sé que son de las personas que lo que piensan y dicen y hacen coincide, y mi vida es mucho más fácil.

Si alguien tiene el susodicho manual del buen amigo… ¿por favor me lo hacen llegar?

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