Con el sudor de mi frente
Viernes, 20 de agosto de 2010
Me encanta crear y construir. Me encanta tener ingredientes, unirlos y producir como resultado un pastel, una cena o docenas de galletas. Agarrar un par de palitos y una bola de hilo y después de invertirle tiempo resultar con unas medias, un abrigo, una bufanda. Hacer torrecitas de legos altas altas altas me gusta, y a mi sobrino le fascina tumbarlas, así que es una buena relación simbiótica. Mi más reciente proyecto me tiene muy satisfecha: una colcha de retazos en la que usé una gran variedad de kangas que el hermano de mi cuñada ha traído de sus múltiples estadías en África.
Es la primera colcha que hago desde 0. Buscando un patrón, diseñando la distribución de las piezas, cosiéndolas entre sí y planchando después de cada costura. Ir a buscar telas para hacer los bordes y el revés, y juntarlas todas. Ahora queda la parte complicada, digo yo: la de acolchar toda la cosa para unir el frente, el “relleno” y la parte trasera.
¿Sabían que cuesta 150 USD mandarlo a acolchar con una máquina? La gente cobra .02 centavos de dolar por la acolchada de cada pulgada cuadrada en un diseño sencillo, y una colcha matrimonial rápidamente suma y suma. He pensado en acolcharlo en la máquina de coser que me prestaron, pero necesito partes que no tengo. Entonces creo que me echaré la titánica tarea de acolchar todo eso a mano. Eso, o encontrar a alguien con una máquina de acolchar en casa que me quiera enseñar a usarla. O comprar las cositas extras y aprender a usar la máquina de coser para acolchar.
Hay gente que piensa que no tiene habilidades para crear cosas. Yo les recomendaría ensayar. Para crear no hay que ser creativo necesariamente. Se puede seguir un patrón al pie de la letra: unir punto a con sección b. Se puede cocinar apegándose a una receta. Construir con legos. O pueden tratar de salir del área de confort y pintar algo (aunque salga feo), bailar, o aprender a modelar con plastilina. Y sé que habrá gente que nunca lo intentará, porque piensan que eso de hacer cosas es para otros y me da un poquito de tristeza por ellos.
Así que seguiré haciendo y disfrutando y creando cositas tangibles que apelan a mis sentidos.

Medea. Peruano-colombiana bilingüe, costarricense por costumbre.











Yo estoy peliando para ver si aprendo a cocinar cosas ricas algun dia, eso cuenta?
claro que sí
y también las tardes de tejida cuentan.
Es que esperamos a hacerlo bien todo desde el comienzo y si no sale perfecto nos criticamos mucho. En este tipo de labores, tan bonitas, pero en las que no se arriesga mucho podemos ensayar incluso copiando a otros para aprender
Chanfle… a las bloggers les dió por hacer manualidades… Maria() está tejiendo crochet, y tu estás haciendo colchas… no demora mucho alekatzu en abrir un blog de scrapbook.
jejeje. yo desde mucho antes de abrir un blog hacía cosas. En la universidad cosía mi propia ropa, tejía bufandas a los novios, hacía utilería y vestuario para las obras de teatro y cocinaba. Nada más q la vida internetera (y la falta de una máquina de coser) me tenían un poco alejada.
Mis respetos doctora!!
Estamos de acuerdo en que ese tipo de actividades son suuuuper agradables, no solo porque uno se emboba horas enteras dandole, pensando como darle un toque personal, o aprendiendo… y si, puede que algunos resultados sean feitos, pero valen la pena.
Saludos!
Felicitaciones Medea, yo soy mala para hacer manualidades pero admiro mucho ese arte y tu creación te está quedando fantástica, de exhibición.
Un abrazo y gusto en saberte tan animada, como siempre.
Yo también ando luchando con la cocina, ya voy para dos años viviendo solo y creo que no he avanzado mucho… por cierto, al fin me anime a empezar blog, te quería agradecer porque este es un blog que sigo ya hace un tiempo y me sirvió de motivación…
si acolchas a mano lo vas a disfrutar mucho más! pero el problema es que se tarda demasiado tiempo. Me encanta cómo te ha quedado, definitivamente tienes habilidades bien desarrolladas
Yo cada vez que hago una colcha o cualquier cosa que ocupe máquina termino con mi mamá en mi casa socorriendome, porque lo mío no es la costura!