Foro: Propiedad Intelectual y Licencias Libres, de la creación individual a la creación colectiva

Miércoles, 24 de marzo de 2010

Los viejos amigos de ALTAIR en la Universidad de Antioquia me invitaron a participar en un foro sobre la propiedad intelectual y licencias libres, junto a un par de eminencias en el derecho Azael Carvajal y Carlos Felipe Londoño, quienes hablaran desde el derecho sobre la situación actual de la propiedad intelectual. Mi parte era contar sobre Creative Commons y cómo estas licencias liberan también la creatividad. Sigan leyendo para leer las notas que tomé durante la conferencia, sentada allá en la mesa. (Las notas de mi intervención sí las agregué a posteriori).

Ahí sentada en la mesa de los panelistas

Ahí sentada en la mesa de los panelistas -foto por @vero_cs

Azael Carvajal Martínez:
Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Abogado. Doctor en Ciencias de la Información. Profesor de la Universidad de Antioquia, de la Universidad Pontificia Bolivariana y de la Corporación Universitaria Lasallista. Como escritor y conferencista aborda temas relacionados con el Derecho Constitucional y el Derecho de la Comunicación. Actual presidente del CIPA.

Derecho patrimonial y el derecho moral son los sistemas en Colombia. El patrimonial tiene que ver con el aspecto económico; quién tiene el derecho sobre el dinero que genere una obra. El autor tiene derecho patrimonial por 80 años después de la muerte de un autor y después será dominio público. Después de eso, puede usar el contenido pero debe reconocer el derecho moral al autor. Puede usarlo, adaptarlo y convertirlo siempre y cuando se diga cuál es el autor moral. El derecho moral es por decirlo así la “paternidad” de la obra.

El derecho patrimonial se puede heredar a la familia o ceder, hasta que se venza el plazo. Pero también existen titulares de la obra: el autor, sí, pero también puede ser una empresa o una editorial. Los titulares pueden hacer uso de la obra y devengar ingresos, siempre y cuando no mutilen o plagien su contenido.

En Colombia también hay clasificaciones de las obras: la obra original (produce el autor con su esfuerzo personal) y la obra derivada (la que se desprende de la primera y devenga derechos conexos). Una poesía declamada, si se pone música… hay una obra que es una canción, pero también está la obra original que es la poesía en sí. Hay obras de carácter individual y de carácter colectivo.

Los derechos de autor patrimonial se pasan automáticamente a la empresa que le paga al autor. El autor (puede ser periodista) tiene los derechos morales, pero no los derechos patrimoniales que le generarían ingresos.

Azael usa el ejemplo del periodista: puede investigar y hacer una obra que gane premios… pero los derechos patrimoniales y los ingresos de ese premio irían a la empresa. Ahora, hay excepciones, podría haber un contrato de por medio en el cual se puedan beneficiar mutuamente tanto la empresa y el autor, éste último podría ganar un porcentaje.

Otros hay derecho al buen nombre y el derecho a la imagen y el retrato. El medio de comunicación al pasarse al ciberespacio facilitan que la gente atente con estos derechos, cuando les abren páginas falsas, o los acusan injustamente de crímenes y ésto se distribuye libremente.

Con las licencias se busca mermar el rigor de la legislación para que otros puedan beneficiarse de las obras aunque las leyes no lo permitan específicamente. Esta es parte del debate que nos llama hoy, a lograr ver cuál es la situación referente a los derechos ahora que entran a operar en el ciberespacio.

Carlos Felipe Londoño:
Abogado de la Universidad de Antioquia. Especialista en Propiedad intelectual, derechos de autor y nuevas tecnologías. Especialista en Derecho Constitucional. Experto en derecho de autor y derechos conexos de la Academia Mundial de la OMPI. Abogado de la Dirección de Asesoría Jurídica de la Universidad de Antioquia. Docente de la cátedra “Propiedad Intelectual y Derechos de Autor” en varias universidades del país.

Carlos Felipe Londoño nos habla de derecho de autor, una categoría de la propiedad intelectual que habla de los derechos, permisos y beneficios que puede tener un autor referente a la obra que crea. La creación intelectual sólo es posible en una construcción en la que el autor o creador es parte de una sociedad. La propiedad intelectual y derechos de autor no es como la propiedad de un objeto: que la propiedad de una obra es la misma que la propiedad de un bulto de papas, de un carro, de la casa.

Como el producto es parte de la sociedad en la que se vive, la sociedad tiene derecho a disfrutar de lo que el autor ha creado: sea un libro, una obra de arte o una obra de teatro. El acceso a la cultura y conocimiento es un derecho humano, de educarse y acceder a la cultura.

Las normas de derechos de autor reglamentan no sólo los derechos del autor sobre sus obras sino que también los derechos que la sociedad tienen sobre estas obras. Entonces ahí vienen las excepciones a los derechos de autor. La legislación dice que un autor puede disfrutar del patrimonio hasta 80 años después de la muerte del autor para disfrutar y explotar económicamente de la obra. Después es dominio público, y eso es sumamente importante.

Ahora se debate extender el tiempo de derecho patrimonial hasta 100 años, y por eso es importante velar por el interés de la sociedad sobre las obras. Hay ciertas obras, como los discursos políticos pueden usarse sin pagarlas. El derecho de cita es otra excepción: yo puedo citar y usar fragmentos de una obra que no afecten la obra en total sin pedir permiso. Cualquier hecho noticioso que tenga importancia en la actualidad puede transmitirse y reportarse: como ejemplo es este foro: como es un evento noticioso y Altair tiene derecho a filmarnos y emitir sin pedirnos permiso a los foristas ni al público. Esas excepciones están dentro de la normatividad legal. Nosotros ahora nos da miedo usar otra cosa. Nos da miedo citar, nos da miedo usar con fines educativos ciertas obras. En una clase se pueden pasar películas, se pueden copiar cuentos para que sean analizados, podemos colgar clases en la red. Esto todo está comprendido en los derechos de autor.

El asunto es el cambio tecnológico que se ha dado. El mundo gira y hay cambios y los abogados van corriendo detrás de los cambios tratando de legislar al respecto de estos cambios. Usa el ejemplo de Peer to Peer: corrieron y corrieron y lograron prohibir y “solucionar”, entonces sale una nueva tecnología como los discos duros en la red que se comparten… ahora a los abogados les toca nuevamente salir a correr detrás de este fenómeno para controlarlo, y cuando lo logren, habrá algo nuevo en su lugar.

La creación de los computadores portátiles, los CPU pequeños, internet: esto transforma el conocimiento y la manera en la que abordamos la creación y la propiedad intelectual.

En la reproducción mecánica hay costos: para fotocopiar un libro puede verse más feo y salir igual de caro. La reproducción digital nos permite hacer copias sin bajar la calidad del original y el costo es Cero. Entonces alguien saca un libro, consigue una editorial, se hace la inversión para publicación: alguien lo escanea, lo sube en la red y la gente lo descarga y copia y el costo es Cero.

Antes la creación era individual. Uno podría identificar la obra y el autor. Cuando aparece internet también aparece la construcción colectiva: la posibilidad que personas que no se ven y conocen puedan producir o construyan una obra de a pedacitos que van uniendo y armando como un rompecabezas.

Firefox de Mozilla es un ejemplo de esta creación colectiva, en la que montones de personas de diferentes lugares trabajan en conjunto para hacerlo más grande: puedes bajar APIs, hay personas, hay programas para el buscador.

El derecho como lo resuelve? Crea unas normas para que las leyes de 1986, o aún de 1700s para tratar de aplicar estas leyes viejas a las nuevas condiciones. El derecho trata de salirse de las camisas de fuerza de estas leyes creadas en diferentes convenciones.

Entonces: ¿de quién es la propiedad y derecho para explotar una obra? Hay que tener una respuesta. En estos momentos han salido varias. Hay una que es bastante radical: la negación de todo tipo de propiedad sobre las obras como el partido pirata. Todo es de todos, lo que hay en el mundo, lo que hay en la red todos podemos usarlo. Hay posiciones intermedias: arrancan desde el software. Hay software propietario que no permiten la transformación y adaptación de sus contenidos, a veces ni siquiera ver el código. Entonces las formas alternativas que resultan son las licencias de software (GNU, Copyleft, Shareware, Opensource). Y hay una tercera que es la creación de nuevas formas: pasar de los derechos de autor a unas formas de utilización del contenido intelectual como son las licencias Creative Commons.

¡Mi parte! La presentación la pueden ver acá. Me basé en mi presentación de CC y creatividad en Costa Rica para aCCCeso, sobre todo en los ejemplos, aunque muchas cosas específicamente de CC las incluí para ésta.

En Creative Commons y la Creación Colectiva hablé un poco sobre la importancia de liberar contenido y compartir lo que producimos. En primer lugar, Creative commons es un conjunto de herramientas legales gratuitas, libres y fáciles de entender. Es una manera estandarizada por la que el titular de derecho de autor de una obra puede otorgar permisos sobre sus obras, pasan de estar bajo Todos los Derechos Reservados a tener Algunos Derechos Reservados.

Cosas chéveres que se han hecho con Creative Commons son BigBuckBunny y Elephant’s Dream, dos películas de Project Orange y Blender Project elaboradas con software libre que liberaron bajo creative commons. La gente puede remezclar, adaptar, cambiar, reescribir y utilizar el contenido libremente. Otro ejemplo es Sita Sings the Blues, que a pesar que no fue realizada con software libre, su autora Nina Paley la ha liberado para que pueda distribuirse, presentarse y adaptarse libremente.

Mencioné las diferentes licencias que hay: reconocimiento, No comercial, prohibición de obras derivadas y redistribucioń bajo la misma licencia que están en la presentación y comenté cuáles son las combinaciones que están vigentes en Colombia.

Recalqué que esto de remezclar, reciclar y modificar es parte de nuestra naturaleza con un par de imágenes de Street use de Kevin Kelly en las que se ven híbridos hechos en casa: un gallinero hecho con una lavadora vieja y un aire acondicionado hecho con un ventilador de mesa y tubos de cobre. También mencioné uno de mis ejemplos favoritos de la creación utilizando cosas de otros para hacer algo diferente y genial, la Burrita Tecktonika que agarra un video de música electrónica por Yelle y le pone la canción de La Burrita de Aniceto Molina. Si no lo han visto, háganse un favor y veanlo por favor. Si bien se podría argumentar que el creador de este mashup atenta contra los derechos de ambos artistas, es una muestra del potencial creativo que tendríamos con mínimos conocimientos técnicos para crear algo nuevo: y que si ambas obras estuvieran con licencias CC, este tipo de creación podría hacerse en toda la legalidad y de una manera más sencilla porque no tendríamos que pensar en si alguien nos va a demandar. Personalmente, creo que el mundo es un mejor lugar porque en un rincón de internet alguien subió la Burrita Tecktónika.

Expliqué dónde se puede encontrar contenido bajo CC que podemos usar (y que hay mucho) y también cómo se debe dar crédito al autor de algo que usemos que esté bajo CC. Que liberar contenido bajo CC nos brinda la oportunidad de tener más libertad, más recursos, más visibilidad, más conversaciones, adaptar las cosas, transformarlas, difundirlas y legitimarlas.

Luego fue la parte de preguntas. Algunas respuestas interesantes:

El estudiante que hace un trabajo es el dueño d los derechos de autor sobre su obra, porque no hay una relación contractual entre el estudiante y la universidad. Y que si usan obras bajo licencia CC y reconocen la autoría de las partes y cumplen las condiciones, se pueden usar para estos trabajos aunque participen en concursos.

Cuánto podemos usar de una canción o de un producto audiovisual? Depende de para qué. Si es para una noticia, para ejemplificar o para fines educativos, se puede usar lo justo para que ilustre el concepto. Si estoy haciendo un trabajo sobre el rock en Colombia, puedo “citar” las canciones, poner pedacitos para ejemplificar y esto es permitido.

El acto de crear ya implica que está protegido. Registrarlo con Derechos de Autor lo que me permite es demostrar más fácilmente que la obra es mía, no implica que la ausencia del registro significa que no está protegido.

Otra acotación importante es que uno se puede arrepentir, pero no es retroactivo. Si alguien ya se enriqueció con lo que yo hice, pues me queda la satisfacción que mi nombre como autor de la parte está vigente y presente. Pero no me puedo arrepentir de no haber puesto “no uso comercial”.

Me basé en mi presentación de CC y creatividad en Costa Rica para aCCCeso, sobre todo en los ejemplos, aunque muchas cosas específicamente de CC las incluí para ésta.

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