Con las maletas hechas

Jueves, 8 de octubre de 2009

Mañana arranca la recta final del año para mi, si he de medirlo por viajes.  Salgo para Bogotá al concierto de Depeche Mode, para el que llegaré un día antes, haré trámites necesarios en la capital y haré fila me imagino q una tarde entera a ver si agarramos buen campo. Hace muchos años (calcúlele más de 15) no voy a un concierto. No me gustan los tumultos, no ver nada, etc. Pero hice la excepción con Depeche y no estoy sola. Cantaré a galillo pelado todas esas canciones suaves sobre cosas fuertes. Un día de descanso y rumbo a Medellín d regreso.

Un par de semanas después marcho para Costa Rica. Este año ha sido el de la nostalgia: me ha hecho mucha falta estar allá y verme con mi hermana y mis amigos. Tengo muchas ganas de ir a ver en qué están todo, meter muchas conversaciones de corazón a corazón con mis amigas bajo el cinturón,  y darle viaje a la charla culinaria en Chubascos, reunirnos a hablar de cocina, internet y todo lo que está en el medio.  Ir a estrenos estrambóticos de cine con amigas y disfrutar mi primer Thanksgiving desde que estaba en el kinder.  Cocinar y conversar con mi hermana, hacer campeonatos de wii y tejer mientras tomamos cocteles. También me toca ir a hacer ciertas averiguaciones académicas en mi alma mater, descubrir qué magia debo hacer para aumentar la velocidad de internet allá y otros pequeños asuntos domésticos.  Y abrazar y molestar mucho a mi gata la Gordibus (también conocida como Malibú).

Estaré un mes por allá y luego seguirá la marcha hacia el norte, a Texas, a verme con mi sobrino, hermano y cuñada, y celebrar navidades en el norte, en la tierra de Santa Claus y las celebraciones libres de figuras religiosas.  Al fin podré cantar todos los villancicos en inglés que aprendí en el colegio. Habrá clases de tejido, enseñarle al sobrino a hacer papier maché, cantar con él y jugar juntos, sacarlo a pasear, conocer a sus amiguitos, jugar en arenero y desaparecerme cuando se ponga pataletoso. Eso de ser tía que sólo aparece de vez en cuando es complejo, y será la primera vez que se de cuenta que tiene 2 tías que lo visitan de vez en cuando y no una que visita más o menos seguido. Será un mes de seguir trabajando, de recogimiento hogareño a falta de dinero (ya que todos los ahorros se fueron en tiquetes de avión) y de replantearme decisiones de vida y nuevos rumbos.

Ya llegará el fin d año y nuevamente sacaré la maleta para correr alrededor de la manzana o mínimo de la casa. Ya van dos años en los que el agüero ha dado frutos, y no seré yo para negarme a una nueva repetición.

Comentarios:

Haz tu comentario

RSS