X partida doble

Lunes, 24 de agosto de 2009

Hoy una excompañera del colegio subió una foto a facebook, y me vi nuevamente como era a los 4 o 5 años. A mi lado sale mi dopplegänger, estamos vestidas igual, con la misma diadema amarilla que trata de contener unos rizos que mi mamá nunca supo manejar, y unas camisetas con vegetales pintados y los zapatos bubblegummers que adoré sobre todas las cosas. Entonces hablando con una amiga surgieron ciertas dudas que tienen que ver con esto de crecer junto a una persona que parece tu imagen de espejo. En nuestro caso somos mellizas (2 óvulos) y nuestro parecido es pura coincidencia, no genética.

1. ¿Cómo sabemos que no nos confundieron en algún momento de nuestras vidas y resulta que yo me debería llamar como ella y ella como yo?

Una vez le pregunté a mi mamá, y se quedó callada. Un silencio que se extendió por varios momentos. Al rato lentamente dijo que cuando salimos del hospital teníamos brazaletes con nuestros nombres y los usamos hasta q ya no nos quedaban, luego fueron unas pulseras de plata. Nos ponían aretes diferentes: mi hermana usaba aritos y yo topitos. Eventualmente aprendieron a reconocernos por otras cosas (yo tenía la cara más redonda q mi hermana, ella tenía un lunar en el cachete) Pero también nos cuidaban nanas, y a ciencia cierta no se podría saber. Tampoco me molesta no saber: me siento cómoda siendo yo y al no ser que me ponga a sacar impresiones de mis pies y compararlos con las que le sacan a uno de recién nacido, creo que no habría manera de saber. Y no, no planeo hacerlo tampoco.

2. ¿Quién es la mala?

Creo que depende de a quién le preguntes y respecto a qué. Mis amigos siempre me quisieron más a mi que a mi hermana, y vice-versa. Las dos tenemos mal genio, y las dos somos tercas como mulas. Creo que fuimos muy democráticas y equitativas en nuestra infancia, y nos turnamos. Es decir, apenas mis padres iban pensando que yo era la mala, cambiaba mi rol y me convertía en la hija ideal, mientras mi hermana se dedicaba a hacer estragos. Al tiempo intercambiábamos nuevamente. También hay q ver q la maldad es relativa. Dejemoslo en que yo soy la mala (para bailar).

3. ¿Alguna vez cambiamos de lugares?

No. Éramos demasiado egoístas y orgullosas para aceptar que nuestros compañeros no sabrían reconocernos. Y en serio, nuestros amigos sí nos reconocían. Tenían que a veces revisar si estaba el lunar, pero daban en el blanco. Además, eso de ir a clases a que te pregunten cosas que no te enseñaron como que no suena tan chévere. Y ni me quiero imaginar cómo hubiera ardido Troya si hubiera sacado malas notas en sus trabajos el día de intercambio.

4. ¿Alguna vez engañaron a los novios?

Esta me sorprende. El solo pensarlo me incomoda. Creo que el sólo hecho que una pareja sentimental pudiera ser engañada, sería suficiente para que demita del puesto. Además, si es la media naranja, ¿por qué querría compartirla? Sólo sucede en los libros y en las películas (y en los realities) . Y tal vez gemelos hombres lo harían. No sé, creo que la ética y moral masculina en esos casos es distinta… sobre todo porque resultan ser hombres casi todos los que hacen esta pregunta. Y no. ¬¬ Tampoco compartiríamos uno.

5. ¿Si una se golpea a la otra le duele?

Sólo si uno fue la causa y la otra se desquitó. Eso no sucede. El único día que mi hermana se hubiera beneficiado de mis habilidades de pitonisa (época previa al celular), fue el día que se le reventó el menisco de la pierna, mis papás estaban fuera de la ciudad y yo estaba en el cine con mi mejor amigo. A ella sola le tocó arrastrarse hasta el teléfono y tener llamar a la ambulancia repetidas veces porque creían que estaba bromeando. Yo llegué a la casa y me tocó leer la nota que ella estaba en el hospital :/. Mi héroe. Y no. No sentí nada. De hecho, en el momento disfruté mucho la película, pero ahora no podría acordarme de cuál fue.

6. ¿Cómo se siente ser melliza?

Lo mismo me pregunto: Sin punto de referencia, es difícil saberlo.

7. ¿Y no se hacen mucha falta?

Sí. Sobre todo porque después que compartes el útero materno y los primeros 18 años de vida, no compartir más los chistes personales, los chismes con la gente que ambas conocen y las mismas referencias pop es complicado. No hay nadie que lo entienda a uno como la melliza. Pero la distancia diluye eso, ahora tenemos nuevos amigos e intereses distintos y vidas separadas. Igual, cuando nos vemos, parece como q se conectaran los cerebros otra vez. E internet ayuda: vemos las mismas series, leemos casi q los mismos libros (cuando importan) y leemos casi q los mismos blogs. Siempre tengo con quién babear de los últimos inventos en MAKE: o reirme de los chistes de XKCD. Claro, cuando coincidimos en tiempo libre para chatear. Pero de fijo, si viviera nuevamente en el mismo país que ella, gastaría muchos minutos hablando con ella por celular :P

8. ¿Qué piensa tu hermana d X,Y o Z?

No sé. Para averiguar me tocaría hacer lo mismo que todo el mundo: preguntarle. Antes tal vez podría saber, pero la vida tiende a sorprenderlo a uno.

9. ¿Alguna vez pelearon por algún chico?

No. Tampoco por ninguna chica. Lo que nos gusta en nuestras parejas es MUUUUUUUY diferente. Claro que lo que buscamos debe ser lo mismo: alguien inteligente, independiente, con buen sentido del humor y un futuro brillante. Y que nos aguanten.

10. Quería tener un #10, pero no se me ocurre. ¿Alguien más tiene alguna pregunta?

Comentarios:

Haz tu comentario

RSS