#metiemblaelojo

Jueves, 20 de agosto de 2009

Creo que #metiemblaelojo es el tag más entretenido que me haya encontrado en twitter. Resume infinidad de males que lo aquejan a uno con la edad: eso que uno ya no digiere ciertos alimentos, que no te podés ir de fiesta, que trasnochas y tu cuerpo te pasa la factura, que el cansancio se acumula y uno comienza a quejarse por todo. Que la ciática, el lumbago, la gastritis, colitis, jaquecas, espasmos musculares, dolor en el pecho y articulaciones.

Lo más gracioso es que quienes usan el tag (que no son muchos, costarricenses y fue hace ya un rato) son de mi edad: ya entraditos en los veintes, en la supuesta flor de la juventud. Pero en la vida de ciudad la expectativa de vida es más corta o somos más debiluchos. La contaminación, las horas de trabajo, las presas (o tacos) en las autopistas y la falta de ejercicio (y exceso de cervezas) aumentan la incidencia de #metiemblaelojo.

He estado pasando una semana de esas, en q me gustaría publicar todo con el tag del ojo tembloroso. Pero recuerdo que ese mal está en la familia, el de llamar a los parientes y que lo único que uno tenga para contar sea justamente lo mal que le va a uno de salud (sobre todo cuando ninguno de los síntomas es remotamente mortal). Así que mejor lo limito acá al blog, donde entrar ya viene con advertencia de aguantarse mis neurosis.

Padezco migrañas. Para lidiar con las migrañas me han recetado una medicina con una lista interminable de posibles efectos secundarios. Me toca tomármelas hasta que pueda ver al neurólogo, y resulta que en la clínica donde me dieron la cita ya no hay neurólogo, así que se extiende el periodo de espera. Y estoy viendo como me ataca cada uno de esos efectos secundarios, aunque la dosis que consumo es mínima. Entonces sí, las migrañas son horribles, debilitantes y me dan ganas de sacarme los ojos con una cuchara, pero vale la pena bloquearlas para después sufrir de malestares estomacales, boca seca, mal genio, fatiga extrema, pérdida del apetito, aumento de peso, caries y reacciones cutáneas? Vale la pena quejarse de la boca seca y los ojos arenosos cuando existe la posibilidad que la jaqueca ceda? Y que sólo se pondrán peores los efectos secundarios antes de mejorar lo de las migrañas.

Entonces dejo acá la queja. Y seguiré tomando las medicinas y echándoles la culpa de todos mis males, pero confiando que me vayan a resolver aquel que me impide salir de casa, y suerte, se me aguantan el mal genio.

Comentarios:

Haz tu comentario

RSS