Productos menstruales alternativos: Advertencia, Territorio de TMI (too much information)

Jueves, 28 de mayo de 2009

No escribo de estos temas casi nunca (o nunca más bien) pero creo que es importante que la información esté disponible en español, y el conocimiento también. Creo que hay ciertas cosas de las que en nuestra cultura no se habla, y por pudor e ignorancia dejamos de tomar buenas decisiones. Les advierto que este post tratará de aquella visita que llega todos los meses a TODAS las mujeres en condición fértil, sobre la absurda industria de productos íntimos femeninos y las diferentes opciones que existen que NO son tampones ni toallas.  Si les incomomoda leer esto, les recomiendo dejar de leer acá y mirar esto. También aclaro que no soy doctora, médica, sexóloga, especialista ni nada por el estilo. Usen sentido común, consulten con profesionales e infórmense.

Bueno.  Resulta que en este mundo en el que vivimos, algo por lo que pasamos todas las mujeres por la mayor parte de nuestra vida resulta tabú. Entonces se habla en eufemismos (que me encantan, por cierto) sobre ese tiempo del mes, la regla, el periodo, la visita. Y a partir que comenzamos la menstruación y por los siguientes 30 o 40 años de vida, mes a mes, tendremos que lidiar con ello.  Y OBVIAMENTE es una industria absurdamente lucrativa. Imagínense. Una bolsa de toallas sanitarias de 8 u cuesta 4000 más de 6000  pesos (colombianos). Y cada mes tienes que usar unas 6 al día en promedio por un periodo de 3 a 5 días.  Y no solo vos, todas las mujeres entre 15 y 40 años practicamente. Y ni qué hablar de los tampones, también son parecidos en precio.  Y todo eso que usas? se bota a la basura, y no son demasiado ecológicos que digamos, ni sus bolsitas individuales, ni el plástico que le ponen ni los tubitos aplicadores se degradan ni se reciclan.

Como si eso fuera poco, además le dicen a uno que el resto del mes, cuando no tienes el periodo, tienes que usar algo llamado “protectores diarios” que protegen la ropa íntima.  (Y yo de bruta que pensaba que la ropa íntima estaba ahí para proteger la ropa exterior). Pronto harán protectores para los protectores, y la industria se regocijará.  Y resulta que los protectores generan infecciones vaginales por poca ventilación del área, lo que hace que necesites seguir usando protectores, por lo que tendrás más infecciones. Entonces te venden perfumes, pañitos, jabones, y cremas para la zona íntima, para que no “huela feo”. Y esos perfumes dañan el balance de ph de la vagina y entonces huele peor, por lo que te pones más perfume, usas más pañitos y te echas más cremas.

Después te ponen comerciales, donde te dicen que puedes seguir tu vida normal con un pedazo de bolsa plástica con algodón pulpa de madera y rayón entre tus piernas, porque ya le pusieron miles de cristales que absorben humedad que quién sabe qué químicos dañinos tendrán y un asqueroso perfume de “manzanilla” que es más delator que cualquier otro aroma.  O te dicen que uses un tampón que ha pasado por miles de procesos químicos y blanqueamientos que si lo usas más de X cantidad de horas te puede dar Síndrome de Shock Tóxico, pero si te lo quitas antes de X cantidad de horas, sufrirás el calvario del tampón de lija por estar demasiado seco, y no importa si cumples con esto igual te van a causar complicaciones a la salud como endometriosis.  También te insisten que puedes sentirte segura y protegida, cuando lo que se te viene a la mente son TODAS las veces que dichos aditamentos te han fallado en lugares públicos, y en el peor momento posible.

WTF?? Acá en el 3er mundo todavía estamos impresionados con la industria. Las comidas congeladas, los enlatados, todo lo procesado es mucho más caro que sus contrapartes naturales.  En el 1er mundo ya pasaron esa etapa y están regresando a lo orgánico, ambientalmente responsable, a las raíces. Mientras acá las mujeres alaban los pampers y huggies, allá están regresando al pañal de tela: porque no sale tan costoso, porque es más fácil entrenar al niño a ir al baño, porque no tiene químicos raros, y porque no vas a tirarlo a la basura.  Y a la vez, están pensando que si algo no es bueno para un bebé, tampoco será bueno para nosotras, y están mirando hacia otras opciones menstruales. Acá les pongo una lista de los métodos alternativos de los que he escuchado y leído.

Cambiarme a la primera de ellas ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida.

1. copa menstrual: Un producto que compras una vez, y te sirve por los siguientes 5 años si lo cuidas aceptablemente y 10 o más si lo cuidas mejor.  No ocupa mayor espacio, hay variedad de marcas, tipos y tamaños, disminuye o elimina los dolores menstruales, la longitud del periodo, las infecciones vaginales, se puede usar hasta 12 horas seguidas sin ningún problema y no hay riesgos de Síndrome de Shock Tóxico. Puedes nadar con ella y salir a paseos sin tener que preocuparte cada 4 horas. No tienes que cargar nada al baño contigo, puedes dejar la cartera en la mesa y no tendrás que rebuscar en tu mochila por una toalla nunca más. Nunca. Y a todas nos ha pasado: estamos en la casa de alguien y NO TIENEN BASURERO EN EL BAÑO para tirar la toalla o el aplicador o lo que fuera.  Con esto, no hay nada que descartar que no se vaya por la taza. Requiere cierta comodidad con el propio cuerpo y lo recomendaría para cualquiera que utilice tampones.  Se usa internamente, por lo que la sangre no entra en contacto con el aire, no hay oxidación y no hay ningún tipo de mal olor.  Al ser una copa de silicona,  no es porosa y no tiene dónde proliferen bacterias como con el hilo de los tampones.  Puede ser desinfectada perfectamente con agua caliente.   Mujer a la que se la he recomendado que la ha ensayado, la ha amado inmediatamente, y se la ha recomendado a sus amigas.  Como los tampones, requiere acostumbrarse a su uso y aprender a insertarlo, pero afortunadamente, las mujeres que usan las copas tienden a ser más abiertas con la información y hay MUCHA información disponible en internet sobre uso y “troubleshooting”. Acá un video de cómo se usan.

Lamentablemente, como la mayoría de productos alternativos acá en Colombia, hay que pedir por internet, o comprar en el extranjero.  Si alguna se convence y quiere ensayarlo, yo estaré viajando a mediados de mes y podría traerles una, están costando por ahí de $36 USD.  Con un año de uso, se paga sola. La mía ya lleva más de 3 años y sólo la cambiaría por otra igual. Hay varias marcas:  Diva Cup es la que tengo y la que es fácil de conseguir en USA, pero también está The Keeper, y en Europa hay otras que se llaman MoonCups, o Lunettes.  Hay una marca de copas desechables, más parecidas a un diafragma llamadas Instead que también las usé antes de tener el DivaCup.  En LiveJournal hay toda una comunidad respecto a este tema, con comentarios, ratings, experiencias de usuarias, comparación de productos, pros y contras… etc. etc. etc.

2. Esponjas marinas: Este es el sustituto de los tampones no apto para vegetarianas. Duran por ahí 6 meses, se desinfectan al final del periodo. No las he usado, no tengo experiencia, pero nuevamente, algunas dicen que es más ecológico y práctico que usar tampones.

3. Toallas de tela:  También hay protectores diarios en tela. En gran parte del mundo, las mujeres todavía usan telas durante la menstruación, y las mujeres “del primer mundo” que las están usando con las que he hablado en foros las adoran. Insisten que muchas de las cosas que pensaban que eran “cosa del periodo” resulta que no lo son, sino que eran resultado de las toallas desechables: infecciones, alergias, irritación.  Éstas sí hay que cambiarlas, y usualmente ponen la usada en una bolsita ziploc dentro de una bolsa de tela cuando están en la calle,  las ponen a remojar cuando llegan a casa, y las lavan en la lavadora. Duran años.

Creo que esta opción, aunque es la más fácil de adoptar a nivel económico y de facilidad de conseguir los materiales, no lo es culturalmente.  En casa me imagino las caras de la familia al ver toallas en remojo, por más discreto que sea el recipiente, y ni qué decir de puestas a secar.  Todavía esta cultura nos hace sentir humilladas y avergonzadas de un proceso absolutamente natural… y no creo que sean muchas las que estén dispuestas a enfrentarse con esta hegemonía. Pero si son ustedes valientes mujeres hartas de tener q siempre estar gastando plata q podría convertirse en un helado o un par de cervezas, acá les doy las opciones: Las pueden comprar de lunapads o gladrags, hay muchas vendedoras de Etsy que las hacen y las venden, o si son diestras con las manualidades pueden  hacerlas usando uno de tantos patrones que hay en línea. O bueno, lo más barato es un pañal o una toalla doblada.

4. Free-flow: este es el equivalente de las familias que no usan pañales con sus bebés sino que se acostumbran a las pautas que da el infante para ir al baño, y lo sostienen sobre el sanitario para que haga sus necesidades.  Tiene sentido: después de todo, hay miles de familias en el mundo que crían bebés en lugares remotos donde no llegan pañales ni sobra plata para hacerlos… y éste es el sistema que usan.  Las mujeres aprenden a reconocer las pautas que les da el organismo para saber que viene un flujo de sangre, y van al baño. En uno de los foros en Ravelry, comunidad de tejedoras donde también hablamos de estos temas,  una chica contaba que este era su método, pero admitía que ella trabajaba en casa y le quedaba más fácil, que no sería tan práctico para algunas otras mujeres.

5. Tampones de tela: algunas mujeres usan los calcetines 100% de algodón que sus bebés nunca llegaron a usar, o que usaron una vez y ya no les sirvieron o los compran, otras usan toallas cortadas en trocitos, o tela de algodón. Los enrollan, los insertan y después los sacan, y los lavan como las toallas de tela.  Es preferible que sea algo que se pueda extender, no salchichas de tela rellenas, puesto que es importante que se laven muy bien y se sequen completamente ya que irán dentro del cuerpo.

Las ventajas de usar productos alternativos son tantas! Para nuestra salud son mejores, para nuestro bolsillo y para nuestro estilo de vida, pero también para el medio ambiente.  Es una lástima que muchas mujeres sigan pensando que están amarradas a estar comprando toallas que les causan irritación, o tampones que causan infecciones, mes a mes,  botando la plata así como desecharán los productos. Es una lástima que consideremos que la menstruación es algo tan sucio que creemos que es normal lavar pañales llenos de mierda, pero no lavar toallas con sangre.  Es una pena absoluta que otras mujeres vivan el periodo como un punto bajo en sus vidas, en vez de un día casi como cualquier otro. Pero la más absoluta lástima es que la mayoría de productos alternativos, sean absolutamente desconocidos acá. Sé que es poco probable que lean esto y dejen sus Nosotras extra mega hiper delgadas y contaminantes, o sus tampax con aplicador plástico, envase plástico y dioxinas causantes de endometriosis.

Y como no quiero sonar cursi, que esto quede de testimonio que amo mi DivaCup:  me dio la libertad de  pensar que no importa en qué fecha caiga el paseo ni qué tan largo sea el viaje en bus, voy.

EDITADO PARA AGREGAR:

Para aquellas que no se van a cambiar a ningún método reutilizable por el motivo que sea, también tienen opciones:  pídanle a sus farmacias que traigan tampones y toallas sin blanquear, orgánicos de ser posible. Es el cloro que convierte los productos en “blancos” y después generan dioxinas que enferman y se han ligado a  problemas como la endometriosis, que puede hacer que tus periodos sean más largos y dolorosos.   O escriban a los productores de su marca de toallas favorita y pídanles que hagan una línea de productos sin blanquear.  Y bien, si no van a cambiar nada, por lo menos sepan que hay otras opciones, por si algún día necesitan la información.

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