Egipto

Jueves, 21 de mayo de 2009

Hace días que esto está calladito, y hubo una razón importante:  primero no quería echarle sal a un posible viaje a Egipto, y después resulté muy ocupada en el viaje en sí!

Las pirámides

Las pirámides

Hace unas semanas me llegó un mensaje a través de mi perfil de Global Voices de un periodista de Al Jazeera invitándome a un seminario en Egipto. Al principio pensé que era spam, y no respondí, pero a los días se me ocurrió que nada se perdía respondiendo, así que dije que estaba interesada. Una cosa llevó a la otra y de pronto estaba viajando a Bogotá para solicitar la visa, cruzando los dedos para que me la dieran a tiempo para salir de viaje. Un día después de recibir la visa, estaba en un avión rumbo a El Cairo a este encuentro.

Era un viaje corto: 2 días de seminario y 1 día de conocer la ciudad, y esa tercera noche de regreso a casa. Pensé en quedarme unos días extras, pero el costo del cambio de tiquete y responsabilidades pendientes para terminar el semestre y reportar notas a estudiantes con la Universidad, entre otras cosas, me lo impidieron. O mejor dicho, me hicieron darme cuenta que podría quedarme pero esta culpa católica que cargo en mis venas me hubiera impedido disfrutarlo al 100%.  Además del cansancio absoluto con el que terminé al tercer día: durmiendo un promedio de 4 horas por noche, y actividades constantes, me imaginé pasando esos días extras en El Cairo durmiendo… lo bueno fue que en esos 3 días hice lo que quería hacer en el Cairo tomando en consideración lo limitado del horario: estuve en el seminario, recorrí las calles, estuve en las pirámides, me paré en una cámara funeraria en el corazón de una pirámide, monté sobre un camello, tomé té con menta, fumé pipa de agua (shisha), comí mucho y todo delicioso, estuve frente a la tumba de Tutankamón, recorrí el museo de Egipto,  y bueno, terminé agotada y satisfecha.

Foto tomada por @paulissima

Foto tomada por @paulissima

En lo personal, me encantó el intercambio cultural.  Yo tiendo a creerme una persona abierta, desprejuiciada, y de cultura amplia, pero viajar te tumba esas ideas de superioridad. En la realidad, he tenido muy poco contacto con personas de culturas muy diferentes a la mía, y casi siempre en un territorio donde era mi cultura la predominante. Entonces, estar en un ambiente donde es uno la minoría es una experiencia sumamente enriquecedora.  Te das cuenta de cuántas nociones preconcebidas se manejan sobre lo que es “normal”. Les voy a contar algunas cosas que encontré que son normales en Egipto:

- Salir de noche con los amigos, y que todos estén tomando gaseosa, ningun tipo de licor en la mesa.

- Hombres amigos caminando del brazo y de la mano por la calle.

-Estar en una discoteca y que cuando salen a bailar los grupos de amigos, y a pesar que hay chicas presentes, los hombres bailan juntos. (y bailan Suavemente de Elvis Crespo, para rematar)

- Que las cosas en las tiendas no tienen el precio por ningún lado. El precio varía según quién pregunte, la hora del día y el humor del vendedor. Incluidas las coca-colas en un restaurante.

- Que uno no tiene “novio” sino prometido. Eso de novio para ver si funciona sin fines matrimoniales, no se lleva.

Hay cosas que me encantaron:  la comida, donde fuera que la probara, me gustó un montón.  Estar con mis compañeros de Global Voices, con quienes me escribo a diario pero pocas veces nos vemos de frente. Conocer a los blogueros y periodistas árabes y compartir con ellos a pesar de la barrera del idioma: siempre había alguien dispuesto a traducir, o uno a través de señas y muecas se daba a entender.   Las pirámides:  son tan grandes e imponentes, que cualquier cantidad de fotos no les hacen justicia. La escala es imponente. Cada piedra es gigante. Y estar allá, frente y dentro de la última de las 7 maravillas del mundo que siguen en pie, no.tiene.precio. La universidad Americana de El Cairo , y el centro Kamal Adham de periodismo,  quienes se portaron super bien con nosotros, y organizaron un encuentro de culturas y visiones sobre el periodismo y bloggear que nos dejó a todos enriquecidos de la experiencia.

Mi aporte al seminario fue una presentación sobre cómo hacer que los videos que subimos a la red lleguen un público  global. Por ahora está sólo en inglés, pero ya estoy traduciéndolo al español.  He de admitir que a pesar de ser un poco larga, los asistentes me felicitaron por ella, y pa qué, pero se sintió super bien.

Y bueno, soy una chica afortunada, como me lo dijo una de las invitadas de Siria. Resulta que me preguntó mi signo, y después me dio mi perfil según el signo y lo que me conocía:  que era una chica con mucha suerte, que tenía suerte en el amor, una belleza que había ido creciendo con los años y que crecería más, y que era una persona de fuertes convicciones y un alma de fuego.  Con una sarta de piropos así, ¿cómo no sentirme en la cima del mundo?

¿Las fotos? Acá están. Y muchas más tomadas por otros.

También estuvimos presentes en twitter.

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