Marcha 4 de Febrero

Martes, 5 de febrero de 2008

Muchos han escrito sobre la marcha, y yo hice mi parte aquí. Me preguntó el flaco anoche si yo creía que esto de marchar serviría para algo. Y le contesté algo que no sé muy bien de donde salió tan coherente y bien formado, porque no me lo había tenido que explicar a mi misma: desde que salió la iniciativa yo sentí que era algo que había que ver y vivir.

Esta marcha para mi es un mensaje contundente. Porque hay gente fuera de Colombia que no comprende muy bien en qué se diferencia la noción del guerrillero como el Ché Guevara, con un guerrillero de esos que tenemos acá. Ven el asunto de las guerrillas como un idealismo, una lucha del pueblo contra el gobierno opresor. Entonces montan páginas web en su honor, recaudan fondos, imprimen camisetas pro FARC y hacen celebraciones para recaudar fondos y enviar a la lucha del pueblo. Porque para mucho extranjero, Colombia es un punto en el mapa que no se diferencia de ningún otro de América Latina. Tienen una noción que acá los gobiernos son de facto, que estamos llenos de dictadores, que no existe la democracia, que estamos clamando por salvación. Entonces firman cheques y hacen donaciones. Estos fondos extranjeros, junto con la plata que las FARC gana por cultivos ilícitos y la comercialización de cocaína, son los que llenan de plata a estos grupos. Grupos cuyos líderes cada vez se enriquecen más y ninguno está compartiendo esa ganancia con el pueblo por el que se supone que luchan, sino que más bien terminan de alimentarse a punta de secuestros exhortivos, atentados y terror. Por eso los llamamos terroristas.

El hecho que marcharan 10 000 000 de colombianos en contra de las FARC ayer, fue una manera de demostrarle a estas personas que las FARC no se desempeña a favor del pueblo, sino en su detrimento. Que no los apoyamos a ellos ni a ningún otro grupo terrorista, que queremos que liberen a todos los secuestrados de una vez por todas y no secuestren a nadie más nunca. Que no mientan, que no roben, que no maten más.

Eso no significa que las FARC sea nuestro único problema, y la única cosa mala por la cual hay que plantarse y marchar. Pero es un tormento que TODA familia colombiana ha vivido. Todos tenemos algún pariente que ha sido amenazado, amedrentado, secuestrado, torturado, desaparecido, desplazado o que ha sido asesinado. Así que esto es algo por lo cual todos nos podemos unir. Es ese punto en común que todos podemos apoyar. Que queremos paz, queremos libertad para los secuestrados, queremos vida, queremos la verdad. Porque sabemos que si logramos eliminar este problema, tendremos mucha mejor capacidad para trabajar, seguir adelante y solucionar todo lo demás.

Editado: Tomé unos videos de la marcha y los puse acá.

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