Colgando las tenis

Martes, 12 de septiembre de 2006

No soy una persona valiente. Paso en una quejadera con todo lo que me pasa, y eso que tengo la fortuna de gozar de buena salud en general. Tengo mis 5 sentidos y puedo movilizarme sin asistencia, tengo inteligencia más alta que el promedio y puedo salir a la calle sin que la gente me grite monstruo y corra a esconderse en sus casas. A partir de ahí, todo es ganancia. Pero entonces, éste artículo me hizo pensar en qué tanto podría aguantar antes de decidir colgar las tenis, o más específicamente, cuándo alguien podría colgarlas por mi. Cuándo podría definir que he pasado suficiente tiempo en coma y ya no voy a despertar? Hasta dondo podría haber daño en mi cuerpo sin que piense que ya no es posible vivir así?

El artículo comenta sobre una pastilla que está despertando pacientes comatosos o en estado vegetativo. Es una pastilla conocida como Ambien utilizada, irónicamente, como pastilla para inducir el sueño y me está haciendo reconsiderar la idea de “desenchufar” a una persona que esté considerada como vegetal. El artículo habla de cómo una enfermera solicitó a un doctor permiso para darle un sedante a un paciente comatoso cuyos espasmos musculares le daban la impresión que estuviera incómodo. Cual fue la sorpresa cuando después de darle el sedante, ahí frente a la madre, el joven, tras 5 años sin actividad cerebral, hizo sonidos y entonces dijo “hola mami”.

Éste no es el único caso, ya se sabe de varias personas que tras recibir dosis de este somnífero han recuperado no solo el conocimiento, sino algunas habilidades motoras. Pareciera que se está desbancando la teoría que las células del cerebro no pueden entrar en estado de hibernación. La limitante de este medicamento es que no se puede tomar todo el tiempo, ya que es un somnífero adictivo. La lucidez puede durar unas horas, en las que el enfermo despierta, conversa, se acuerda de conversaciones de días anteriores y puede incluso moverse con más facilidad que antes. Estudios de actividad cerebral comprueban que tras su uso reiterado las partes del cerebro anteriormente consideradas muertas no solo están activas, sino que se mejoran con el pasar del tiempo. De 150 personas, el 60% han reaccionado positivamente a este medicamento, y su uso ya está siendo estudiado en África del Sur.

Me sentí incómoda conmigo misma y las preguntas que este artículo levantó. Le he advertido a mi familia que si entro en estado vegetal y dependo de máquinas, que me desconecten. Prefiero evitar una vida de dolor y de gastos para mantenerme en un estado del cual no me podría recuperar, aunque me volviera lúcida, además, como donadora de órganos, mejor que no se echen a perder en un cuerpo que no los disfrutará. Ramón en Mar Adentro, decía que vivir en su estado de paraplejia no era vida. Qué tanto de mi cuerpo soy yo?

Si tuviera cáncer de seno y tuvieran que extirparme las mamas, lo haría sin mucho aspaviento. Prefiero estar viva sin tetas que enterrada con ellas. De por si que estando acostada ni siquiera lucen tan bien. Podría perder una pierna, pero un brazo no. Dedos si. Digamos que podría prescindir del meñique o dedo anular completamente y de segmentos de los otros. Eso si, el pulgar me lo dejan completito. Las orejas, se cubren con pelo. La nariz o boca no. Aunque me resultaría sumamente traumático, podría eventualmente superar una ablación al clítoris, después de dejar eunucos a los culpables. Sin caminar, me la jugaría, pero ojalá no en Costa Rica, donde no se puede salir a la calle si no tenés completo uso de ambas extremidades inferiores para capear huecos, charcos y desniveles en las aceras, o bajar a la calle para cruzar.

Podría vivir sin audición, pero jamás sin vista. Sin gusto ni olfato también sobreviviría. Sin embargo, pienso que con daño cerebral, mejor ni intentar. Por eso apoyo para mi la opción de “no resucitar si se está en estado vegetativo”. No podría soportar el trauma de poder comparar mis capacidades antes y después. Pero cómo saber si estoy en estado de coma, cuál es el punto del que no hay retorno? Cuándo el daño cerebral es irreversible? Y si no hay daño cerebral pero estoy sin manos o ciega, o las dos, entonces qué?

Qué terrible poner esa decisión en manos de otros, por eso quisiera redactar un documento que especificara cuándo si y cuándo no desenchufar. A quienes han llegado hasta aquí, Cuál es su límite personal? De cuáles habilidades motoras podrían prescindir? Usarían diferentes medidas para ustedes mismos que para sus seres queridos?

Edit:
Boingboing también comentó sobre el artículo.



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